En un movimiento calificado por analistas internacionales como un gesto táctico de alcance muy limitado, el presidente de la Federación de Rusia, Vladímir Putin, ordenó este fin de semana la suspensión temporal durante las próximas 72 horas de los ataques masivos con misiles y drones contra Kyiv, la capital de Ucrania, esto gracias a la llegado de la delegación compuesta por Witkoff y Kushner que visitará Moscú y Kyiv.
La medida busca garantizar las condiciones de seguridad mínimas para la visita de una delegación diplomática estadounidense enviada por la administración de Donald Trump.
Un freno aéreo temporal y localizado
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, confirmó que la orden del mandatario ruso establece un lapso de tiempo de tres días a partir de la noche de este sábado, en los que serán detenidos los bombardeos sobre el área metropolitana de Kyiv.
La decisión se produjo pocas horas después de que el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, diera unas declaraciones hablando de la necesidad de congelar los ataques aéreos cruzados para asegurar el traslado y la operatividad de la comitiva estadounidense que pretende la mediación entre ambos países para lograr el cese al conflicto armado que lleva años sufriendo Kyiv.
La tregua aérea se produce tras varios días de intensa actividad militar sobre la infraestructura estratégica de la región. En las jornadas previas al anuncio, las fuerzas rusas lanzaron oleadas de proyectiles contra aeródromos e instalaciones de transporte en los alrededores de la capital —incluyendo el sector del aeropuerto internacional de Boryspil— y se registró el impacto de un dron en la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU).
Las autoridades militares en kyiv han advertido que la suspensión de hostilidades se aplica únicamente al perímetro urbano de la capital, mientras que los combates en el frente oriental y los ataques en otras regiones del país se mantienen activos durante estos días.
La mediación de Washington y la llegada de la delegación
El cese temporal de las incursiones aéreas coincide con la llegada a la región de los enviados especiales de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, designados para explorar vías de acercamiento que permitan abrir una mesa de negociación formal en la que se pueda llegar a algún acuerdo que beneficie a ambas naciones.
Antes de la visita formal
Mientras se efectúa este corto cese al fuego, las delegaciones mantendrán una reunión a puerta cerrada en el Kremlin con la presencia del Presidente de Rusia Vladímir Putin y asesores de seguridad nacional para evaluar el margen de concesiones rusas en el territorio.
Mientras que, por el lado de Ucrania el objetivo es una reunión con Volodymyr Zelenskyy y el alto mando ucraniano para analizar las garantías de seguridad solicitadas por la capital.
Puntos clave en la negociación
Las conversaciones promovidas por la comitiva estadounidense chocan con las posiciones históricas planteadas por los dos bandos desde el inicio del conflicto:
Moscú sostiene que cualquier acuerdo definitivo debe incluir el reconocimiento explícito de la soberanía rusa sobre las regiones de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón —anexionadas formalmente por Rusia en 2022—, además del compromiso constitucional de Ucrania de mantener un estatus de neutralidad permanente y renunciar en su participación dentro de la OTAN.
Por su lado el gobierno ucraniano reitera que no aceptará la pérdida definitiva de integridad territorial ni acuerdos que no incluyan garantías de seguridad internacionales Vinculantes que previenen una futura ofensiva militar tras un eventual cese al fuego.
Alcance y perspectivas
Analistas militares y observadores internacionales coinciden en que la pausa de 72 horas en Kyiv debe interpretarse como un mecanismo de logística diplomática y no como un avance hacia la paz definitiva. Aunque la interrupción de las sirenas antiaéreas da un breve respiro a los residentes de la capital, el destino de las conversaciones dependerá del resultado de las reuniones de los enviados estadounidenses con el liderazgo de ambos países.
Se espera que en las próximas horas haya avances reales en las negociaciones y que por fin ambos países lleguen a un acuerdo.