TL;DR:
- Bitcoin perdió la marca de los 63,000 dólares tras borrar las ganancias acumuladas durante la semana.
- El conflicto armado en Medio Oriente recortó un 52% el tráfico de barcos comerciales por el estrecho de Ormuz.
- Más de 80,000 operadores de criptomonedas sufrieron liquidaciones que superaron los 350 millones de dólares.
El precio de Bitcoin retrocedió este viernes por debajo de la barrera de los 63,000 dólares, arrastrado por la sexta noche consecutiva de ataques aéreos de Estados Unidos sobre territorio iraní y un sorpresivo endurecimiento en el discurso de la Reserva Federal (Fed). La principal criptomoneda del mercado, que cotizaba por encima de los 65,000 dólares hace apenas unos días gracias a datos favorables de inflación en Estados Unidos, borró todo su terreno ganado en la semana. Esta sacudida no solo golpeó a los activos digitales, sino que desató pérdidas masivas en los mercados bursátiles de Asia y en los futuros tecnológicos de Wall Street, mientras los inversionistas buscan refugio ante el recrudecimiento del conflicto geopolítico en Medio Oriente.
Bitcoin descendió hasta tocar los 62,900 dólares durante la jornada de operaciones de Asia. Según datos de la plataforma CoinGlass, el movimiento generó un efecto dominó que liquidó más de 350 millones de dólares en posiciones apalancadas en las últimas 24 horas, afectando a más de 80,000 operadores de criptomonedas. Otras divisas de gran capitalización como Ethereum, XRP, Solana y Dogecoin acompañaron la caída generalizada del ecosistema.
En el tablero de las criptomonedas, el castigo fue uniforme. El desplome no distinguió entre proyectos consolidados y tokens especulativos. Las liquidaciones forzosas, que ocurren cuando las plataformas cierran automáticamente las posiciones de los operadores por falta de margen, se concentraron principalmente en posiciones largas (apuestas a que el precio subiría). Esto generó una presión de venta adicional que aceleró el descenso hacia la zona de soporte clave de los 62,000 dólares.


Ataques en Medio Oriente estrangulan el comercio marítimo
El catalizador inmediato del retroceso fue la confirmación, por parte del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), de una nueva oleada de bombardeos dirigidos a objetivos militares en la costa sur de Irán, incluyendo radares de vigilancia costera y sistemas de defensa aérea. La ofensiva busca contrarrestar las amenazas de Teherán contra el transporte comercial en el estrecho de Ormuz.
Como respuesta, la Guardia Revolucionaria de Irán lanzó ataques con misiles y drones hacia posiciones aliadas de Washington en la región del Golfo, golpeando puntos en Bahrein, Jordania y Kuwait. Este panorama bélico ya comenzó a pasar factura a la economía global. Según estimaciones de la firma de seguimiento marítimo Kpler, el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz cayó un 52% entre el 10 y el 12 de julio en comparación con la semana previa.
La Reserva Federal añade presión con la mira en las tasas de interés
Al frente geopolítico se sumó una inesperada variable macroeconómica. Lorie Logan, presidenta de la Reserva Federal de Dallas, se convirtió en la primera funcionaria de la Fed, bajo la dirección del presidente de la entidad Kevin Warsh, en sugerir de manera pública la necesidad de subir las tasas de interés para contener una inflación que calificó como persistente.
"La inflación ha sido demasiado alta durante demasiado tiempo y no parece estar en camino de regresar por completo al objetivo del 2%", declaró Logan.
El impacto de las declaraciones de Logan caló hondo debido al momento en que se produjeron. Apenas unos días antes, los operadores daban por casi descartada cualquier subida de tasas para el encuentro de julio. La posibilidad de un ajuste al alza se estimaba en apenas el 10% tras la tregua que dio el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio. Sin embargo, la persistencia del conflicto geopolítico y las advertencias de la Reserva Federal de Dallas recuerdan al mercado que la batalla contra la inflación está lejos de ser declarada como ganada.
El nerviosismo arrastra a la renta variable internacional
La aversión al riesgo no fue exclusiva de las criptomonedas. En Japón, el índice Nikkei 225 sufrió una caída del 3%, marcando su nivel más bajo en más de un mes. En Nueva York, los futuros vinculados al Nasdaq bajaron un 0.8%, acentuando la tendencia de la sesión previa en la que el indicador de las grandes tecnológicas perdió un 1.6%.
Actualmente, Bitcoin permanece atrapado en un rango de oscilación de entre 59,000 y 66,000 dólares que se ha prolongado por más de un mes. Esta cotización representa aproximadamente la mitad de su máximo histórico de 126,000 dólares, alcanzado en octubre de 2025. El mercado se encuentra en una fase de consolidación donde los vientos geopolíticos soplan en contra del optimismo de los meses anteriores.
La atención de los inversionistas se concentra ahora en la próxima reunión de política monetaria de la Fed. El presidente de la institución, Kevin Warsh, tendrá la compleja tarea de equilibrar las señales de enfriamiento de la inflación doméstica frente a los riesgos latentes para las cadenas de suministro globales y el suministro de petróleo, factores que mantendrán la volatilidad en el centro del escenario financiero.