TL;DR:
- Sørloth explicó por qué remató en vez de pasar a Haaland: vio a John Stones tapar la línea de pase.
- Su pareja, Lena Selnes, difundió amenazas de muerte contra la familia; los comentarios de odio en las redes del jugador superaron los 100.000.
- Selnes anunció acciones legales y el capitán Ødegaard salió a defenderlo; el supuesto "unfollow" de Haaland en Instagram es falso.
Alexander Sørloth encaró un contraataque con Noruega por delante en el marcador y, en lugar de asistir a un Erling Haaland que llegaba solo, decidió rematar. Falló. Minutos después Inglaterra empató y terminó ganando 2-1 en la prórroga, y eliminó a los nórdicos en los cuartos de final del Mundial 2026 en Miami. Lo que vino después excedió cualquier crítica futbolística: el delantero del Atlético de Madrid y su familia se convirtieron en blanco de una ola de amenazas de muerte en redes sociales. Su pareja, Lena Selnes, hizo públicas las capturas. El propio Sørloth explicó la jugada en la zona mixta y su capitán, Martin Ødegaard, salió a respaldarlo.
La secuencia ocurrió al minuto 44, con Noruega ganando 1-0. Un pase filtrado de Ødegaard dejó a Sørloth y a Haaland en un dos contra uno frente a la portería inglesa. Sørloth condujo, dudó y buscó un disparo forzado en vez de habilitar a Haaland, que estaba completamente libre. El defensa John Stones leyó la jugada y cerró la línea de pase. El remate se fue sin peligro. Antes del descanso, Jude Bellingham igualó el marcador, y en el tiempo extra firmó el gol que metió a Inglaterra en semifinales.
En la zona mixta, el delantero no esquivó el tema. Contó que su primera intención sí fue el pase, pero que lo vio bloqueado.
"Doy un toque y levanto la cabeza, y entonces veo que Stones tapa ese pase. Después doy otro toque, y eso está mal. Espero a que él haga un movimiento en lugar de obligarlo a moverse a él."
Insistió en que su prioridad era encontrar a Haaland: lo único que quería, dijo, era pasarle a Erling, y al no ver la opción optó por disparar. Sobre el peso del momento fue igual de directo.
"Es duro. Hay cosas como esta que desearías haber hecho mejor. Sé que surgirán nuevas oportunidades, pero claro, es duro cuando se trata del escenario más importante y estamos luchando por llegar a las semifinales del Mundial."
Su pareja denunció amenazas de muerte y prepara acciones legales
El coste de esa fracción de segundo no se quedó en el terreno deportivo. Sørloth se convirtió en el objetivo de una campaña de odio, y las agresiones no se limitaron a él. Lena Selnes, su pareja, publicó en Instagram, donde supera los 40.000 seguidores, capturas de los mensajes que estaban recibiendo. Entre ellos había amenazas explícitas contra ella, contra el jugador y contra sus hijos, con frases como "sé amable y suicídate, idiota" y "voy a matarlo". Selnes acompañó las capturas con un mensaje.
"El Mundial y el fútbol dan mucha alegría, pero también generan mucho odio. Espero que todos se lo piensen dos veces antes de hacer comentarios así, sea cual sea la situación."
La magnitud del acoso quedó a la vista en las propias redes del jugador: los comentarios ofensivos en sus publicaciones superaron los 100.000, la mayoría en inglés y en otros idiomas. Selnes adelantó que emprenderá acciones legales contra las cuentas responsables de los mensajes más graves.
El seleccionador Ståle Solbakken también se refirió al tema. En declaraciones recogidas por la cadena noruega NRK, lamentó el clima de hostilidad y recordó el consejo que ya venía dándole al plantel.
"Por eso les digo a los chicos que se mantengan alejados de las redes sociales. Sobre todo en días como este."
Ødegaard salió a defenderlo y el "unfollow" de Haaland resultó falso
Puertas adentro, el vestuario cerró filas. El capitán Martin Ødegaard, que se vació en el intento por meter a Noruega entre los cuatro mejores, fue el primero en dar la cara por su compañero.
"No voy a permitir que nadie culpe a Alex. La gente solo recuerda la última ocasión, pero yo recuerdo todo lo que hizo por este equipo durante el torneo. Una decisión no define a un jugador."
El mediocampista del Arsenal fue más allá y describió lo que pasó dentro del grupo, un relato que choca de frente con la versión que circulaba en redes.
"He visto a Erling consolar a Alex, y he visto a Alex pedir disculpas a los chicos. Así es el fútbol, duele, pero también por eso somos una familia."
Ese detalle importa porque, en paralelo a las amenazas, se viralizó otra historia: que Haaland había dejado de seguir a Sørloth en Instagram como gesto de enojo. Una verificación de Hindustan Times desmontó el rumor. Haaland no dejó de seguir a su compañero, y la supuesta captura que lo "probaba" tenía origen satírico. El testimonio de Ødegaard, con Haaland consolando a Sørloth después del partido, apunta justo en la dirección contraria a la del bulo.
Preguntas rápidas sobre el caso Sørloth
¿Por qué Sørloth no le pasó a Haaland ante Inglaterra?
Según explicó en la zona mixta, su primera intención era asistir a Haaland, pero vio que John Stones cerraba la línea de pase. Dudó, tomó otro toque y terminó rematando en lugar de habilitarlo. El disparo fue bloqueado y Noruega no amplió su ventaja de 1-0.
¿Haaland dejó de seguir a Sørloth en Instagram?
No. Circuló esa versión tras la eliminación, pero una verificación de Hindustan Times la calificó de falsa y de origen satírico. Haaland no ha dejado de seguir a Sørloth. El capitán Martin Ødegaard incluso relató que vio a Haaland consolar a Sørloth después del partido.
¿Cómo quedó Noruega vs Inglaterra en el Mundial 2026?
Inglaterra ganó 2-1 en tiempo extra en los cuartos de final disputados en Miami. Jude Bellingham empató antes del descanso y marcó el gol de la victoria en la prórroga. Noruega quedó eliminada tras regresar a un Mundial después de 28 años.
Queda el contraste incómodo del torneo: una jugada de medio segundo, que el propio Sørloth explicó sin esconderse, derivó en amenazas contra sus hijos y en un bulo construido con una captura trucada. Noruega vuelve a casa tras su mejor Mundial en casi tres décadas; Inglaterra sigue viva y jugará la semifinal ante Argentina. A Sørloth, en cambio, el fallo le dejó algo más pesado que un gol perdido: la medida exacta de hasta dónde escala el odio en redes cuando aparece un señalado.