Nueve estados donde los gobernadores actuales o electos han prometido o impuesto pausas a nuevos centros de datos concentran 158.6 gigavatios (GW) de capacidad prevista en Estados Unidos, según Cleanview. Esa cantidad representa el 41 % de la capacidad planeada que registra la firma, aunque todavía no determina cuánta construcción se retrasará o cancelará.
El cálculo, publicado tras las elecciones del 3 de noviembre, reúne situaciones distintas: estados con medidas en vigor y otros donde las restricciones siguen siendo promesas de campaña. También mide capacidad expresada en potencia, no el número de centros de datos ni la electricidad que ya consumen.
Cleanview utiliza un registro de proyectos que, según la descripción de su plataforma, se alimenta de permisos de construcción y de calidad del aire, expedientes regulatorios, registros de condados e imágenes satelitales. La ubicación en uno de esos nueve estados no revela por sí sola qué permisos tiene cada instalación ni si una futura orden la alcanzaría.
Texas concentra más de la mitad de la capacidad identificada
Cleanview sitúa 88.4 GW de capacidad prevista en Texas. Para Ohio calcula 21.9 GW anunciados que aún no están en construcción y, para Georgia, otros 20.2 GW previstos. En conjunto suman 130.5 GW, poco más del 82 % de los 158.6 GW que la firma ubica en los nueve estados.
Las propuestas de sus gobernadoras electas no son idénticas. En Texas, Gina Hinojosa planteó detener las aprobaciones hasta que la legislatura apruebe protecciones para los residentes. La medida se sumaría a restricciones anteriores: en septiembre, el gobernador Greg Abbott ordenó a la autoridad ambiental estatal detener los permisos solicitados por centros de datos hasta que termine una auditoría de la red eléctrica.

En Ohio, Amy Acton propuso una moratoria condicionada. Entre sus requisitos están que los centros cubran la totalidad de sus costos de servicios públicos, empleen mano de obra sindicalizada en la construcción y cumplan las normas ambientales estatales.
En Georgia, Keisha Lance Bottoms pidió una pausa en la construcción de nuevos centros para evaluar sus efectos sobre las comunidades, los servicios y el medio ambiente. Associated Press informó de su victoria; las tres propuestas todavía necesitan convertirse en medidas concretas para conocer su alcance.
Cleanview también calcula que otros 69.2 GW, equivalentes al 18 % de su capacidad planeada, están en estados donde el candidato ganador quiere modificar incentivos fiscales u otras reglas sin haber respaldado una pausa.
Lo planeado no es igual a lo que ya está en obra
La fase de cada proyecto cambia su exposición. Cleanview calcula que hay 56.7 GW de centros de datos en construcción en todo Estados Unidos y considera que esas obras están menos expuestas a promesas centradas en nuevos desarrollos. La cifra nacional incluye proyectos de más estados que los nueve del cálculo principal.
Modo Energy llegó a una distinción similar mediante su propio registro y un grupo diferente de estados. De 242 GW que aún no operaban en los estados incluidos en su análisis, 201 GW correspondían a proyectos propuestos, anunciados o en otras etapas previas, mientras que 41 GW estaban en construcción. Sus cifras no se pueden sumar a las de Cleanview: las firmas usan conjuntos y categorías distintos.
Modo advierte que algunas obras pueden necesitar todavía permisos o conexiones para terminar. Un ejemplo es Project Jupiter, en Nuevo México: el centro de datos ya está en construcción, pero la instalación eléctrica propuesta para abastecerlo requiere un permiso de calidad del aire. El Albuquerque Journal informó el 27 de octubre que la audiencia de esa solicitud estaba prevista para el 7 de diciembre.
Para los proyectos aún sin iniciar, la diferencia estará en las órdenes y leyes que se adopten: sus excepciones, duración y condiciones determinarán si una propuesta sigue adelante, cambia de calendario o necesita nuevas aprobaciones.
