TL;DR:
- SpaceX facturó 7,800 millones de dólares en el segundo trimestre y gastó 18,400 millones de capital, casi 16,000 de ellos en infraestructura de inteligencia artificial.
- Musk comparó la ventaja de su empresa con los Yankees midiéndose a un equipo de Ligas Pequeñas, pero el ejemplo iba sobre instalaciones terrestres.
- El plan de cómputo orbital vive en el prospecto: despliegue tan pronto como 2028 y una meta de 100 gigawatts anuales que exige subir un millón de toneladas al espacio cada año.
SpaceX reportó ingresos por 7,800 millones de dólares en el segundo trimestre y un gasto de capital de 18,400 millones, de los cuales casi 16,000 se fueron a infraestructura de inteligencia artificial. Fue su primer reporte como empresa cotizada, el martes 4 de agosto de 2026, y Elon Musk usó la llamada con analistas para defender esa factura con un argumento de identidad: quien sabe construir cohetes reutilizables sabe construir centros de datos. El mercado no compró el argumento y la acción cayó más de 5% al publicarse los resultados. Lo que casi ningún titular recogió es que la comparación de Musk se refería a los centros de datos que están en la Tierra. Los que van en órbita, el motivo declarado de la compra de xAI y de la salida a bolsa, siguen viviendo en un documento y sin calendario nuevo.
La frase del día llegó cuando Musk explicó por qué una empresa de cohetes debería ganarle la carrera de cómputo a la nube establecida. Comparó a SpaceX contra sus rivales así:
"los Yankees de Nueva York jugando contra un equipo de Ligas Pequeñas"
Los centros de datos, dijo, son un problema trivial al lado de lo que sus ingenieros resuelven cada mañana, que es impedir que un cohete haga lo que la física quiere que haga. La cobertura de Fortune sobre la llamada añade el matiz que ordena esta nota: en esa parte de la conversación Musk estaba hablando de cómputo terrestre. No nombró rivales y tampoco puso fecha nueva a la parte orbital.

El plan orbital no estaba en la llamada, está en el prospecto
El cómputo orbital de IA es infraestructura de cómputo desplegada en el espacio: constelaciones de satélites que operan como centros de datos, se alimentan de energía solar y aprovechan el ambiente espacial para enfriarse. Esa definición no la escribió un analista. Está en el glosario del prospecto que SpaceX entregó a la SEC el 20 de mayo de 2026, y ahí mismo la empresa fija su expectativa de empezar a desplegar esos satélites tan pronto como 2028.
El documento también trae la aritmética que ningún medio de este ciclo puso sobre la mesa. Para llegar a su meta de desplegar 100 gigawatts anuales de cómputo en órbita, con satélites que carguen más de 100 kilowatts de cómputo por tonelada, SpaceX calcula que necesitaría miles de lanzamientos al año y transportar alrededor de un millón de toneladas métricas a órbita cada año.
Conviene poner esa cifra contra el historial de la propia empresa, que el prospecto también publica: al 31 de marzo de 2026, SpaceX había subido unas 7,400 toneladas métricas en total desde su fundación en 2002, con más del 80% de la masa mundial puesta en órbita cada año desde 2023. Es decir que el escenario orbital pide, cada doce meses, unas 135 veces todo lo que la compañía ha lanzado en veinticuatro años. La empresa no lo esconde: en su apartado de riesgos advierte que el calendario de esa meta puede ser "difícil o imposible de determinar".
Hay un segundo número que el prospecto no reconcilia. Mientras el cuerpo del documento habla de 100 gigawatts anuales, el paquete de compensación de Musk condiciona un tramo de acciones a la "finalización de centros de datos fuera de la Tierra capaces de entregar 100 terawatts de cómputo por año", según el prospecto citado por Fortune. Son mil veces más que la meta operativa descrita en el mismo archivo, y el texto no explica la diferencia.
Las cuentas terrestres que sostienen la apuesta
El trimestre que sí existe se lee así:
- La facturación de 7,800 millones casi duplicó la del año anterior y superó el consenso, que rondaba entre 6,810 y 6,900 millones según la casa que se consulte. Starlink aportó 4,300 millones, con 66% de crecimiento anual y 12 millones de suscriptores, 1.7 millones más que al cierre de marzo. El negocio de cohetes aportó 962 millones.
- El segmento de IA pasó de 818 millones de dólares en el primer trimestre a 2,600 millones en el segundo, empujado por la renta de cómputo a Google y Anthropic, las suscripciones de Grok y la publicidad de X.
- El capital de SpaceX se está mudando a los servidores. En el primer trimestre, la IA se llevó 7,723 de los 10,107 millones de capex, un 76%. En el segundo se llevó cerca de 87%.
- La capacidad instalada de cómputo cerró el trimestre en 1.4 gigawatts, contra 400 megawatts un año antes. La empresa espera rebasar 2 gigawatts en diciembre y Musk puso como meta tentativa 20 gigawatts de potencia y enfriamiento para finales de 2027, con un piso probable de 15 si hay retrasos.
- Musk se comprometió a construir esa plataforma exclusivamente sobre la arquitectura Vera Rubin de Nvidia y dijo esperar un porcentaje muy significativo de las GPU del fabricante el próximo año. Es una apuesta a un solo proveedor justo cuando Huawei sostiene que Nvidia va rumbo a un límite físico.
Los contratos de nube explican de dónde saldrá el ingreso mientras la órbita espera. El prospecto detalla que Anthropic acordó pagar 1,250 millones de dólares mensuales hasta mayo de 2029 por capacidad en COLOSSUS y COLOSSUS II, con cláusula de salida a 90 días para cualquiera de las partes. Bloomberg reportó además que Google cerró en junio un acuerdo por 920 millones mensuales hasta mediados de 2029. SpaceX declaró 14,100 millones en contratos de servicios de nube ya firmados.

Ese es también el flanco que inquieta a los analistas: el ingreso depende de una lista corta de clientes grandes. Melissa Otto, de Visible Alpha en S&P Global, atribuyó la caída de la acción al gasto del segmento de IA, que según su firma llegó a más del doble de lo previsto. La medición del consenso, eso sí, no es unánime: el promedio de Bloomberg apuntaba a 18,580 millones de capex, por encima del gasto real. Musk respondió al escepticismo adelantando un año su meta interna de facturar un billón de dólares anuales, de 2031 a 2030. La acción siguió cayendo entre 6% y 8% en operaciones posteriores al cierre, con el vencimiento del periodo de bloqueo de acciones de empleados e inversionistas iniciales previsto para el jueves 6 de agosto.
Fuera de Estados Unidos, la ambición orbital abre una rendija para la competencia. Nikkei Asia reportó que la carrera de centros de datos espaciales está reordenando a la industria de lanzamientos en Asia, porque si SpaceX prioriza su propio cómputo, quien quiera poner infraestructura arriba tendrá que buscar otros cohetes.
El correo para plomeros y electricistas no está abierto a cualquiera
El 1 de agosto, tres días antes del reporte, Musk publicó en X que SpaceX contrata ingeniería y oficios calificados para construir y operar los clústeres de supercómputo de IA más potentes, "dentro y fuera de la Tierra". El método de postulación es el suyo de siempre: tres viñetas que demuestren habilidad excepcional más el currículum, enviados a datacenters@spacex.com. El mensaje circuló como una convocatoria global para plomeros, electricistas y soldadores, en la misma línea que viene empujando Jensen Huang desde Davos.
La letra chica importa para el lector hispanohablante. Las reglas estadounidenses de control de exportaciones, ITAR y EAR, limitan el acceso a tecnología controlada a las llamadas personas estadounidenses: ciudadanos, residentes permanentes, refugiados y asilados. Quien no entre en esas categorías necesita una autorización del Departamento de Estado, y las vacantes de SpaceX llevan esa cláusula. El Departamento de Justicia demandó a la empresa en agosto de 2023 precisamente por cómo aplicaba la regla, alegando que había desalentado a refugiados y asilados afirmando que solo podía contratar ciudadanos y residentes permanentes; el propio comunicado del DOJ aclaró que las leyes de exportación no imponen esa restricción. El caso se retiró en febrero de 2025.
El dato práctico que cierra el asunto lo aporta Fortune: al momento de su reporte, todas las plazas publicadas en el sitio de SpaceX estaban ubicadas en la Tierra.
Preguntas rápidas sobre los centros de datos de SpaceX
¿Cuándo va a tener SpaceX centros de datos en el espacio?
El prospecto que SpaceX presentó a la SEC en mayo de 2026 dice que espera empezar a desplegar sus satélites de cómputo orbital tan pronto como 2028. La propia empresa advierte en su apartado de riesgos que ese calendario puede ser difícil o imposible de determinar. En la llamada del 4 de agosto no dio una fecha nueva.
¿Cuánto gastó SpaceX en inteligencia artificial este trimestre?
El gasto de capital de SpaceX fue de 18,400 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, contra 10,100 millones en el primero. Casi 16,000 millones se destinaron a infraestructura de cómputo de IA, según Fortune, es decir cerca de 87% del total del periodo.
¿Puede alguien en México o España trabajar en esos centros de datos?
El correo que Musk publicó no impone filtros, pero las vacantes de SpaceX llevan la cláusula ITAR: para trabajar con tecnología controlada hay que ser ciudadano estadounidense, residente permanente, refugiado o asilado, o conseguir autorización del Departamento de Estado. Todas las plazas publicadas en su sitio están ubicadas en la Tierra.
Por ahora, lo que SpaceX vende a Anthropic y a Google sale de galpones en Memphis y Southaven, y lo que sostiene la caja sigue siendo el internet satelital. La parte que justifica el relato, la que convierte al Sol en la red eléctrica de la industria de la IA, tiene una fecha tentativa en un documento legal y una advertencia de la propia empresa pegada al lado. El siguiente dato duro llega el jueves, cuando cerca de mil millones de acciones queden libres para venderse.