TL;DR:
- Ulanqab, en Mongolia Interior, acumula 89 proyectos de centros de datos, según cifras de China Daily.
- El 6 de agosto entró en operación el Envision Galaxy Campus, de 120,000 metros cuadrados y 2 gigavatios de capacidad prevista. Bloomberg reportó que DeepSeek planea sumar otro gigavatio en la misma ciudad.
- La electricidad barata no explica sola el atractivo. El gobierno local presume 4.2 milisegundos de transmisión desde Pekín, justo la latencia que dejó sin clientes a los centros construidos más al oeste.
Ulanqab acumula 89 proyectos de centros de datos, una cifra del diario estatal China Daily que el 10 de agosto de 2026 recogió el surcoreano Seoul Economic Daily. La ciudad, en la región autónoma de Mongolia Interior, encadenó dos movimientos grandes en menos de un mes: el 6 de agosto entró en operación el Envision Galaxy Campus, con 120,000 metros cuadrados y una capacidad total prevista de 2 gigavatios, y a finales de julio Bloomberg reportó que DeepSeek quiere sumar ahí otro gigavatio de cómputo. Lo que atrae a esas empresas es una mezcla difícil de replicar dentro de China: electricidad cerca de la mitad de cara que en el corredor Pekín-Tianjin-Hebei, un clima frío y seco que abarata el enfriamiento y una distancia con la capital lo bastante corta como para que la latencia no arruine el negocio.
La luz cuesta cerca de la mitad que en el corredor de Pekín
Los precios de electricidad para centros de datos en Ulanqab son alrededor de 50% más bajos que en la región Pekín-Tianjin-Hebei, y el costo de la energía destinada a cómputo queda más de 60% por debajo del de las ciudades chinas de primer nivel. Los números son del gobierno local y los publicó Diario del Pueblo, el medio oficial del Partido Comunista chino, de modo que describen la oferta de una administración que compite por atraer inversión.
La base física detrás de esas tarifas sí está documentada. Ulanqab concentra una décima parte de la superficie efectiva de parques eólicos del país, recibe más de 3,200 horas de sol al año y suma 19.4 millones de kilovatios de capacidad de energía limpia, según la misma publicación. En Hohhot, la capital regional y sede de otro clúster, el precio de la electricidad para centros de datos equivale a un tercio del de Pekín, de acuerdo con un reporte de junio del portal bjnews.com.cn citado por Global Times.
Zhang Xiaorong, director de un instituto de investigación tecnológica con sede en Pekín, resumió la lógica ante Diario del Pueblo en términos simples: si el producto del cómputo son los tokens y el costo último de un token es electricidad, la luz barata se traduce en tokens baratos.
La latencia es lo que dejó ociosa a la primera oleada china
China anunció más de 500 proyectos de centros de datos entre 2023 y 2024 y completó al menos 150 para el cierre de ese último año, pero hasta 80% de esa nueva capacidad de cómputo permanecía sin uso, según reportó MIT Technology Review en marzo de 2025 con base en los medios chinos Jiazi Guangnian y 36Kr. Una de las causas que identificó esa investigación fue geográfica: muchas instalaciones se levantaron en el centro y el oeste del país, donde la electricidad es barata, y quedaron demasiado lejos para cumplir los requisitos de latencia de la inferencia en tiempo real.
Ulanqab está a unos 240 kilómetros en línea recta de Pekín, y el gobierno local cifra en 4.2 milisegundos el tiempo de transmisión de datos entre ambas ciudades. Esa combinación, luz de provincia y latencia de área metropolitana, es la que la primera oleada de centros de datos chinos no logró.
El argumento aparece incluso en la explicación de Envision sobre por qué eligió el sitio: cuando un clúster multiplica el número de GPU que trabajan en paralelo, la distancia física entre la demanda y la capacidad de cómputo empieza a pesar, porque la velocidad de la luz deja de ser una abstracción y pasa a consumir milisegundos de presupuesto. Ma Jihua, analista de la industria tecnológica, hizo el mismo señalamiento ante Global Times y añadió que estos clústeres atenderán sobre todo la demanda del norte de China.
Envision abrió el 6 de agosto y DeepSeek quiere un gigavatio más
El Envision Galaxy Campus mide 120,000 metros cuadrados, unas 20 canchas de futbol reglamentarias, y está diseñado para operar un millón de GPU en paralelo con una capacidad prevista de 2 gigavatios. La empresa dice que más de 80% de su electricidad es verde y conectada de forma directa, y lo presenta como el primer proyecto de Mission Gobi, su plan para desarrollar 5 gigavatios de centros de datos verdes en regiones desérticas y áridas del mundo para 2030. Todas esas cifras salen de Envision, no de un tercero independiente.

La ciudad no empezó de cero. Desde 2013, Huawei, Alibaba, Apple y Kuaishou levantaron ahí centros de cómputo que terminaron formando el clúster actual, según Diario del Pueblo. Seoul Economic Daily añade que Moonshot AI y DeepSeek entrenan modelos con servidores de Mongolia Interior, que Sinopec desarrolla ahí un modelo de lenguaje industrial y que XPeng usa cómputo local para entrenar algoritmos de conducción autónoma.
El plan de DeepSeek es el que falta confirmar. Bloomberg reportó a finales de julio, con fuentes que pidieron no ser identificadas, que la empresa de Hangzhou busca sumar un gigavatio en Ulanqab combinando una instalación propia con capacidad arrendada, y que apunta a tener parte operativa entre finales de 2027 y principios de 2028. DeepSeek no lo ha anunciado. La señal pública más concreta es una vacante de ingeniero de operaciones de centros de datos con Ulanqab como lugar de trabajo. Según la compilación de aprobaciones del gobierno local que cita Bloomberg, más de una docena de empresas ya tienen proyectos planeados en la ciudad.
Casi todas las cifras vienen de partes interesadas
El retrato favorable de Ulanqab lo firman medios estatales chinos, el gobierno municipal y las propias compañías que invierten ahí. Esta semana circuló además un conteo mayor atribuido a un reportaje de Wired: cerca de 100 centros de datos abiertos o en construcción desde 2016 y 12.5 gigavatios comprometidos. FomoEra no pudo abrir ese texto ni las publicaciones que lo difundieron, así que esa cifra queda sin contrastar frente a los 89 proyectos que reporta la prensa estatal.
Lo que sí está fuera de discusión es la apuesta de política pública. Ulanqab es uno de los ocho nodos nacionales de infraestructura digital del programa "datos del este, cómputo del oeste", y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma estimó que la construcción de la red de capacidad de cómputo durante el plan quinquenal 2026-2030 movilizará 4 billones de yuanes en nueva inversión directa, unos 592,680 millones de dólares, según cifras citadas por Securities Times el 31 de julio.
Del otro lado del Pacífico la película va al revés. Mientras un municipio chino compite por atraer gigavatios, algunos gobiernos locales estadounidenses trabajan para frenarlos.

Para el lector hispanohablante el dato práctico es de dónde sale el cómputo de los modelos chinos que ya usa a diario. DeepSeek y Moonshot AI ya entrenan con servidores de Mongolia Interior, y a medida que dejen de rentar esa capacidad para construirla, el costo del kilovatio en una llanura a 240 kilómetros de Pekín pasará a formar parte del precio que se paga por sus tokens en México, España o Colombia.