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Empresas

Flock Safety, acorralada por sus cámaras policiales, estudia ponerse en venta

La empresa de lectores de placas ya habló con asesores externos sobre una posible venta. Llega en plena ola de cancelaciones, retiros voluntarios para su plantilla y una nueva demanda colectiva por el uso indebido de sus datos por parte de policías.

por Gerardo Pavez
Black and white image of a surveillance camera mounted on a streetlight in an urban environment.
Foto de SHOX ART en Pexels

Flock Safety, la empresa de Atlanta que llenó Estados Unidos de lectores automáticos de placas, evalúa venderse. Según publicó Semafor el 23 de septiembre de 2026, con base en personas familiarizadas con el asunto, la compañía ya conversó con asesores externos, aunque las pláticas son preliminares y no hay una decisión sobre abrir un proceso formal de venta. Flock declinó comentar. La exclusiva llega en la peor racha de la empresa: ciudades que cancelan contratos, cámaras destruidas, un programa de retiros voluntarios para su plantilla de unos 1,500 empleados y una demanda colectiva recién reportada que la responsabiliza por el uso indebido de sus datos por parte de policías.

Axon y Motorola, los compradores que encajan en el perfil

Semafor apunta a dos rivales para quienes la tecnología y la red de Flock podrían resultar atractivas. Uno es Axon, el fabricante del Taser, que ya opera su propia red de lectores automáticos de placas y equipa con cámaras a patrullas y agentes. El otro es Motorola Solutions, su competidor directo en tecnología para corporaciones policiales.

El medio no reportó conversaciones con ninguna de las dos: las menciona como candidatas naturales por el tipo de negocio. Tampoco hay, por ahora, una cifra de valuación asociada a la posible operación.

Una crisis que se acumuló en semanas

Flock nació en 2017 y creció muy rápido gracias a departamentos de policía, empresas y asociaciones de vecinos que instalaron sus lectores de placas. Ese mismo alcance es hoy el problema. En agosto, The Washington Post identificó 46 casos en los que policías fueron acusados de usar mal la tecnología de Flock, incluidos agentes que presuntamente acosaron a esposas, novias o exparejas, recogió TechCrunch.

La respuesta de la empresa fueron nuevas salvaguardas contra el abuso de sus datos, entre ellas recortar de 30 a siete días el periodo predeterminado de retención de video, de acuerdo con Semafor. No frenó la reacción: decenas de cámaras han sido destruidas en distintos puntos del país, un fenómeno conocido como el movimiento "DeFlock".

Como contamos en junio, el debate sobre la red de Flock venía creciendo por los casos de abuso policial y las fallas del sistema.

Las 100,000 cámaras de IA de Flock Safety que vigilan EE. UU.: abuso policial, fallas y leyes burladas
Las 100,000 cámaras de IA de Flock Safety rastrean autos, personas y sonidos en EE. UU. con leyes que nadie para.

El golpe más reciente llegó por dentro. El viernes 18 de septiembre, Flock abrió un programa de retiros voluntarios que su propio anuncio interno describió como el más generoso que ha ofrecido, según reportó WIRED y retomó TechCrunch. Los empleados sabrán el 9 de octubre si fueron aceptados y la mayoría dejaría la empresa el 29 de octubre. En esa misma cobertura, fuentes citadas por WIRED mencionaron rumores de que la compañía podría vender parte o la totalidad del negocio, recogió Futurism. La exclusiva de Semafor es el primer reporte de conversaciones concretas con asesores.

Flock sostiene su defensa: afirma que sus cámaras han ayudado a salvar miles de vidas y a reducir el delito en las comunidades donde opera. David Ulevitch, miembro de su consejo, dijo este año en el programa Compound Interest de Semafor que en seguridad pública los beneficios superan con mucho las preocupaciones.

Una demanda colectiva en Georgia apunta a la plataforma

Un conductor llamado Jarrod Whitson presentó una demanda colectiva contra Flock Group Inc. en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de Georgia, informó Top Class Actions el 23 de septiembre. Su tesis: Flock responde por el mal uso de los lectores porque controla la plataforma que permite a los agentes consultar y compartir los datos de rastreo de vehículos.

La demanda cita una auditoría de Georgia sobre su propio uso de Flock que, según el escrito, derivó en el arresto de cinco policías de Albany por consultar datos sin relación con su trabajo. También menciona a un exjefe de policía de Braselton acusado de buscar unas 600 veces las placas de una expareja y de la hija adolescente de ella, y a un exagente acusado de consultar 1,639 veces la placa de una mujer durante varios meses. Son alegaciones del demandante; ningún tribunal las ha resuelto en este caso.

El escrito ataca también la precisión del sistema. Sostiene que Flock admite que sus cámaras capturan con exactitud cerca del 93% de las placas y que, con más de 20,000 millones de lecturas al mes, eso equivaldría a unos 1,400 millones de lecturas erróneas mensuales. El cálculo es del demandante. Whitson busca representar a todas las personas cuyos vehículos fueron fotografiados por un lector de Flock en Estados Unidos y pide juicio con jurado, medidas cautelares y daños compensatorios y punitivos. La cobertura consultada no incluye una respuesta de Flock a la demanda.

Un jefe de policía, un comentario y una amenaza de orden de arresto

También el 23 de septiembre, la televisora WRDW documentó en Carolina del Sur un episodio que ilustra la desconfianza local. Un residente de Ridge Spring dejó un comentario con una grosería contra las cámaras de Flock en una publicación de Facebook del departamento de policía sobre cámaras derribadas en el pueblo. Según capturas que el residente entregó al medio, la cuenta del departamento le respondió que obtendría una orden por "comunicaciones ilegales" y que enviaría a los U.S. Marshals a buscarlo.

El alcalde dijo a WRDW que el jefe de policía, Terry Logan, manejaba la cuenta cuando se enviaron los mensajes. Logan dijo que no tenía comentarios. Allen Chaney, de la ACLU de Carolina del Sur, explicó que la ley estatal de comunicaciones ilícitas fue acotada hace décadas por la Suprema Corte del estado y no aplica a un caso así.

«Si no podemos confiar en que la policía local conozca los derechos básicos de la Primera Enmienda, ¿cómo podemos confiarle las llaves de un sistema de vigilancia que todo lo ve y todo lo sabe?», dijo Chaney a WRDW.

La decisión sobre la venta, según Semafor, sigue abierta. Lo que ya tiene fecha es el calendario interno: el 9 de octubre Flock dirá a sus empleados quién se va con el paquete de retiro, mientras la demanda de Georgia apenas empieza su trámite.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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por Gerardo Pavez

Redactor y creador de contenido especializado en deportes y tecnología. Apasionado por todo lo que ocurre dentro y fuera de la cancha.

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