OpenEvidence, el buscador de inteligencia artificial que usan los médicos en Estados Unidos, cerró una ronda de 250 millones de dólares con una valuación de 15,000 millones, 25% más que los 12,000 millones que alcanzó en enero de 2026. Byers Capital y Andreessen Horowitz encabezaron la inversión, según reveló Forbes el 16 de septiembre. El salto es menor al que la empresa llegó a explorar en julio, y Business Insider, que detalló la ronda este 24 de septiembre, reporta que la compañía podría estar abierta a venderse.
Una ronda más, pero por debajo de los 20,000 millones
La cifra de septiembre se entiende mejor junto a la de julio. Entonces, The Information reportó que OpenEvidence había considerado levantar 200 millones de dólares a una valuación de 20,000 millones, aunque veía poco probable concretar esa ronda. Según una persona involucrada en las conversaciones, citada por el medio y recogida por Becker's Hospital Review, el trato habría diluido la participación de los fundadores y de los inversionistas existentes.
La empresa terminó levantando más dinero, 250 millones, pero a una valuación 5,000 millones más baja que la que se discutió.
El ritmo previo había sido vertiginoso. OpenEvidence reunió su primer capital externo en febrero de 2025, con 75 millones de dólares de Sequoia a una valuación de 1,000 millones; en octubre ya valía 6,000 millones y en enero de 2026 duplicó esa marca en una ronda de 250 millones liderada por Thrive Capital y DST, según CNBC.
La venta, un tema que ya había aparecido
El reporte de julio traía otro dato: la misma fuente aseguró que OpenEvidence había sostenido conversaciones de adquisición con una gran empresa de tecnología en los meses previos. No se identificó al posible comprador.
Esa posibilidad choca con lo que decía su fundador y CEO, Daniel Nadler, hace ocho meses. En enero dijo a CNBC que sentía la presión de las grandes tecnológicas que compraban empresas del sector, pero que seguía decidido a construir OpenEvidence como compañía independiente. "Ya recorrí antes el camino de la adquisición", explicó. "Puede ser genial. Pero esta vez quiero construir algo que se multiplique durante muchos años".
Nadler conoce ese camino. Fundó Kensho Technologies, que S&P Global compró en 2018 por unos 550 millones de dólares, según CNBC. En enero también descartó apurar una salida a bolsa: dijo que primero deben cotizar las empresas de modelos fundacionales, como OpenAI y Anthropic, y después las de aplicaciones.
Un negocio de anuncios que ya factura cientos de millones
OpenEvidence es gratuito para los médicos y vive de la publicidad, un modelo que Nadler defendió ante CNBC porque acelera la adopción frente a una suscripción. La empresa dijo haber superado los 100 millones de dólares de ingresos anualizados en 2025.
Para julio, según The Information, ya generaba unos 300 millones de dólares anualizados, alrededor de 25 millones al mes, el doble que siete meses antes. La compañía afirma que la usan más de 860,000 clínicos con licencia en Estados Unidos y que opera cerca del punto de equilibrio en flujo de efectivo. Son cifras de la propia empresa o de fuentes citadas por la prensa, sin estados financieros públicos.
Lo que compraron los nuevos inversionistas
La ronda coincidió con una apuesta que cambia el perfil de la empresa. Memorial Sloan Kettering, el hospital oncológico de Nueva York, integrará en OpenEvidence su base de datos OncoKB, construida durante 14 años, y llevará la herramienta a su expediente clínico en Epic. Su director de estrategia, Anaeze Offodile, dijo a Forbes que las pláticas empezaron cuando el centro notó que cerca del 70% de su cuerpo académico ya usaba el software.
Nadler contó a Forbes que planea usar esos datos para desarrollar sus propios tratamientos, con énfasis en cánceres raros, y que espera llevar un primer fármaco a ensayos clínicos antes de que termine el año. Según el fundador, los médicos que usan la plataforma hacen ya casi 41 millones de consultas al mes.
Ese volumen es el que atrae a socios de salud y a otras empresas de IA. Esta misma semana, OpenEvidence anunció con Anthropic una versión gratuita para médicos de unos 100 países de ingresos bajos y medios.

La nueva ronda deja a OpenEvidence con más caja y una valuación más alta que en enero, pero por debajo de lo que tanteó en verano. Mientras Nadler no confirme ni desmienta el interés por venderse, el dato que vigilará el mercado es si esa gran tecnológica de julio vuelve a tocar la puerta.