Sam Altman afirmó que OpenAI no debería salir a bolsa hasta poder sostener con confianza afirmaciones sobre la seguridad de sus modelos de inteligencia artificial. En una sesión de preguntas con periodistas tras DevDay, el 29 de septiembre de 2026, el director ejecutivo dijo que la presión adicional de Wall Street sería inconveniente mientras la empresa se adapta a sistemas más capaces. Al mismo tiempo, advirtió que esperar demasiado para cotizar también sería malo para el mundo. Su declaración precisa el motivo del aplazamiento anunciado para 2026, pero no establece una nueva fecha ni un criterio público para dar el siguiente paso.
El aplazamiento de 2026 ahora tiene una condición más explícita
Altman ya había descartado que OpenAI debutara en bolsa este año. Nuestra cobertura del 12 de septiembre explicó que vinculó la decisión con el trabajo pendiente en seguridad, sin comprometerse a 2027. En DevDay añadió que la empresa necesita poder respaldar sus afirmaciones sobre modelos cada vez más capaces, según The Verge, que recogió sus respuestas a periodistas.
El ejecutivo describió su idea de moderar el ritmo de desarrollo como colocar la seguridad y la alineación por delante del avance en capacidades. También dijo que una compañía cotizada podría enfrentar presiones si toma decisiones de seguridad que decepcionen a Wall Street. Es su valoración sobre el posible efecto de una OPI, no una prueba de que cotizar impida aplicar controles. En las declaraciones recogidas por The Verge no figura una prueba concreta que determine cuándo OpenAI estaría lista para salir a bolsa.
La compañía anunció el 8 de junio que había entregado un borrador confidencial del formulario S-1 al regulador estadounidense. En ese aviso dijo que aún no había decidido el momento de la oferta y que ciertas tareas podrían resultar más fáciles como empresa privada. La presentación le abrió la opción de cotizar, pero no fijó una fecha.
Una ronda privada podría darle más tiempo
La decisión bursátil coincide con conversaciones para captar capital fuera de bolsa. Bloomberg reportó el 29 de septiembre que OpenAI buscaría al menos 30,000 millones de dólares en una ronda privada, con una valuación de alrededor de 1.4 billones de dólares antes de sumar el dinero nuevo, según la cobertura de Reuters. Las negociaciones son preliminares y sus términos pueden cambiar, como explicó FomoEra en su nota sobre la ronda.
Ese financiamiento, si se concreta, podría sostener a la empresa mientras pospone su debut bursátil. No resolvería por sí mismo la condición que Altman planteó en DevDay: sigue sin haber un plazo público ni un umbral de seguridad específico para la OPI.