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Capital de Riesgo

Ema levanta 77 mdd: sus “empleados de IA” cobran por tarea y van contra el SaaS

La startup de Mountain View cerró una Serie B liderada por Creaegis y suma 140 millones de dólares. Cobra por trabajo terminado, no por licencia, pero sus métricas son autodeclaradas y no revela cuánto factura al año.

por Patricia Rodriguez
Professionals collaborating in an office setting, focused on digital data analysis during a meeting.
Foto de fauxels en Pexels

Ema, la startup de Mountain View que vende “empleados de IA” para automatizar procesos de recursos humanos, TI y finanzas, levantó 77 millones de dólares en una Serie B anunciada el 23 de septiembre de 2026. La ronda la encabezó la firma india Creaegis, eleva su financiamiento total a 140 millones y, según la empresa, más que cuadruplica su valuación de 2024, cuya cifra no quiso revelar. El dinero respalda una apuesta comercial poco común: Ema no cobra por asiento ni por tokens consumidos, sino por tareas completadas, y su cofundador sostiene que varios clientes ya van camino de prescindir de grandes aplicaciones de software como servicio (SaaS).

Quién puso el dinero y en qué se gastará

Además de Creaegis, con sede en Bengaluru, los inversionistas previos Accel, Section 32 y Prosus aumentaron sus participaciones. Ema confirmó a TechCrunch que toda la operación fue capital primario, sin deuda ni venta de acciones existentes. Es un salto frente a su etapa anterior: según PYMNTS, hace unos dos años la compañía amplió su Serie A a 50 millones de dólares, tras salir del modo sigiloso en marzo de 2024.

El grueso del capital irá a ventas y marketing. Después de dedicar sus primeros años casi por completo al producto, la empresa dice que ya contrató a varios directivos para su área comercial. Hoy tiene cerca de 200 empleados, oficinas en Bengaluru, Londres y Vancouver, y una cartera concentrada en Estados Unidos y Europa.

Eso cambiará en los próximos doce meses. Ema planea entrar en Asia-Pacífico, Sudamérica y parte de Oriente Medio.

Cobrar por resultado, no por licencia

Lo que Ema llama “empleado de IA” es un sistema que coordina varios agentes para ejecutar un proceso de varios pasos dentro de las aplicaciones que la empresa cliente ya usa, en lugar de resolver una sola tarea aislada. De acuerdo con el comunicado de la compañía, esos agentes planifican el trabajo, revisan su propio resultado, piden aprobaciones cuando hace falta y dejan a una persona las decisiones críticas.

El cofundador y director ejecutivo, Surojit Chatterjee, exejecutivo de Google y Coinbase, fundó la empresa en 2023 con Souvik Sen, que venía de Okta. Su tesis es que Ema primero envuelve el software existente y después permite reducir la dependencia de algunos productos o reemplazarlos. Chatterjee dijo a TechCrunch que muchos clientes ya van en camino de sustituir por completo grandes aplicaciones SaaS “porque en su mayoría se están volviendo como una base de datos”.

La trayectoria de reemplazo es, por ahora, el posicionamiento de la empresa y no una tendencia medida de forma independiente. El modelo de precios sí es concreto: la factura depende de tareas terminadas y resultados de negocio, no del número de usuarios con licencia.

Ese enfoque la pone en el mismo terreno que los grandes laboratorios. Anthropic empuja a Claude hacia operaciones centrales de las empresas, como finanzas y área legal, y OpenAI formó equipos de ingenieros que trabajan dentro de los clientes para llevar la IA a producción. Chatterjee no los ve como rivales directos: su plataforma recurre a más de 150 modelos, de frontera y de código abierto, y su diferencia está en las integraciones y en el conocimiento de cada proceso.

«El avance de los modelos de frontera en realidad nos beneficia mucho», dijo Chatterjee a TechCrunch.

Las cifras que presume Ema y la que se guarda

Todas las métricas provienen de la propia compañía y no han sido auditadas de forma independiente. Ema afirma tener más de 50 contratos empresariales activos, más de un millón de usuarios corporativos y más de cinco millones de acciones y consultas atendidas. Entre sus clientes nombra a NTT DATA, Hitachi, ADP, PwC, Google, KPMG, Wipro y Microsoft.

La cifra más llamativa exige lectura fina. Las reservas de ingresos superan los 150 millones de dólares, pero Chatterjee aclaró a TechCrunch que ese monto suma el valor total de contratos de dos y tres años, no el ingreso anual recurrente, dato que se negó a revelar. El crecimiento de 50 veces en dos años tampoco dice mucho sin la base de partida, que la empresa no divulgó, como apuntó SiliconANGLE.

Estos son los otros indicadores que la compañía reporta:

  • Más del 90% de los clientes amplió su uso más allá del caso inicial.
  • La retención neta en dólares ronda el 180%, es decir, los clientes existentes gastan bastante más con el tiempo.
  • El margen bruto se acerca al 80%, según Chatterjee, porque sus sistemas requieren menos soporte humano a medida que aprenden de cada despliegue.

Los ejemplos de uso también llegan firmados por la empresa. Según SiliconANGLE, Wipro desplegó un asistente de Ema para más de 240,000 empleados en 65 países, que responde unas 2.9 millones de consultas al año. Hitachi, de acuerdo con el mismo medio, pasó del concepto a producción en menos de cuatro semanas, conectó el sistema con más de 20 aplicaciones empresariales y redujo 30% el volumen de tickets de soporte.

Para las empresas latinoamericanas, el anuncio deja una referencia concreta: Ema prevé llegar a Sudamérica en el próximo año con un modelo que cobra por trabajo terminado. Lo que todavía no enseña es la cifra que permitiría medir su tamaño real, el ingreso anual recurrente.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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