TL;DR:
- Musk anunció en la primera llamada de resultados de SpaceX como empresa pública que todo su cómputo de inteligencia artificial se construirá sobre la arquitectura Vera Rubin de Nvidia, sin segundo proveedor.
- Nvidia llegó a subir 4.9% el miércoles 5 de agosto, su quinta sesión al alza; AMD cayó más de 6% el mismo día, horas después de reportar 11,500 millones de dólares de ingresos y un salto de 107% en centros de datos.
- El satélite Starmind será, en palabras de Musk, un NVL72 optimizado: 36 CPU Vera y 72 GPU Rubin en órbita, muy por encima del módulo espacial que la propia Nvidia diseñó.
Elon Musk le entregó a Nvidia toda la compra de chips de SpaceX. En la primera llamada de resultados de la compañía como empresa pública, el martes 4 de agosto de 2026, el CEO anunció que la infraestructura de inteligencia artificial del grupo se levantará sobre una sola arquitectura, la Vera Rubin, y que no hay segundo proveedor en el plan. El mercado tardó horas en ponerle precio a la frase: Nvidia llegó a subir 4.9% el miércoles, según The Motley Fool, y AMD cayó más de 6% apenas un día después de reportar ingresos récord.
Musk lo dijo sin dejar espacio a interpretaciones:
"De aquí en adelante hemos decidido construir exclusivamente sobre Nvidia, porque pensamos que la arquitectura Vera Rubin es la mejor arquitectura. Creemos que es la mejor computadora de IA. Somos exclusivos de Nvidia"
Por si la llamada con analistas no bastaba, lo repitió en X para todo el mundo.
SpaceX has committed to using Nvidia GPUs exclusively because they are the best
— Elon Musk (@elonmusk) August 4, 2026
La exclusividad pone por escrito una relación que ya existía
Aquí conviene separar lo nuevo de lo que solo suena nuevo. xAI, el brazo de IA que hoy vive dentro de SpaceX, entrenó todas las generaciones de Grok sobre hardware de Nvidia, primero Hopper y después Blackwell, y los clústeres Colossus llevan años corriendo con esas GPU. Tom's Hardware apunta el matiz que ordena la historia: nunca hubo un anuncio público ni evidencia creíble de que xAI evaluara o usara aceleradores Instinct de AMD en producción, más allá de una demostración que la propia AMD hizo con Grok-1 sobre sus MI300X. La exclusividad, entonces, no cambia de proveedor. Cambia el compromiso.
Lo que sí es nuevo es el tamaño de la orden. Cuando Adam Jonas, de Morgan Stanley, preguntó por el asunto en la sesión de preguntas, Musk soltó la cifra sin cifra:
"Nuestro entendimiento con Nvidia es que recibiremos un porcentaje muy significativo de sus GPU el próximo año"
La palabra que carga el peso ahí es "entendimiento". No hay contrato público, no hay monto y Nvidia no ha puesto números encima de la mesa. Lo que sí hay es una escalera de consumo declarada: SpaceX cerró el trimestre con 1.4 gigawatts de cómputo instalado según su reporte, espera rebasar 2 gigawatts en diciembre y, para finales de 2027, Musk habló de una capacidad acumulada más cercana a 10 gigawatts que a 5. Alguien tiene que fabricar los chips que llenen esa diferencia.

El satélite Starmind quiere subir un rack entero, no un módulo
La parte que menos se comentó de la llamada es también la más ambiciosa desde el punto de vista de ingeniería. Musk describió el satélite Starmind como una computadora Vera Rubin NVL72 optimizada y le puso calendario tentativo: los primeros lanzamientos arrancarían el próximo año, con el mismo diseño desplegado en tierra y en órbita.
Un NVL72 es un sistema a escala de rack que integra 36 CPU Vera y 72 GPU Rubin en un solo gabinete. Nvidia, que en marzo presentó en su conferencia GTC el módulo Vera Rubin Space-1 para cómputo orbital, apuntó a algo mucho más modesto: unos cuantos aceleradores, quizá una docena, según el recuento de Tom's Hardware. Musk quiere subir el mueble completo.

Lo que Musk elogia del diseño es concreto y poco glamoroso: las bandejas de cómputo sin cables. Esa configuración es cara, pero elimina buena parte de las conexiones manuales de cable y manguera que suelen ser el origen de fallas en el armado y el mantenimiento. En un galpón de Memphis eso ahorra horas de técnico. En órbita, donde nadie va a subir a reapretar una manguera, ahorra misiones enteras.
El enfriamiento sigue siendo el hueco de la ecuación. Jensen Huang lo planteó en marzo, al anunciar la plataforma espacial: en el espacio no hay convección, solo radiación, y eso obliga a rediseñar cómo se disipa el calor de estas máquinas. Nadie ha operado todavía un rack de esta escala fuera de la atmósfera.
AMD reportó su mejor trimestre y la bolsa se quedó con la otra noticia
La ironía del calendario es cruel. AMD publicó sus resultados del segundo trimestre el martes por la tarde, unas horas antes de que Musk hablara, y los números fueron los mejores de su historia:
- Ingresos totales de 11,500 millones de dólares, 50% más que un año antes y 13% más que el trimestre previo.
- Centros de datos: 6,700 millones, un alza anual de 107%.
- Gaming: 779 millones, una caída de 31% anual que la empresa atribuye a menor ingreso semicustom.
- Cliente: 3,800 millones, 6% más, con ventas de Ryzen PRO creciendo más de 50% anual.
- Embebidos: 977 millones, 19% más.
Para el trimestre en curso, la directora financiera Jean Hu proyectó ingresos de alrededor de 13,000 millones de dólares, con un margen de 300 millones arriba o abajo, y un crecimiento anual de 41% empujado otra vez por los centros de datos. Lisa Su atribuyó la caída del negocio de gráficas al encarecimiento generalizado de los componentes, que subió el precio de las tarjetas y pesó sobre la demanda.
Y aun así la acción retrocedió más de 6% el miércoles. La lectura del mercado no fue sobre el trimestre que AMD reportó, sino sobre el cliente al que ya no va a poder venderle. La compañía venía posicionando su Instinct MI450 como la alternativa para hiperescaladores, y el comprador de chips más ruidoso del año acaba de decir en público que ni siquiera va a mirar el catálogo.
SpaceX tampoco salió ilesa de su propio reporte: la acción caía 6.5% el miércoles, arrastrada por un gasto de capital en IA que se disparó a 15,800 millones de dólares en el trimestre, más del doble que en los tres meses previos.
La cuenta pendiente tiene fecha. Nvidia reporta sus resultados después del cierre del 26 de agosto, y llegará a esa cita con el respaldo más ruidoso que le podían regalar y con la obligación de entregar arquitecturas Rubin en un volumen que todavía no ha demostrado. Del otro lado, el fabricante que acaba de duplicar su negocio de centros de datos tendrá que explicarles a sus inversionistas por qué el cliente más visible del sector se casó con el vecino.