Alibaba y Alipay US pagarán 600 millones de dólares por no frenar la venta ilegal de fármacos en EE. UU.
Alibaba y Alipay US aceptan pagar 600 millones de dólares y admiten fallas de control ante el DOJ de EE. UU.
TL;DR:
- Alibaba y AUS Merchant Services (antes Alipay US) firmaron un acuerdo de no persecución con el Departamento de Justicia de EE. UU. y pagarán 600 millones de dólares.
- El reparto: 325 millones a cargo de Alibaba y 275 millones de AUS, entre multas penales y decomisos. Alibaba admitió cerca de 80 mil ventas con valor superior a 200 millones de dólares entre 2016 y 2024.
- Ambas admitieron fallas de control que dejaron pasar fármacos, sustancias controladas, químicos regulados y prensas para pastillas hacia EE. UU. por Alibaba.com y AliExpress.com.
Alibaba y AUS Merchant Services, el procesador de pagos estadounidense que hasta hace poco se llamaba Alipay US, aceptaron pagar 600 millones de dólares para cerrar una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ). El pacto se anunció el 1 de julio de 2026 y resuelve la acusación de que ninguna de las dos compañías impidió que vendedores externos comercializaran e importaran a Estados Unidos fármacos ilegales, sustancias controladas, químicos regulados y prensas para fabricar pastillas a través de Alibaba.com y AliExpress.com. No hubo condena penal: se trata de un acuerdo de no persecución en el que las empresas aceptan responsabilidad, pagan y se comprometen a reforzar sus controles. El caso importa por partida doble. Toca dos de las plataformas de compra en línea más usadas por consumidores hispanohablantes y muestra cómo el brazo de pagos ligado a Alipay dejó pasar dinero que debía frenar.
El monto se reparte casi por mitades entre las dos empresas y combina multas penales con decomisos. Para el gobierno estadounidense, el mensaje va más allá de la cifra: las plataformas de comercio y de pago que operan hacia Estados Unidos tienen que blindar sus sistemas antes de que un producto prohibido llegue al país o su dinero entre al sistema bancario.
"Las empresas que operan mercados en línea, ya sea que tengan su sede en Estados Unidos o en el extranjero, deben implementar salvaguardas adecuadas para impedir que actores malintencionados exploten sus plataformas. Si no lo hacen, el Departamento las hará responsables", dijo Brett A. Shumate, fiscal general adjunto de la División Civil del Departamento de Justicia.
Alibaba admitió unas 80 mil ventas y más de 200 millones de dólares en mercancía
Entre enero de 2016 y diciembre de 2024, Alibaba mantuvo políticas que prohibían ciertos productos, pero no evitó que comerciantes de sus plataformas concretaran alrededor de 80 mil ventas con destino a Estados Unidos. El valor combinado de esas operaciones superó los 200 millones de dólares. La mercancía incluía químicos de las listas I y II, fármacos y equipo para falsificar medicamentos, entre ellos las prensas que se usan para producir pastillas. Durante la pesquisa, agentes federales hicieron más de 40 compras encubiertas de productos que era ilegal importar al país.
La compañía reconoció algo incómodo: sus propios empleados advirtieron que los controles de cumplimiento eran insuficientes. Alibaba también ofrecía un servicio de mensajería privada dentro de sus plataformas, y algunos vendedores lo aprovecharon para cerrar operaciones ilícitas. En ciertos casos, esos comerciantes usaban el chat interno para mandar a los compradores a aplicaciones de mensajería cifrada de terceros y rematar ahí la transacción. Y de esa actividad Alibaba sacó provecho: cobró cuotas de membresía, marketing, publicidad, envío y procesamiento de pagos.
El brazo de pagos de Alipay también dejó pasar el dinero
La otra mitad del caso está en la tubería financiera. AUS Merchant Services, subsidiaria de Ant International (la operadora de Alipay), admitió que entre enero de 2020 y diciembre de 2023 procesó pagos en dólares con tarjetas de crédito y transferencias que pasaban por cuentas bancarias en Estados Unidos antes de mandar los fondos al extranjero para su liquidación.
El problema estuvo en la vigilancia. Cuando AUS montó su sistema para monitorear esas operaciones, no incorporó del todo ciertos datos de las transferencias. Por eso su control no siempre detectaba pagos que venían de jurisdicciones de alto riesgo ni facturas con varios pagadores a la vez. Su programa antilavado tampoco frenó a algunos comerciantes de Alibaba que usaron sus servicios para mover productos prohibidos hacia el país.
Hay un detalle que resume la falla. En lugar de bloquear de forma sistemática a los vendedores señalados por comercializar mercancía prohibida, AUS optó por reportarlos a Alibaba. Y al menos en un caso, un comerciante siguió vendiendo productos ilegales a compradores estadounidenses después de que AUS lo investigó y lo reportó.
Cómo se reparten los 600 millones de dólares
El acuerdo de no persecución divide la factura así:
- Alibaba paga 125 millones de dólares de multa penal y otros 200 millones en decomiso, para un total de 325 millones.
- AUS Merchant Services paga 85 millones de dólares de multa penal y 190 millones en decomiso, es decir, 275 millones.
Ambas empresas también se comprometieron a mejorar sus programas de cumplimiento y a seguir cooperando con futuras investigaciones. El Departamento de Justicia dijo que pesó a su favor el esfuerzo de buena fe por reforzar los controles, la ausencia de antecedentes penales y su disposición a colaborar. Según Charles C. Calenda, primer fiscal federal adjunto para el Distrito de Rhode Island, los 600 millones son el mayor acuerdo monetario en la historia de ese distrito.
Las dos compañías presentaron el desenlace en tono conciliador. Un vocero de Alibaba lo planteó, en declaraciones a PYMNTS, como un cierre de común acuerdo:
"Alibaba alcanzó una resolución mutuamente satisfactoria con los reguladores de Estados Unidos para reforzar el cumplimiento en la venta de productos en el país por parte de comerciantes externos en sus plataformas de comercio electrónico. Este acuerdo refleja un proceso regulatorio exhaustivo con la plena cooperación de Alibaba y nuestro compromiso con estándares de control, políticas y medidas de primer nivel contra la venta de productos no conformes", declaró el portavoz.
Desde el negocio de pagos, un portavoz de AUS respondió a PYMNTS en la misma línea:
"Nos complace haber llegado a un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos para resolver por completo este asunto. Hemos hecho mejoras continuas a nuestro programa de cumplimiento y las seguiremos haciendo para garantizar el cumplimiento de las leyes y regulaciones en todos los mercados donde operamos", señaló el vocero.
Qué implica para quien compra en AliExpress y Alibaba
Aquí la noticia deja de ser un asunto lejano entre Washington y Hangzhou. AliExpress y Alibaba.com están entre las plataformas de compra en línea más populares fuera de China, con millones de usuarios en México, España y el resto de América Latina. El caso del DOJ no sanciona las compras hechas desde esos países: se centra en importaciones que entraron a Estados Unidos. Pero sí abre una ventana a cómo esas plataformas vigilan (o no) lo que venden sus comerciantes externos y a cómo su brazo de pagos rastrea el dinero.
El tipo de mercancía en juego tampoco es menor. Las prensas para pastillas y los químicos de las listas I y II son, justamente, la maquinaria y los insumos con los que se fabrican medicamentos falsificados, uno de los focos de la presión de Estados Unidos sobre la cadena de suministro farmacéutica ilegal. Que un mercado mayorista global y su procesador de pagos hayan admitido fallas de control en ese terreno dice bastante sobre los huecos que todavía existen.
De fondo, el acuerdo suma un capítulo más a la vigilancia estadounidense sobre las grandes tecnológicas chinas. Alibaba y Alipay ya cargaban con años de escrutinio regulatorio y político. Pagar 600 millones y aceptar responsabilidad, sin llegar a juicio, es la vía que eligieron para cerrar el expediente.
Para el comprador de a pie, nada cambia mañana en el carrito. Lo que cambia es la presión regulatoria: Estados Unidos dejó claro que va a cobrarles a las plataformas y a sus sistemas de pago cuando dejan pasar productos peligrosos, sin importar dónde tengan su sede. Alibaba y AUS ya saldaron su cuenta y prometieron apretar los controles. El siguiente en la lista, quien sea, ya conoce la tarifa.