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El petróleo ruso se desploma a 42 dólares y enciende las alarmas en el presupuesto del Kremlin

El crudo ruso Urals se desploma a 42 dólares, amenazando el presupuesto de Moscú para 2026.

por Patricia Rodriguez
El crudo ruso Urals se desploma a 42 dólares por barril, muy por debajo de la meta presupuestaria.

TL;DR:

  • El precio del crudo Urals, la principal mezcla de exportación de Rusia, cayó a un promedio de 41.66 dólares por barril a inicios de julio de 2026.
  • La cotización actual se ubica un 29% por debajo de los 59 dólares presupuestados por el gobierno ruso para este año fiscal.
  • El aumento de la oferta de la OPEP+ y la menor demanda de refinerías en China e India aceleraron el desplome de los precios.

El crudo ruso Urals ha sufrido una caída drástica en su cotización que lo sitúa en torno a los 42 dólares por barril en los puertos occidentales del país. Esta fuerte bajada, registrada durante los primeros días de julio de 2026, borra de golpe las ganancias acumuladas durante la reciente crisis en Oriente Medio y coloca el precio del petróleo muy por debajo de la meta de 59 dólares contemplada en el presupuesto federal ruso. Con esta caída del 29% frente a sus proyecciones de ingresos, Moscú enfrenta de nuevo la presión de un déficit fiscal creciente, justo cuando los vientos de cola del mercado energético global comienzan a disiparse.

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Foto: Berna / Pexels

Del cielo de los 116 dólares al suelo de julio

El retroceso de los precios ha sido tan acelerado como su escalada previa. En abril de 2026, el cierre temporal del Estrecho de Ormuz disparó el crudo Urals hasta los 116.05 dólares por barril en el puerto báltico de Primorsk, su nivel más alto desde 2013. Sin embargo, la tregua geopolítica cambió el tablero de juego de forma drástica.

Tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán que permitió reabrir el tráfico marítimo por Ormuz, el mercado comenzó a estabilizarse. Para mayo de 2026, la cotización de la mezcla rusa retrocedió a un rango de entre 85 y 86 dólares, y en junio promedió 60.92 dólares. Los datos de los primeros días de julio confirman que la burbuja de precios se ha desinflado por completo, regresando a los niveles previos al conflicto armado.

La OPEP+ y el freno de Asia asfixian la mezcla rusa

Este desplome responde a una doble tenaza: mayor oferta global y menor apetito de sus compradores estrella.

Por el lado de la oferta, la alianza OPEP+ (liderada por Arabia Saudita y la propia Rusia, junto a Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán) incrementó sus objetivos de producción en 188,000 barriles diarios para julio. Según informes del sector, se perfila un aumento idéntico para agosto, inyectando más crudo al mercado a medida que las rutas marítimas clave operan con normalidad.

Por el lado de la demanda, el panorama para el Kremlin es aún más complejo:

  • Pérdida de primas: Las refinerías de India y China, que en abril y mayo pagaban un extra de entre 7 y 8 dólares por barril respecto al crudo Brent de referencia, recortaron sustantivamente sus compras.
  • Regreso a los descuentos: Para los cargamentos con entrega en julio y agosto de 2026, el Urals ha vuelto a negociarse con un descuento de entre 2 y 3 dólares por debajo del Brent.

El golpe financiero al cofre de guerra de Moscú

La economía rusa de guerra depende directamente de sus exportaciones energéticas para financiar el gasto público y militar. El presupuesto de la Federación de Rusia para 2026 se diseñó bajo la premisa de que el barril de Urals se mantendría en un promedio de 59 dólares.

Al situarse ahora cerca de los 41.66 dólares, el déficit fiscal amenaza con desbocarse. El repunte de ingresos durante el conflicto en Oriente Medio había dado un respiro al Kremlin, permitiéndole rellenar su fondo de reserva nacional por primera vez en casi un año y posponer dolorosos recortes de gasto público. Ese colchón temporal ahora se desvanece de forma acelerada.

Aunque los miembros de la OPEP+ han señalado que están dispuestos a ajustar su estrategia de producción si las condiciones del mercado siguen deteriorándose, por ahora el grupo mantiene su hoja de ruta para normalizar la oferta global. Para el gobierno ruso, el tiempo corre en contra: si el crudo Urals se estanca por debajo de los 42 dólares en el mediano plazo, las autoridades se verán obligadas a elegir entre aplicar fuertes tijeretazos al gasto interno o acelerar la devaluación del rublo para cuadrar las cuentas estatales.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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