Anthropic y OpenEvidence ofrecerán sin costo una versión especializada del buscador médico con IA de OpenEvidence a profesionales de la salud en unos 100 países de ingresos bajos y medios, entre ellos Uganda, Angola, Sudán, Haití y Mongolia. Las empresas anunciaron la colaboración el martes 22 de septiembre de 2026, en una exclusiva de Reuters, con un reparto claro: Anthropic aporta la tecnología de fondo y OpenEvidence adapta el sistema a la infraestructura sanitaria de cada región. Ninguna de las dos reveló los términos financieros del acuerdo.
Qué es OpenEvidence y qué cambia con la alianza
OpenEvidence responde preguntas de médicos a partir de investigación revisada por pares y guías de tratamiento. La plataforma ya es gratuita para clínicos en Estados Unidos y Europa, y funciona con publicidad, según Fortune, que la describe como un buscador que además etiqueta qué tan sólida es la evidencia detrás de cada respuesta. Fundada en 2021, la empresa alcanzó en enero una valuación de 12,000 millones de dólares.
Su peso en la práctica estadounidense lo mide el propio fundador. Daniel Nadler dijo a Reuters que los clínicos de ese país consultaron OpenEvidence 42 millones de veces solo en agosto; es una cifra de la compañía, sin auditoría independiente publicada.
La novedad está en el destino. La versión especializada se dirige a regiones donde el acceso limitado a literatura médica, especialistas y educación médica continua puede afectar la atención de los pacientes. Reuters citó cinco países de una lista proporcionada por OpenEvidence, pero no publicó el listado completo, así que por ahora no está confirmado qué otros países de América Latina, además de Haití, entran en el programa.
"El acceso al conocimiento médico no debería depender de la geografía", dijo Nadler.
Daniela Amodei, presidenta de Anthropic, explicó a Reuters que la tecnología ya avanzó lo suficiente para sostener un despliegue así, pero que "los incentivos del mercado por sí solos no permitirían que ocurriera" sin un trabajo emprendedor con vocación filantrópica.
La adaptación local, el punto que vigilan los críticos
Quienes cuestionan estas herramientas advierten que un sistema entrenado sobre todo con datos de países de ingresos altos puede no reflejar las condiciones reales de práctica en otros lugares, donde cambian las enfermedades frecuentes, los recursos de diagnóstico y los tratamientos disponibles.
OpenEvidence dijo a principios de este año que trabaja con organizaciones de salud de Ruanda y Botsuana para adaptar sus herramientas a esos entornos. Nadler insistió en que todo lo que construyen para estas regiones se ajusta al contexto, y apuntó a un dato práctico: aunque muchos centros médicos no tienen electricidad las 24 horas, la mayoría de los médicos sí tiene un smartphone.
Ahmed Bendary, cardiólogo de la Universidad de Benha, en Egipto, dijo a Reuters que ampliar este acceso fuera de Estados Unidos y Europa sería un gran salto, sobre todo donde las suscripciones institucionales a las principales revistas médicas son limitadas.
Lo que dijo la evaluación independiente más reciente
En julio de 2026, un benchmark independiente llamado NOHARM, elaborado por investigadores de Stanford, Harvard y la red ARISE, puso a prueba a OpenEvidence junto con Doximity Ask, GPT-5.6 Sol de OpenAI y Claude Fable 5 de Anthropic. Según Fortune, el estudio pasó 1,100 casos clínicos reales por cada sistema y reunió cerca de 13,000 anotaciones de médicos para medir el riesgo de daño al paciente.
Doximity Ask obtuvo el mejor resultado. El hallazgo más útil fue otro: en todos los sistemas evaluados, el 76.6% de los errores dañinos fueron omisiones, es decir, información que la IA dejó fuera, no datos falsos. El mismo trabajo señaló que los médicos que usan IA dan mejor atención que los que no la usan.
Nadler cuestionó la metodología y subrayó ante Fortune que NOHARM no ha pasado revisión por pares.
Anthropic y OpenEvidence no han detallado cómo se registrarán los médicos, qué idiomas tendrá la versión adaptada ni la lista completa de países. Esos tres datos determinarán cuántos profesionales de la región podrán usarla y en qué condiciones.