El gobierno de Donald Trump estudia una iniciativa para promover el uso de stablecoins en dólares fuera de Estados Unidos, incluso mediante empresas conjuntas con firmas privadas, según reportó Bloomberg el 23 de septiembre de 2026 con base en personas familiarizadas con los planes. Esas fuentes plantean dos objetivos: sostener al dólar como principal activo de reserva del mundo y generar más demanda de bonos del Tesoro. La idea aparece mientras el rendimiento del bono a 10 años supera el 5.1%, su nivel más alto desde 2007. Por ahora son deliberaciones: no hay anuncio oficial, socios nombrados ni calendario.
El reporte no nombra socios ni estructura
Según Bloomberg, los proyectos de stablecoins están entre las áreas que el gobierno considera apoyar con empresas conjuntas con el sector privado. Las personas que lo contaron pidieron no ser identificadas porque la información es privada.
El sitio investingLive, que resumió el reporte, precisa que Bloomberg no identificó a ninguna empresa ni explicó cómo se estructurarían, financiarían o calendarizarían esas alianzas. El medio cripto CoinGape, que también cita el reporte, añade que el Departamento del Tesoro, el Departamento de Estado y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC), la agencia federal que financia proyectos en economías en desarrollo, podrían participar.
Una stablecoin es una criptomoneda diseñada para valer siempre lo mismo que una moneda tradicional, en este caso un dólar. Las dos más grandes del mercado son USDT, de Tether, y USDC, de Circle.
Por qué al Tesoro le interesan las stablecoins
El mecanismo que buscaría aprovechar la iniciativa ya está en la ley. La GENIUS Act, que Trump firmó el 18 de julio de 2025, obliga a los emisores a respaldar cada token uno a uno con reservas como efectivo y letras del Tesoro de corto plazo. Si más personas y empresas fuera de EE. UU. compran stablecoins, los emisores necesitan más de esa deuda. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha dicho que ese mercado podría multiplicarse por diez, hasta 3 billones de dólares, antes de que termine la década, recordó investingLive.
La apuesta tampoco es nueva. La orden ejecutiva 14178, del 23 de enero de 2025, fijó como política de la administración promover el crecimiento de stablecoins legítimas respaldadas por el dólar en todo el mundo. La misma orden prohíbe a las agencias federales impulsar una moneda digital de banco central, dentro o fuera del país. Washington eligió que el dólar digital sea privado.
La ley todavía no se aplica completa. El Tesoro publicó el 17 de agosto su propuesta de reglas para definir qué cuenta como emitir o vender stablecoins en EE. UU. y cómo tratar la actividad transfronteriza, con comentarios abiertos hasta mediados de octubre, según CoinDesk. La ley debería entrar en vigor a más tardar el 18 de enero de 2027, y el mismo medio considera improbable que todas las reglas estén listas para entonces.
Un mercado estancado y una presión que está en otro plazo
El impulso llega cuando las stablecoins dejaron de crecer. A inicios de septiembre, Bloomberg reportó que USDT cayó casi 3,000 millones de dólares en el primer semestre, hasta unos 184,000 millones, en camino a su primera contracción desde el desplome cripto de 2022. USDC bajó una cantidad similar, a cerca de 72,000 millones.
El contexto de la deuda explica la urgencia. El rendimiento del bono a 10 años subió 15 puntos base el 23 de septiembre, hasta 5.11%, y el de 30 años llegó a 5.4%, según CNN, una semana después de que la Reserva Federal subiera tasas por primera vez desde 2023.
Ahí aparece el límite del plan. Como las reservas de las stablecoins deben estar sobre todo en letras de corto plazo, su demanda apoya la parte corta de la curva, mientras que la presión actual se concentra en los bonos a 10 y 30 años, apunta investingLive. El mismo sitio cita al Atlantic Council para señalar otra barrera: algunos gobiernos desarrollan sus propias monedas digitales de banco central o endurecen las reglas para las billeteras de stablecoins ante la expansión de los tokens en dólares.
Del lado privado, el sector ya se reacomoda. Como contamos, Binance invirtió 100 millones de dólares en Circle y ahora promoverá USDC.

China, el rival que dio marcha atrás
Washington suele presentar las stablecoins como su carta frente a China. En agosto de 2025, Reuters reportó que el Consejo de Estado chino revisaría una hoja de ruta que contemplaba stablecoins respaldadas por el yuan. Beijing después frenó esa vía: en octubre de 2025, Ant Group y JD.com congelaron sus planes de stablecoins en Hong Kong tras una orden de los reguladores, según recapituló Forbes en agosto de 2026.
Para que la iniciativa pase de reporte a política faltan tres piezas: que el gobierno la confirme, que nombre a sus socios privados y que aclare si su apoyo sería capital, garantías o respaldo diplomático. Mientras eso no ocurra, el dato verificable es el de las reservas: cada stablecoin nueva en manos extranjeras se traduce sobre todo en demanda de letras de corto plazo, no de los bonos largos que hoy presionan el costo de la deuda.