TL;DR:
- La Luna cruza la sombra de la Tierra la noche del jueves 27 de agosto de 2026; el máximo llega a las 4:13 tiempo universal del viernes 28, las 22:13 del jueves en el centro de México.
- No será total: la NASA calcula que el 96.3% del disco lunar quedará dentro de la umbra, mientras que la magnitud umbral, que mide el diámetro, es de 0.9319.
- América queda en mitad de la zona de visibilidad, y Sky & Telescope calcula que ningún eclipse volverá a ser tan profundo para el continente hasta el total del 26 de junio de 2029.
La Luna se meterá en la sombra de la Tierra la noche del jueves 27 de agosto de 2026 y saldrá de ella en la madrugada del viernes 28. El máximo ocurre a las 4:13 tiempo universal, es decir, a las 22:13 del jueves en el centro de México y a las 6:13 del viernes en la España peninsular. No alcanzará la totalidad, y por muy poco: la NASA calcula que el 96.3% del disco lunar quedará dentro de la umbra, la parte central de la sombra donde la Tierra tapa el Sol por completo, y una franja brillante seguirá asomando por el borde norte. Esa cifra convive con otra, el 93%, que aparece en buena parte de la cobertura y que no mide lo mismo. Mirarlo no exige filtro ni equipo especial.
Un número mide el diámetro y el otro, la superficie
La magnitud umbral de este eclipse es de 0.9319, según la tabla de Fred Espenak, el astrónomo cuyo canon de eclipses lunares figura entre los datos que la NASA usa en sus propias visualizaciones. Traducido: el 93.2% del diámetro de la Luna cruzará la umbra y poco menos del 7% se quedará fuera. La obscuración mide otra cosa, el área del disco que la sombra cubre, y ahí el número sube a 96.3%.
Bob King planteó la distinción en Sky & Telescope con esos dos términos: magnitud para el diámetro, obscuración para la superficie total oscurecida. Las dos cifras son correctas y describen el mismo fenómeno. La diferencia sale de la geometría del disco: el borde de la sombra corta la Luna por donde el círculo ya se ha vuelto angosto, así que la porción de superficie que se salva resulta bastante menor que la porción de diámetro.
Lo que verá cualquiera que levante la vista es la consecuencia directa de esos números: casi todo el disco en tonos cobrizos y una tira delgada de luz blanca en el limbo norte, la parte que se libra de la umbra y queda dentro de la penumbra. Por eso la etiqueta de "luna de sangre" que domina los titulares queda a medias. El nombre se usa para los eclipses totales, cuando la Luna entera se hunde en el rojo; aquí siempre quedará un filo iluminado.

Los relojes tampoco coinciden, y el motivo está en la tabla
En la cobertura de esta semana circulan tres horas distintas para el mismo instante: las 4:12, las 4:13 y las 4:14. La tabla de Espenak enseña de dónde sale cada una. El máximo viene calculado en dos escalas de tiempo a la vez, 04:14:04 en tiempo dinámico terrestre y 04:12:52 en tiempo universal, separadas por 72.3 segundos. Ahí están los tres minutos: el 14 pertenece a la primera escala, y el 12 y el 13 salen de recortar o redondear la segunda. La NASA publica las 4:13 tiempo universal; timeanddate, el sitio al que remite Space.com para los horarios locales, publica las 4:12.
Para quien va a mirar el cielo, el margen es irrelevante. La fase parcial dura 3 horas y 18 minutos, y el evento completo, contando la penumbra, se extiende 5 horas y 38 minutos.
Estos son los cinco contactos del eclipse en la tabla de Espenak, en tiempo universal, con su equivalencia en el centro de México y en la España peninsular:
| Fase | Hora universal (28 ago) | Centro de México (27 y 28 ago) | España peninsular (28 ago) |
|---|---|---|---|
| Entra en la penumbra | 01:23 | 19:23 del 27 | 03:23 |
| Empieza la fase parcial | 02:33 | 20:33 del 27 | 04:33 |
| Máximo | 04:13 | 22:13 del 27 | 06:13 |
| Termina la fase parcial | 05:52 | 23:52 del 27 | 07:52 |
| Sale de la penumbra | 07:02 | 01:02 del 28 | 09:02 |
Fuera de esos dos husos, el máximo cae a las 21:13 del jueves en Tijuana, a las 23:13 en Bogotá y Lima, y a la 1:13 de la madrugada del viernes en Buenos Aires.
El punto donde la Luna queda justo encima cae en el occidente de Brasil
En el instante del máximo, la Luna estará en el cenit sobre los 9 grados 18 minutos de latitud sur y los 63 grados 06 minutos de longitud oeste, un punto del occidente de Brasil. La NASA centra en esa longitud su mapa de visibilidad, porque ese meridiano marca dónde el satélite alcanza su mayor altura sobre el horizonte. Eso deja a América en el centro geográfico de la franja con mejor vista.
La agencia precisa que el máximo se ve desde América, salvo Alaska y el noroeste de Canadá, y también desde el oeste de Europa y el oeste de África. King agrega que en la costa oeste de Estados Unidos la Luna saldrá con el eclipse ya empezado o a punto de empezar, de modo que ahí conviene un horizonte despejado. Anthony Wood calculó en Space.com que unos 3,300 millones de personas quedan dentro de la zona de visibilidad, y apuntó que del otro lado del planeta, en Australia, India, China o Japón, la Luna estará bajo el horizonte durante todo el fenómeno.
A España y al resto de Europa occidental les toca la peor hora. Wood describe un episodio de madrugada, poco antes del amanecer, con la Luna cada vez más baja hacia el oeste, así que las últimas fases coincidirán con un cielo que ya empieza a aclarar.
Lo que se alcanza a ver y cuándo vuelve algo parecido
La entrada en la penumbra, a las 19:23 del jueves en el centro de México, casi no se nota: ahí la Tierra solo tapa una parte del Sol y filtra la luz sin apagarla. El cambio evidente arranca con la umbra. La NASA anota que menos de una hora después del inicio de la fase parcial la porción todavía iluminada será lo bastante pequeña como para que la vista se adapte a la oscuridad y aparezca el color cobrizo del resto del disco.
King describe además un detalle que casi ninguna cobertura menciona: alrededor del máximo puede distinguirse una banda pálida de tono turquesa entre la franja brillante de la penumbra y la zona enrojecida. La produce la luz solar filtrada por la capa de ozono de la estratosfera, que absorbe el rojo.
Nada de esto requiere protección ocular, a diferencia del eclipse de Sol del 12 de agosto: la Luna solo refleja luz. Unos binoculares mejoran la vista, no la vuelven posible.
El eclipse pertenece a la serie Saros 138. Su antecesor llegó el 16 de agosto de 2008 y el siguiente de la misma familia caerá el 7 de septiembre de 2044, según la NASA. Para América, King calcula que ningún eclipse volverá a ser tan profundo hasta el total del 26 de junio de 2029.
Que agosto traiga dos eclipses no es casualidad. Espenak señala que el parcial de Luna del 28 y el total de Sol del 12 pertenecen a una sola temporada de eclipses, la ventana en la que el Sol, la Tierra y la Luna quedan lo bastante alineados como para que haya eclipse dos veces seguidas. El calendario ya lo anticipaba desde julio, cuando la luna llena del 29 servía de aviso doble: primero el Sol sobre el norte de España, después la Luna sobre América.

Las fases ocurren en el mismo momento para todo el hemisferio que tenga noche encima; lo único que cambia de un país a otro es la hora del reloj. Por eso la discusión sobre si son 93 o 96 no altera el plan: el jueves 27, pasadas las 20:33 en el centro de México, la sombra ya se nota.