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Primer cristal de tiempo fotónico hecho solo con luz: las pérdidas caen más de 50%

École Polytechnique y el HZDR logran el primer cristal de tiempo fotónico movido solo con luz.

por Patricia Rodriguez
Close-up of a laser engraver working on a surface under blue lighting.
Foto de Opt Lasers from Poland en Pexels

TL;DR:

  • École Polytechnique, Collège de France y el Helmholtz-Zentrum Dresden-Rossendorf publicaron en Nature el 29 de julio de 2026 el primer cristal de tiempo fotónico impulsado únicamente con luz.
  • El estrechamiento medido fue de unos 40 GHz sobre pérdidas no radiativas de 70 GHz: una reducción de más de la mitad, la primera lograda con un impulso paramétrico.
  • El experimento no cruzó el umbral de láser: el parámetro de modulación quedó en 0.18 y el equipo calcula 0.4 con una cavidad más pequeña.

Un equipo internacional construyó el primer cristal de tiempo fotónico que funciona únicamente con luz, sin electrodos ni circuitos de por medio. El trabajo se publicó el 29 de julio de 2026 en Nature y lo firman investigadores de la École Polytechnique y el Collège de France, en Francia, junto con el Helmholtz-Zentrum Dresden-Rossendorf (HZDR), en Alemania. El dispositivo es un metamaterial de oro y semiconductor cuyas propiedades ópticas cambian, y vuelven a cambiar, en picosegundos: al ritmo de la propia oscilación de la luz. El resultado medible es que las pérdidas plasmónicas no radiativas, el estorbo que arrastra esta familia de dispositivos desde hace décadas, cayeron más de 50%. Los autores calculan que un láser de terahercios basado en este principio está al alcance experimental. Este experimento todavía no lo alcanzó.

Un cristal fotónico es un material con un patrón óptico repetido en el espacio que decide qué longitudes de onda lo atraviesan, más o menos como un semiconductor decide qué hacen los electrones. Lo que acaba de demostrarse en laboratorio es mover ese patrón del espacio al tiempo: en lugar de alternar materiales a lo largo de una estructura, se alteran las propiedades ópticas del mismo material una y otra vez, muy rápido. Tingwen Guo, doctorando de la École Polytechnique y primer autor del artículo, resume el salto como abrir una dimensión nueva para controlar la luz y una ruta hacia la amplificación.

Oro, antimoniuro de indio y un acelerador de partículas

El aparato es más artesanal de lo que sugiere el nombre. Sobre un cristal de antimoniuro de indio (InSb) de 5 por 5 milímetros, el equipo depositó una capa aislante de nitruro de silicio de unas tres micras y encima un patrón de tiras de oro de 41 micrómetros de ancho separadas por huecos de 16. Esas almenas metálicas forman cavidades diminutas que atrapan la luz entre el oro y el semiconductor. Al excitar la superficie del InSb aparecen plasmones de superficie: los electrones se mueven como una onda colectiva capaz de capturar luz y sostener su oscilación.

El empujón vino de TELBE, la fuente superradiante de terahercios del acelerador ELBE del HZDR, en Dresde. Pulsos de banda estrecha centrados en 0.69 THz, con un campo pico de unos 40 kV/cm, golpearon una cavidad cuya resonancia de equilibrio está en 0.77 THz. La reflectividad empezó entonces a oscilar dos veces por ciclo óptico, y la masa efectiva de los portadores llegó a variar hasta 80% de su valor en reposo. Ese vaivén de masa es lo que corre la resonancia de un lado a otro. Todo, además, a temperatura ambiente.

"Sin esta infraestructura, la modulación coherente y ultrarrápida del régimen PTC habría sido imposible", confirmó Jan-Christoph Deinert, coordinador de TELBE.
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Un picosegundo es la millonésima parte de una millonésima de segundo, es decir 10⁻¹². El comunicado conjunto del HZDR y la École Polytechnique lo describe como una milmillonésima de milmillonésima, equivalencia que corresponde a los attosegundos y que varios medios reprodujeron tal cual. La escala del experimento son picosegundos.
Mesa de óptica de laboratorio con espejos, monturas metálicas y un haz láser rojo
Imagen ilustrativa de un laboratorio de óptica; el experimento se realizó en la línea TELBE del acelerador ELBE, en Dresde. · Foto de Opt Lasers from Poland en Pexels

Un cristal de tiempo fotónico no es el cristal de tiempo de Wilczek

La coincidencia de nombres ha hecho estragos en la cobertura, y los autores la desactivan dentro del propio artículo: escriben que estos sistemas se manejan con un impulso externo periódico, que no rompen la invariancia temporal que ese impulso impone y que no deben confundirse con los cristales de tiempo de muchos cuerpos, los de Frank Wilczek en 2012, cuya física nace justamente de esa ruptura.

La diferencia práctica pesa. Aquí no hay movimiento perpetuo ni energía gratis: la ganancia sale del campo que impulsa el sistema, y ese campo lo produce un acelerador de electrones. El manuscrito llegó a Nature el 6 de octubre de 2025 y fue aceptado el 18 de junio de 2026; la versión abierta lleva pública desde octubre de 2025 en arXiv, con métodos y ecuaciones completos, para quien quiera revisar los números sin pagar el acceso al paper.

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El 50% que baja es una pérdida muy concreta

En equilibrio, la cavidad pierde energía por dos caminos: unos 20 GHz de pérdidas radiativas, la luz que se escapa, y unos 70 GHz de pérdidas no radiativas, la que se convierte en calor dentro del metal y el semiconductor. Ese segundo número es el que ha frenado a la plasmónica durante décadas.

Al subir la intensidad del impulso, los dos modos de Floquet de la cavidad se acercan hasta fundirse en lo que la física llama un punto excepcional, alcanzado unos 21 picosegundos después del arranque del pulso. Pasado ese punto, uno de los modos se amortigua menos que el otro y su línea espectral se estrecha unos 40 GHz. Ese estrechamiento es la ganancia, y equivale a recortar más de la mitad de las pérdidas no radiativas. El equipo lo presenta como la primera vez que una pérdida plasmónica se reduce con un impulso paramétrico, y ahí está el interés de ingeniería: la receta clásica contra esas pérdidas era buscar metales mejores o meter un medio de ganancia, no sacudir el sistema al ritmo correcto.

El modelo teórico que sostiene la interpretación lo desarrolló Marco Schirò, investigador del Collège de France, y reproduce los espectros medidos con un solo parámetro ajustable.

Todavía no hay láser, y el equipo dice qué falta

El parámetro que mide la fuerza de la modulación llegó a 0.18 veces la frecuencia de la cavidad. Con una cavidad más pequeña, en el régimen electrostático donde la inductancia cinética domina sobre la geométrica, el mismo cálculo arroja 0.4, y ahí sí se cruzaría el umbral en el que la ganancia supera a las pérdidas totales. Esa es la ruta que el propio artículo propone.

Hay además un techo que no depende del presupuesto:

  • Por encima de unos 40 kV/cm aparece la ionización por impacto en el InSb, una no linealidad incoherente que arruina el efecto. El 80% de modulación de masa efectiva no es un límite de potencia disponible, es el límite del material.
  • La cavidad actual desperdicia parte del efecto en inductancia geométrica, que el impulso no toca.
  • El impulso sigue saliendo de una fuente acoplada a un acelerador de electrones, no de un equipo de mesa.

Ese último punto conviene tenerlo a la vista cuando se lea que esto abre la puerta a computadoras ópticas ultrarrápidas. Yannis Laplace, profesor asistente de la École Polytechnique y autor de correspondencia, describe la banda de los terahercios como la frontera entre las tecnologías electrónicas y las fotónicas, un rango lleno de oportunidades y todavía poco desarrollado frente a sus vecinos. Las aplicaciones que menciona el comunicado, imagen médica, telecomunicaciones y sensores, viven de ese lado de la frontera.

La prehistoria de este cristal pasa por Puebla

En la lista de antecedentes del artículo, entre las realizaciones previas que se habían quedado en circuitos eléctricos, aparece un trabajo de 2015 publicado en Applied Physics Letters y firmado por J. R. Reyes-Ayona y Peter Halevi. Los dos trabajaban entonces en el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), en Tonantzintla, Puebla.

Lo que demostraron es elegante: en el límite de longitud de onda larga, un cristal fotónico temporal se puede imitar con una línea de transmisión dinámica. Con una de esas líneas midieron la estructura de bandas en el rango de microondas y ahí apareció el primer hueco genuino en el vector de onda, el famoso k-gap que distingue a estos sistemas de sus primos espaciales. Fue con circuitos, no con luz, y ese es exactamente el salto que el equipo franco-alemán acaba de cerrar.

El grupo de Halevi en el INAOE publicó durante la década siguiente una serie de artículos teóricos en Physical Review A sobre losas con permitividad periódica en el tiempo, resonancias paramétricas y modulación simultánea de permitividad y permeabilidad. Es una de esas ocasiones en que un tema de portada tiene un capítulo mexicano documentado y casi nadie lo cuenta.

Preguntas rápidas sobre los cristales de tiempo fotónicos

¿Qué es un cristal de tiempo fotónico?

Es un material cuyas propiedades ópticas, como la reflectividad o la frecuencia de resonancia, se modulan de forma periódica en el tiempo y a una velocidad comparable a la del propio ciclo de la luz. Donde un cristal fotónico normal repite un patrón en el espacio, este lo repite en el tiempo.

¿Es lo mismo que los cristales de tiempo cuánticos?

No. El artículo publicado en Nature aclara que los cristales de tiempo fotónicos son sistemas impulsados desde fuera y no rompen la invariancia temporal que impone ese impulso, a diferencia de los cristales de tiempo de muchos cuerpos que propuso Frank Wilczek en 2012. La energía de la amplificación viene del campo que los impulsa.

¿Ya sirve para hacer láseres de terahercios?

Todavía no. El experimento redujo más de 50% las pérdidas plasmónicas no radiativas, pero no cruzó el umbral en el que la ganancia supera a las pérdidas totales. El equipo calcula que una cavidad más pequeña, operada en régimen electrostático, elevaría el parámetro de modulación de 0.18 a 0.4 y pondría el láser al alcance.

Por ahora lo que existe es un metamaterial de cinco milímetros de lado que necesita una fuente de acelerador para funcionar, un estrechamiento de 40 GHz medido en el laboratorio y un diagrama de fases con la siguiente cavidad ya dibujada. Lo que cambió el 29 de julio es que la lista de cosas que solo ocurrían en las ecuaciones se acortó en una.

Fuentes: 1, 2

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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