Donald Trump volvió a plantear una prohibición de exportar diésel desde Estados Unidos para contener su precio, aunque la Casa Blanca dijo a CBS News que todavía no ha tomado una decisión. El plan podría aumentar la oferta interna de ese combustible a corto plazo. Si el diésel que ya no puede venderse fuera llena los depósitos, las refinerías podrían procesar menos petróleo y producir también menos gasolina. México figura entre los compradores de destilados estadounidenses, por lo que el alcance de cualquier restricción importaría fuera de Estados Unidos.
Por qué un veto podría encarecer la gasolina
Trump dijo el domingo 27 de septiembre que estudiaba seriamente prohibir las exportaciones de diésel. El combustible había alcanzado un récord de 6.53 dólares por galón en Estados Unidos el 22 de septiembre, según los datos de AAA citados por CBS News. Un funcionario de la Casa Blanca dijo al medio que el presidente evaluaba opciones y que aún no se había decidido ninguna política.
La aparente ventaja de un veto sería dejar más diésel en el mercado estadounidense. Goldman Sachs estimó, en un análisis recogido por CBS News, una posible reducción inicial de unos 25 centavos de dólar por galón mientras las refinerías tengan espacio para almacenarlo. Una vez llenos los depósitos, el banco proyectó que cada semana adicional de prohibición podría sumar 30 centavos por galón al precio de la gasolina. Son estimaciones para un escenario hipotético, no cambios de precio observados.
El problema es que las refinerías obtienen varios combustibles al procesar petróleo. Para evitar una acumulación de diésel que no pueden exportar, podrían reducir esa actividad y elaborar menos gasolina y combustible para aviones. El secretario de Energía, Chris Wright, ha advertido sobre ese efecto y ha sugerido límites en lugar de una prohibición total, de acuerdo con The Washington Post.
Los envíos a México y la preocupación europea
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) registró un promedio de 283,000 barriles diarios de destilados con hasta 15 partes por millón de azufre exportados a México en junio de 2026, el último mes disponible en su serie al momento de la consulta. Es un dato del comercio de combustible de bajo azufre, no una proyección de los barriles que México perdería bajo una regla que todavía no se ha definido.
Europa también intenta evitar un corte. Estados Unidos suministró cerca de la mitad de las importaciones europeas de diésel en agosto, según The Washington Post. El 29 de septiembre, el diario reportó que la Comisión Europea estaba tratando el tema con Washington y que sus funcionarios consideraban perjudicial una prohibición para ambas partes.
Por ahora no hay un veto anunciado ni condiciones que permitan calcular un efecto en el precio del diésel en México. La decisión que tome Washington determinará si los envíos continúan, se limitan o se detienen, y si el alivio buscado para un combustible termina presionando el precio de otros.