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Medio Ambiente

Identifican al tiburón de Busan como una hembra de una especie en peligro

Bukang-i es un tiburón arenero, una especie en peligro de extinción. Los investigadores vigilan su salud y advierten sobre las luces de los visitantes nocturnos, mientras los rescates siguen en pausa.

por Gerardo Pavez
Carcharhinus obscurus, Underwater Observatory Marine Park, Eilat
Imagen de archivo (2015) · Foto: אליעד מלין, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

El tiburón que permanece en un canal de Busan, Corea del Sur, fue identificado el 6 de octubre de 2026 como una hembra de tiburón arenero (Carcharhinus obscurus), una especie en peligro de extinción. El Instituto Nacional de Ciencias Pesqueras (NIFS) confirmó el hallazgo mientras continúa la vigilancia de Bukang-i. Los investigadores también advierten sobre los riesgos de las luces que usan los visitantes nocturnos.

La identificación se logró con videos tomados de cerca. Los investigadores reconocieron una cresta entre las dos aletas dorsales, un rasgo que permite distinguir la especie de otra similar. Según The Korea Herald, calcularon su longitud, unos 3 metros, comparándola con estructuras cercanas de dimensiones conocidas, y determinaron su sexo a partir de la anatomía de la parte inferior del cuerpo.

El comunicado del NIFS señala que la especie está clasificada como en peligro en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza por la disminución de sus poblaciones. Crece y se reproduce lentamente.

Esa biología ayuda a entender su vulnerabilidad. El Museo de Historia Natural de Florida explica que estos tiburones tardan en alcanzar la madurez y tienen camadas pequeñas, lo que los hace especialmente sensibles a la sobreexplotación. La pesca dirigida y la captura accidental ejercen presión sobre sus poblaciones en distintas partes del mundo.

La categoría de conservación describe el riesgo para la especie. El estado de Bukang-i se evalúa por separado: en su reporte del 6 de octubre, Yonhap recogió que el instituto lo revisa a diario y todavía no había identificado problemas graves de salud.

Las luces nocturnas añaden un riesgo

The Korea Herald informó el 7 de octubre que algunos visitantes apuntan linternas potentes y luces de teléfonos hacia el agua para observar al animal. El medio también recoge la preocupación por el ruido de las visitas nocturnas.

Un funcionario del NIFS citado por el diario explicó que los ojos de los tiburones están adaptados a ver con poca luz. La exposición repentina y repetida a haces intensos podría afectar su visión e interferir con la alimentación. La iluminación artificial nocturna también podría alterar su ritmo biológico.

El acceso al parque está restringido después de medianoche, hora de Corea del Sur, y algunas zonas cierran antes. Aun así, The Korea Herald reporta entradas sin autorización durante la madrugada.

Los rescates siguen en pausa

Bukang-i fue visto por primera vez el 18 de septiembre. Según Yonhap, el operativo del 29 de septiembre empleó embarcaciones y chorros de agua para guiarlo hacia el mar. El segundo, el 2 de octubre, utilizó una red de 50 metros de largo y 6.8 metros de alto que quedó enganchada en el fondo del canal.

En nuestra cobertura del segundo rescate contamos cómo el animal regresó al tramo interior. The Korea Herald señala ahora que los nuevos intentos están suspendidos para darle tiempo de salir por su cuenta.

El parque acumulaba 1.02 millones de visitas hasta el 5 de octubre, según datos municipales recogidos por Yonhap. El NIFS mantendrá la observación de la natación y la salud de Bukang-i, y coordinará una respuesta con las autoridades de Busan si detecta señales de alarma.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Gerardo Pavez

Redactor y creador de contenido especializado en deportes y tecnología. Apasionado por todo lo que ocurre dentro y fuera de la cancha.

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