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Chevron y Microsoft firman un acuerdo de 20 años para alimentar con gas un megacentro de datos de IA en Texas

Chevron suministrará 2,67 GW de gas natural a un centro de datos de IA de Microsoft en Texas durante 20 años.

por Ricardo Perez
Chevron y Microsoft firman un acuerdo de 20 años para alimentar con gas un megacentro de datos de IA en Texas
Photo by Geoffrey Moffett / Unsplash

TL;DR:

  • Chevron (vía su filial Energy Forge One) y Microsoft firmaron un PPA a 20 años para Project Kilby, una planta de gas co-ubicada con un centro de datos en el oeste de Texas.
  • La instalación entregará unos 2,67 GW —cerca de lo que consumen 2 millones de hogares—; la decisión final de inversión se espera a finales de 2026 y la primera energía hacia 2028.
  • La electricidad irá "detrás del medidor", dedicada al data center y sin conectarse a la red pública, pero la planta usará gas del Pérmico y agua subterránea salobre.

Chevron y Microsoft firmaron un acuerdo a 20 años para levantar en el oeste de Texas una de las mayores plantas de gas natural co-ubicadas con un centro de datos de Estados Unidos. El proyecto se llama Kilby y lo desarrollará Energy Forge One —filial de Chevron— junto al fondo de inversión Engine No. 1. Entregará alrededor de 2,67 GW de capacidad, el equivalente aproximado a dos millones de hogares según la propia petrolera, y toda esa electricidad irá dedicada a un centro de datos que Microsoft operará para sus servicios de inteligencia artificial y nube. El movimiento pesa por una razón de fondo: una petrolera se está volviendo proveedora de electricidad para la IA, y el gas natural —no el sol ni lo nuclear— queda como el combustible que sostiene el crecimiento del sector en el país. La primera energía se espera para 2028.

El anuncio, hecho público el lunes 22 de junio, formaliza un contrato de compra de energía a largo plazo, o PPA por sus siglas en inglés (power purchase agreement): Microsoft se compromete a comprar la electricidad que Kilby genere durante dos décadas. La capacidad no llegará de golpe. La planta crecerá por fases, con un diseño modular pensado para ir sumando potencia conforme avance la construcción del propio centro de datos.

La maquinaria pesada del proyecto la pone GE Vernova, que aportará la mayoría de las turbinas de gas y la infraestructura eléctrica asociada; el resto corre por cuenta de Solar Turbines, filial de Caterpillar. El sitio no es un mercado típico de centros de datos: ocupa más de 2.000 acres (unas 800 hectáreas) en el condado de Reeves, cerca de la ciudad de Pecos, según reportó The Wall Street Journal. Es zona del Pérmico, la cuenca petrolera donde Chevron ya bombea gas a gran escala y de donde saldrá el combustible.

bird eye view photography of lighted building
Photo by American Public Power Association / Unsplash
"La IA está reconfigurando la economía global, y disponer de energía abundante, asequible y confiable es esencial para impulsar esa transformación", afirmó Jeff Gustavson, presidente de Chevron New Energies.

Las claves de Project Kilby:

  • Capacidad: unos 2,67 GW, construidos por fases mediante un enfoque modular que permite ampliar la potencia con el tiempo.
  • Ubicación: oeste de Texas, en más de 2.000 acres del condado de Reeves, cerca de Pecos.
  • Turbinas: mayoría de GE Vernova, con capacidad adicional de Solar Turbines (Caterpillar).
  • Calendario: decisión final de inversión a finales de 2026; primera energía hacia finales de 2028; el desarrollo del sitio se extenderá durante la década de 2030.
  • Combustible: gas natural de la cuenca del Pérmico.
  • Agua: fuentes subterráneas salobres y no potables, en lugar de agua dulce.
  • Impacto económico estimado por Chevron: más de 10.000 millones de dólares en impuestos estatales y locales y casi 2.000 empleos.

Energía "detrás del medidor": la luz del data center no saldrá de la red pública

Aquí está el detalle técnico que más le conviene entender al lector. La generación "detrás del medidor" (behind-the-meter) es un esquema en el que la planta entrega la electricidad directamente al cliente, sin pasar por la red eléctrica pública. Es decir: las turbinas de Kilby alimentarán los servidores de Microsoft por una conexión propia, no por el sistema del que dependen los hogares y negocios de la región.

Chevron insiste en que ese diseño evita pelear por los electrones con los vecinos. En declaraciones a CNBC, Gustavson lo dijo sin rodeos: "Realmente no hay competencia con los consumidores locales de electricidad". La compañía añade que la planta busca minimizar el impacto sobre la red regional de la que dependen los consumidores. El punto no es menor en un momento en que el avance de los centros de datos dispara los recibos de luz en varias zonas de Estados Unidos.

Por qué una petrolera ahora le vende electricidad a la nube

Para Chevron, Kilby es una apuesta por ingresos que no dependan del vaivén del precio del crudo. La petrolera enmarca el proyecto como una fuente de flujos de caja distinta a su negocio tradicional, atada a un contrato de 20 años en lugar de a los ciclos del petróleo. Lo resumió el mismo Gustavson: el proyecto "conecta las fortalezas tradicionales de Chevron con una demanda emergente, creando valor diferenciado para nuestros accionistas y las comunidades donde operamos".

Del lado de Microsoft, la lógica es de pura capacidad. La empresa adelantó planes para un campus de centros de datos de unos 2 GW —un complejo que califica de "multimillonario" y cuya inversión se repartirá entre los próximos cinco a siete años, con unos 6.000 empleos de construcción a pleno desarrollo, según DataCenterDynamics—. La meta es asegurar energía dedicada y a gran escala para no frenar el crecimiento de sus servicios.

"El rápido crecimiento que estamos viendo en IA y en la nube, impulsado por la demanda de los clientes, requiere una infraestructura energética que pueda escalar rápido y de forma confiable", señaló Noelle Walsh, presidenta de Operaciones de Nube e Innovación de Microsoft.

Agua salobre y emisiones: la otra cara de alimentar la IA con gas

No todo el cálculo es eléctrico. Una planta de gas de este tamaño consume agua y emite gases, y eso pesa el doble en una región seca como el oeste de Texas. Chevron dice que, en lugar de agua dulce, Kilby usará agua subterránea salobre y no potable para operar, y que trabaja en soluciones para reutilizar el agua producida en sus operaciones de petróleo y gas. El diseño incluirá sistemas de reducción catalítica selectiva (SCR) para recortar las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), además de medidas para limitar el ruido y la contaminación lumínica hacia las comunidades cercanas.

Queda la pregunta de fondo que el comunicado no resuelve: alimentar la IA con gas natural significa más combustible fósil quemándose justo cuando el sector presume de eficiencia. Que la luz no compita con la de los vecinos no borra la huella de carbono ni la presión sobre el agua local.

Un acuerdo que se venía cocinando desde 2025

Kilby no salió de la nada. Chevron y Engine No. 1 se aliaron en enero de 2025 para desarrollar hasta 4 GW de generación a gas destinada a centros de datos en todo el país. En noviembre, Chevron eligió el oeste de Texas para su primera planta del rubro. Y en abril de 2026, ambas firmas sellaron un "acuerdo de exclusividad" con Microsoft que fijó las bases del contrato anunciado ahora, de acuerdo con DataCenterDynamics. El pacto de este lunes es el paso que convierte esa hoja de ruta en un compromiso firme.

El acuerdo deja una señal que rebasa a Texas: el hambre de energía de la IA está redibujando el mapa eléctrico de Estados Unidos, y las petroleras se cuelan en él como vendedoras de luz. Para el debate sobre clima y energía que se sigue de cerca en México, España y el resto de América Latina, Kilby es un caso de estudio incómodo, donde la promesa de no tocar la electricidad de los vecinos convive con una planta de gas a gran escala y el agua de una región árida. La próxima fecha en el calendario es la decisión final de inversión, prevista para el cierre de 2026.

Fuentes: 1, 2, 3

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