TL;DR:
- The Information reportó que Anthropic prepara una clase de acciones con voto reforzado para Dario Amodei y los demás cofundadores, algo que los líderes de la empresa nunca han tenido.
- Amodei posee alrededor del 2% de la compañía, según una persona cercana citada por ese medio, y los términos exactos del arreglo siguen sin conocerse.
- El Long-Term Benefit Trust, que ya nombra a la mayoría del consejo con acciones sin valor económico, conservaría esa facultad tras la salida a bolsa.
Anthropic prepara una clase de acciones con voto reforzado para su director ejecutivo, Dario Amodei, y el resto de los cofundadores, pensada para aislarlos de la presión de los accionistas externos cuando la compañía cotice en bolsa. Lo reportó The Information el martes 18 de agosto de 2026, citando a dos personas familiarizadas con el asunto. Sería la primera vez que los líderes de la empresa tienen voto extra. Amodei posee alrededor del 2% del capital, una participación pequeña frente a la de otros fundadores tecnológicos. El mismo reporte precisa que los términos concretos del arreglo no se conocen y que los planes todavía pueden cambiar. Anthropic no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de Reuters.
Un 2% del capital y un poder de voto que aún no tiene número
The Information sitúa la participación de Amodei en cerca del 2% y atribuye ese dato a una persona cercana a la empresa. Reuters, que recogió el reporte, añade que los cofundadores de Anthropic tienen participaciones relativamente pequeñas comparadas con las de otros fundadores del sector.
Bajo el esquema de una acción, un voto, un 2% del capital no alcanza para orientar gran cosa en una compañía que cerró su ronda Serie H el 28 de mayo de 2026 con una valuación post-money de 965,000 millones de dólares, según su propio anuncio. Las acciones con voto reforzado rompen esa proporción y separan el dinero del control.
El molde ya existe en la industria. Reuters recuerda que las estructuras de doble clase son habituales en empresas dirigidas por sus fundadores y buscan darles más control y amortiguar la presión de corto plazo de los accionistas: en Meta, Mark Zuckerberg controla cerca del 60% de los votos por sus acciones de voto múltiple, y la estructura de SpaceX le da a Elon Musk un peso considerable en las votaciones. Bloomberg suma a esa lista a Evan Spiegel, de Snap.
Un porcentaje de acciones de una clase no equivale ni a un porcentaje de la empresa ni a un porcentaje de los votos. Ya lo vimos con la participación de Alphabet en SpaceX.

El fideicomiso que elige al consejo se queda donde está
Anthropic está constituida como public benefit corporation, una figura que la obliga legalmente a equilibrar el éxito comercial con un beneficio social y público. Sobre esa base opera el Long-Term Benefit Trust, un órgano independiente cuyos miembros no tienen participación económica en la empresa y que sostiene una clase especial de acciones con un único uso: elegir consejeros.
El mecanismo ya está en marcha. Desde el 14 de abril de 2026, cuando el fideicomiso nombró al director ejecutivo de Novartis, Vas Narasimhan, los consejeros designados por el Trust son mayoría en un consejo de siete integrantes, según la propia Anthropic. Con Narasimhan se sientan Dario Amodei, Daniela Amodei, Yasmin Razavi, Jay Kreps, Reed Hastings y Chris Liddell. El fideicomiso lo forman Neil Buddy Shah, que lo preside, Richard Fontaine, Mariano-Florentino Cuéllar y el expresidente de la Reserva Federal Ben Bernanke, incorporado en julio de 2026.

Según The Information, ese arreglo se mantiene después de la salida a bolsa. Las acciones con voto reforzado no sustituirían al fideicomiso, sino que se apilarían encima: quien compre en la colocación entraría a una compañía donde la mayoría del consejo la nombra un grupo de cuatro personas sin dinero en juego y donde el equipo fundador votaría con un peso superior al de su participación.
La salida a bolsa apunta a septiembre, sin fecha confirmada
Anthropic informó el 1 de junio de 2026 que había presentado de forma confidencial un borrador de registro S-1 ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, el trámite que abre la puerta a cotizar. La compañía no ha anunciado fecha, precio ni número de acciones. The Information reportó que la operación podría llegar tan pronto como finales de septiembre y que podría ser la mayor de la historia.
Lo que falta es lo más concreto. No se sabe cuántos votos daría cada acción de la clase reforzada, si ese privilegio caducaría con el tiempo, cómo se repartiría entre los cofundadores ni cómo convivirían las distintas clases entre sí. The Information señala que no pudo establecer esos detalles.
El S-1 público es el siguiente documento con respuestas. Cuando deje de ser confidencial tendrá que detallar las clases de acciones y su reparto de votos, y ahí quedará por escrito cuánto control conservan Amodei, sus cofundadores y el fideicomiso frente a los inversionistas que pongan el dinero.