TL;DR:
- La Profepa mantiene una alerta por avistamiento de cocodrilos en playas de Puerto Vallarta y la región de Bahía de Banderas, activada tras una notificación de la aplicación Alerta Jalisco.
- La temporada de lluvias sube el caudal de ríos y esteros, y eso empuja al cocodrilo americano hacia zonas que la gente usa para recreación.
- Atacar, capturar o dañar a un cocodrilo es delito federal: de uno a nueve años de prisión y multas de 300 a tres mil días, según el artículo 420 del Código Penal Federal.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) mantiene activa una alerta por avistamiento de cocodrilos en las playas de Puerto Vallarta y la región de Bahía de Banderas, y las autoridades de Jalisco anunciaron que darán seguimiento a los reportes. El aviso responde a una notificación de la aplicación Alerta Jalisco y llega en el punto más húmedo del año, cuando el aumento del caudal de ríos y esteros facilita que el cocodrilo americano (Crocodylus acutus) se desplace hacia franjas de playa que la gente usa para nadar y tomar fotos. No es un fenómeno nuevo en la bahía, pero sí uno estacional y con antecedentes graves: el 26 de junio de 2026 un visitante de la Ciudad de México murió tras ser arrastrado al mar por un ejemplar.
Conviene aclarar el marco antes de seguir. La presencia de fauna silvestre en estas playas no es una invasión de animales al espacio humano. Las costas de Jalisco forman parte de un sistema de humedales, esteros, manglares, lagunas costeras, ríos y arroyos que ya era hábitat de estas especies mucho antes de la zona hotelera.
Por qué julio es el mes en que aparecen en la arena
Especialistas de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) explican que estos reptiles se mueven entre manglares, canales y playas sobre todo en periodos de lluvias y reproducción. La mecánica es simple: los cauces se llenan, el flujo baja hacia el interior de la bahía y algunos ejemplares terminan distribuidos en el litoral.
Por eso la Dirección de Protección Civil y Bomberos de Puerto Vallarta mantiene banderas fijas de presencia de fauna en puntos concretos, no rotativos. Su jefe de guardavidas, Salvador Castillón, ha detallado que esos puntos son la desembocadura del río Cuale, la desembocadura del río Pitillal y la zona hotelera norte, desde Marina Vallarta hasta la desembocadura del río Ameca.

La probabilidad de un encuentro sube en desembocaduras de ríos, esteros, manglares, lagunas costeras, canales y arroyos que dan al mar, además de las playas contiguas a esos ecosistemas. Funcionan como corredores biológicos y zonas de alimentación y refugio. En Nayarit, la Dirección de Protección Ciudadana estatal ubica a Bahía de Banderas, Compostela y San Blas como los municipios con más avistamientos.
Qué hacer si te topas con uno
Las recomendaciones que Profepa y los especialistas en manejo de fauna silvestre repiten cada temporada apuntan a modificar el comportamiento del visitante, no a retirar al animal:
- Respetar toda la señalización y las banderas colocadas por Protección Civil y las autoridades ambientales.
- Evitar nadar cerca de esteros y desembocaduras de ríos.
- Extremar precaución al amanecer, al atardecer y de noche.
- Nunca alimentar ni acercarse a los ejemplares, tampoco a las crías.
- Vigilar de cerca a niñas, niños y mascotas, que los cocodrilos pueden identificar como presa.
- Si ves uno, conservar la calma, alejarse lentamente, no arrojarle objetos y reportarlo. Solo personal capacitado puede intervenir.
El otro lado de la alerta: seis cocodrilos muertos en la bahía
Las especies de cocodrilo en México están incluidas en la NOM-059-SEMARNAT-2010, lo que implica que sus poblaciones podrían estar amenazadas. Atacar, capturar o dañar a un ejemplar es delito federal, con penas de uno a nueve años de prisión y multas de 300 a tres mil días conforme al artículo 420 del Código Penal Federal.
Ese recordatorio no es retórico. En un lapso de dos semanas, Tribuna de la Bahía documentó el hallazgo de seis cocodrilos muertos en la región de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, cinco de ellos en el municipio jalisciense. Roberto Ornelas, director de Sostenibilidad Ambiental de Puerto Vallarta, describió el caso de un macho de 3.45 metros encontrado flotando en Playa Los Tules y explicó que no fue posible determinar la causa de muerte porque el animal no presentaba amputaciones ni heridas externas visibles. Hasta ahora no se sabe públicamente si Profepa o Semarnat abrieron una investigación.
La alerta de esta temporada se lee mejor en los dos sentidos. Del lado del bañista, la instrucción es corta: no meterse donde hay bandera. Del lado del destino turístico, la cuenta pendiente es otra, porque una bahía que crece hacia el manglar va a seguir produciendo encuentros, y los seis animales muertos sugieren que el conflicto ya se está resolviendo por vías que el Código Penal no contempla.