Apple enfrenta una competencia por memoria flash que está cambiando su relación con los fabricantes de los chips que almacenan fotos, aplicaciones y videos en el iPhone. Empresas como Microsoft, Amazon y Meta están asegurando suministro para sus centros de datos de inteligencia artificial con contratos que ofrecen mejores condiciones a proveedores como Kioxia, según una investigación de The Wall Street Journal.
El cambio llega después de años en los que el volumen de compras de Apple le dio una posición dominante para negociar precios. Ahora, la demanda de los grandes operadores de infraestructura de IA ha multiplicado por cinco el precio de la memoria flash durante el último año, de acuerdo con datos de la firma de análisis TechInsights citados por el diario.
Para Apple, el encarecimiento afecta tanto el costo de fabricar dispositivos como el margen que obtiene cuando un comprador elige una versión con más almacenamiento. Para los fabricantes de memoria, representa la oportunidad de negociar con varios clientes que necesitan grandes volúmenes.
De cliente dominante a competidor por el suministro
Hace dos años, Apple compraba casi el doble de memoria flash que Microsoft, Amazon, Meta y Google juntos, según las estimaciones de TechInsights recogidas por The Wall Street Journal. Actualmente, la participación conjunta de esos grandes operadores de centros de datos equivale al doble de la de Apple, de acuerdo con la misma fuente.
El diario reporta que Meta, Microsoft y Amazon firmaron este año acuerdos de suministro a largo plazo con Kioxia que contemplan precios más altos y protegen la rentabilidad del fabricante japonés si el mercado cambia. Kioxia declinó comentar sobre esos contratos.
Los centros de datos y los teléfonos usan el almacenamiento de manera distinta, pero compiten por la capacidad de una misma industria. La memoria flash NAND conserva información incluso cuando un dispositivo se apaga; en un iPhone guarda archivos y aplicaciones, mientras que en los centros de datos puede formar parte de unidades SSD que almacenan grandes volúmenes de información.
Según el reportaje, los acuerdos con las empresas de IA dan a Kioxia y otros fabricantes más margen para negociar precios con Apple. El diario también describe prácticas históricas de negociación de la compañía a partir de testimonios de personas familiarizadas con sus compras y acuerdos.
Apple respondió al periódico que valora sus relaciones con proveedores con los que ha trabajado durante décadas y que espera continuar esa colaboración.
Cuánto puede cambiar el costo para Apple
TechInsights estima que Apple podría gastar 25,000 millones de dólares en memoria flash en 2026 por una cantidad similar a la que compró por 6,000 millones de dólares en 2025, según el reportaje. Se trata de una estimación de la firma, no de una cifra de gasto publicada por Apple.
El efecto también se observa en las opciones de almacenamiento que pagan los clientes. En Estados Unidos, pasar del iPhone 17 Pro de 256 GB a la versión de 512 GB costaba 200 dólares adicionales en 2025. El análisis del diario estima que los 256 GB extra le costaban entonces a Apple unos 15 dólares y que ese costo ha subido a unos 66 dólares.
Esa diferencia no equivale al beneficio neto de Apple por cada teléfono. El cálculo del periódico estima el costo de la memoria adicional a partir de precios de contrato y de un descuento supuesto para Apple; no representa una factura de la compañía ni todos los gastos de fabricar y vender el dispositivo.
Apple ofrece el iPhone 18 Pro en capacidades de 256 GB, 512 GB, 1 TB y 2 TB. La decisión de cobrar más, absorber parte del incremento de componentes o ajustar otras características afecta de forma distinta a cada configuración y mercado.
La presión sobre el suministro ya había llevado al CEO de Apple, John Ternus, a describir la escasez de memoria como una "crisis" en una entrevista publicada en octubre:

La presión no es igual en todos los productos
El aumento de la demanda de IA no significa que cada tipo de memoria suba al mismo ritmo. TrendForce prevé que la demanda de capacidad de SSD empresariales crezca más de 80% en 2026 frente al año anterior, impulsada por la expansión de la infraestructura de inferencia de IA.
En su análisis de finales de septiembre, la firma señaló que gran parte de la capacidad adicional de esos productos ya estaba comprometida y proyectó que el aumento de sus precios se aceleraría en el cuarto trimestre.
La situación era diferente para dispositivos de consumo. Según TrendForce, fabricantes de teléfonos y computadoras podían recurrir a inventarios existentes, lo que limitaba sus compras adicionales y moderaba la presión sobre algunos precios. En una actualización del 28 de octubre, la firma describió negociaciones todavía estancadas para teléfonos y PC por la debilidad de la demanda final, mientras esperaba aumentos considerables para los SSD empresariales.
La diferencia importa para los compradores: un mayor costo de memoria puede presionar los precios de los dispositivos, pero no permite calcular por sí solo cuánto subirá cada modelo. Apple todavía decide cuánto del incremento traslada al público y cuánto absorbe en sus márgenes.
