Vishal Sikka, exCEO de Infosys, levanta 32 millones de dólares para Hang Ten y desafía el negocio de los servicios de TI con IA
El exCEO de Infosys lanza Hang Ten con USD 32 millones de Mayfield y Aramco para llevar IA a las empresas
TL;DR:
- Hang Ten Systems, fundada por Vishal Sikka (exCEO de Infosys), cerró una ronda semilla de USD 32 millones liderada por Mayfield, con inversión estratégica de Aramco Ventures.
- La empresa usa generación de código con agentes de IA, una biblioteca de "skills" reutilizables y un equipo experto para construir y operar software empresarial a menor costo. Ya trabaja con clientes como Siemens Gamesa y Fresenius.
- El lanzamiento aviva el debate sobre si la IA expande o reduce el negocio de los servicios de TI; las acciones de Infosys caen más de 35% en lo que va del año.
Vishal Sikka, quien dirigió Infosys hasta 2017, vuelve al ruedo con una apuesta fuerte: que la inteligencia artificial puede hacer buena parte del trabajo que durante décadas sostuvo a la industria de servicios de TI. Su nueva compañía, Hang Ten Systems, anunció este miércoles 24 de junio de 2026 una ronda semilla de USD 32 millones liderada por el fondo Mayfield, con una inversión estratégica de Aramco Ventures —el brazo de capital de la petrolera saudí Aramco— y la participación de inversionistas ángeles. Con sede en Palo Alto, California, la startup dice ayudar a las grandes empresas a construir, modificar y operar su software de forma continua usando desarrollo y automatización impulsados por IA. En su consejo figura Jerry Yang, cofundador de Yahoo.
Durante años, firmas como Infosys, TCS o Accenture facturaron miles de millones por una tarea concreta: adaptar, integrar, personalizar y mantener el software empresarial que compran las grandes compañías. Sikka conoce ese mundo desde adentro —pasó 12 años construyendo software empresarial en SAP antes de llegar a Infosys, y después fue miembro del consejo de Oracle— y ahora apuesta a que la IA puede absorber buena parte de ese trabajo.
Por qué Mayfield apuesta a un modelo que no crece con la nómina
Hang Ten se presenta como una empresa de servicios de IA empresarial. Su propuesta es construir, cambiar y operar el software que mueve a una compañía "a una fracción del costo y el tiempo", de forma continua, apoyándose en tres piezas: generación de código con agentes de IA, una biblioteca de habilidades ("skills") reutilizables y experiencia de dominio en áreas como transformaciones empresariales, finanzas, recursos humanos y desarrollo de nuevos productos. La idea de fondo es que la generación de código con IA ya recortó de manera notable el costo y el tiempo de construir capacidades empresariales avanzadas.
Ahí está, según sus inversionistas, la diferencia con el modelo clásico. Mayfield lo resumió así:
Los servicios tradicionales escalan de forma lineal con el número de empleados. Hang Ten está construido para que su capacidad crezca con cada proyecto.
Jerry Yang en el consejo y un equipo forjado con Sikka
El equipo fundador reúne a ejecutivos que trabajaron con Sikka durante años en SAP, Infosys y su anterior startup de IA, VianAI: el director de tecnología Navin Budhiraja, el director de diseño Sanjay Rajagopalan y Tao Liu, vicepresidente senior de ingeniería de despliegue. La compañía "apenas arrancó hace un mes" y ya tiene clientes, dijo a TechCrunch Navin Chaddha, socio gerente de Mayfield. Entre esos clientes la empresa nombra a Siemens Gamesa Renewable Energy y a Fresenius, con quienes trabaja en entregas de proyectos "AI-native".
No es la primera vez que Sikka levanta capital para una idea de IA empresarial. Tras dejar Infosys en 2017 fundó VianAI, que salió del modo sigiloso en 2019 con USD 50 millones y en 2021 sumó USD 140 millones en una ronda liderada por SoftBank Vision Fund 2. Chaddha aclara que Hang Ten es un proyecto distinto: VianAI apuntaba a aplicaciones y herramientas de análisis para la toma de decisiones, mientras que Hang Ten se define como una empresa de servicios construida alrededor de la generación de código con agentes y las habilidades reutilizables.
El propio Sikka, de 59 años, explicó el porqué del nombre y de la apuesta:
Cada empresa será transformada por la IA. Unas pocas ya obtienen beneficios enormes y construyen en días lo que antes tomaba años. Pero la mayoría sigue atascada en la línea de salida, o peor, y la brecha se ensancha cada día. Construimos Hang Ten para cerrar esa brecha y ayudar a las empresas a surfear la ola de la IA.
El nombre es un guiño al surf: "hang ten" es la maniobra de pararse con los diez dedos de los pies en la punta de la tabla. En un blog que acompañó el lanzamiento, Sikka dijo que la empresa ya ayuda a grandes compañías a "surfear la mayor ola de nuestras vidas".
¿La IA agranda o encoge el negocio? El debate detrás del lanzamiento
El nacimiento de Hang Ten cae en mitad de una discusión que tiene nerviosa a toda la industria: ¿la IA amplía el mercado de los servicios tecnológicos o lo encoge?
Los analistas de Jefferies advirtieron este año que los servicios de TI podrían estar entre los primeros sectores en sufrir una disrupción real por IA. Del otro lado del tablero, Nandan Nilekani, presidente de Infosys, sostiene que la IA puede ampliar el mercado: la propia Infosys dijo a sus inversionistas este mes que los "servicios AI-first" podrían representar una oportunidad de entre 300,000 y 400,000 millones de dólares hacia 2030.
La bolsa cuenta la otra cara. Las acciones de Infosys acumulan una caída de más de 35% en lo que va de 2026, mientras los inversionistas reevalúan el futuro de las firmas de outsourcing tradicionales. Y las grandes no se quedaron quietas: la misma Infosys cerró alianzas con Anthropic y OpenAI para construir agentes y herramientas de IA destinados a empresas. Sikka, en cambio, eligió competir desde afuera, con una compañía nueva.
Por qué importa para los servicios de TI en español
El modelo que Hang Ten quiere comprimir es, justamente, el que sostiene a buena parte de la industria tecnológica de habla hispana. México, Colombia, Argentina y España exportan servicios de TI y mantienen operaciones de nearshoring que emplean a cientos de miles de personas en exactamente las tareas —integración, personalización, mantenimiento, pruebas— que esta apuesta busca automatizar. Si la IA recorta de verdad el costo y el tiempo de ese trabajo, la pregunta de Jefferies y Nilekani deja de ser teórica y pasa a tocar el empleo y los ingresos de esas economías.
Por ahora, Hang Ten tiene un nombre con guiño surfista, USD 32 millones en el banco y un puñado de clientes grandes. Lo que está en juego es más que una startup más: es si el modelo de outsourcing que convirtió a la industria india de TI en un gigante global —y que dio trabajo a millones— sobrevive en su forma actual a la misma herramienta que Sikka ahora vende.