Even Realities alcanza los 1,000 millones de dólares con sus lentes sin cámara
La firma de Shenzhen levantó 150 millones de Meituan y Tencent por sus lentes sin cámara y alcanzó los 1,000 millones.
TL;DR:
- Even Realities levantó 150 millones de dólares en una ronda pre-Serie B liderada por Meituan y Tencent, que la valuó en 1,000 millones y la convirtió en unicornio.
- Sus lentes no llevan cámara: una pantalla integrada proyecta información en el campo de visión y se controla con un anillo, el Even R1.
- Más de la mitad de sus usuarios están en Estados Unidos, su mercado que más crece, aunque la empresa fabrica en China y todavía no vende ahí.
Even Realities, una startup de tres años con sede en Shenzhen, levantó 150 millones de dólares en una ronda pre-Serie B liderada por Meituan y el inversionista previo Tencent. La operación valuó a la empresa en 1,000 millones de dólares y la convirtió en unicornio. Su apuesta va a contracorriente: mientras Meta y Snap estrenaron el mes pasado nuevos lentes con cámara y asistente de inteligencia artificial, Even fabrica lentes sin cámara que proyectan información directo a la línea de visión. El fundador y CEO, Will Wang, exingeniero de Apple, sostiene que dejar fuera la cámara es una decisión de privacidad y no una limitación.
Para dimensionar el salto, Even nació en 2023 y ya juega en las grandes ligas del hardware. La ronda la lideraron dos pesos pesados de China, Meituan y Tencent, este último ya presente entre sus inversionistas. Antes habían entrado nombres de alto perfil del capital chino: Hillhouse, Sequoia China y Northern Light Venture Capital.
Wang lo explicó a TechCrunch: mientras la competencia corre detrás de dispositivos con cámara pensados para capturar contenido y alimentar a la IA, su empresa apuesta por lentes centrados en la pantalla, que muestran datos sin sacrificar la privacidad.
Sin cámara, y ahí está toda la estrategia
Los lentes de Even no te graban. En su lugar, una pantalla diminuta integrada en la mica muestra notificaciones, traducciones en vivo y direcciones, y se maneja con un anillo compañero, el Even R1, que el usuario toca y desliza para navegar. El modelo insignia actual, el G2, llegó al mercado en noviembre y prescinde por completo de la cámara. El primer producto, el G1, había salido en 2024 como, según Wang, los lentes de guía de onda más ligeros del mercado en ese momento.
Quitar la cámara es parte central de su filosofía de privacidad, aunque no toda la historia. Wang describe a los lentes inteligentes como el dispositivo de cómputo más personal que la gente llegará a usar: se llevan en la cara todo el día, así que tienen que resultar cómodos tanto para quien los porta como para quienes están alrededor. Por eso, dice, la privacidad viene incorporada en el hardware y en el software. Las funciones de voz, como la traducción, convierten el audio en texto en lugar de guardar grabaciones; los datos del usuario van cifrados y la infraestructura está pensada para cumplir las estrictas reglas de privacidad de Europa.
Un negocio que ya factura
Even repite que su producto vende de verdad. Estos son los números que sostienen la valuación de 1,000 millones:
- Fue la primera empresa de su categoría en superar los 10,000 pares vendidos, según su CEO, rebasando su propia meta inicial.
- Pasó de unos 30 a 40 empleados en 2024 a entre 300 y 400 hoy.
- Las monturas cuestan 599 dólares antes de impuestos; los lentes graduados o el anillo suman entre 200 y 300 dólares más, lo que lleva el pedido promedio a cerca de 1,000 dólares.
- Más de la mitad de sus usuarios están en Estados Unidos, su mercado más dinámico, donde también se concentra el grueso de su comunidad de desarrolladores.
El perfil de quien compra dice mucho del posicionamiento. Wang lo resumió así:
"La mayoría de nuestros clientes son profesionales hombres de entre 30 y 50 años. Hicimos una encuesta y encontramos que alrededor de un tercio de nuestros usuarios son ejecutivos de empresa."
Even vende en la parte alta de la categoría por precio y aún así mueve volumen real, lo que, según Wang, la vuelve un jugador rentable.
Ingenieros de Apple y una óptica hecha en casa
El equipo fundador viene de dos mundos. Wang trabajó en el Apple Watch y el iPhone; otros cofundadores llegaron del sector tecnológico y dos provienen de firmas de lujo en óptica, incluida la europea Lindberg. Esa mezcla de electrónica y anteojería explica hacia dónde fue la mayor parte de la inversión de la empresa: la óptica.
"Con un teléfono o un reloj, la pantalla es apenas una OLED o LCD convencional. Los lentes inteligentes son la primera categoría de producto que depende de pantallas ópticas, que exigen una pila tecnológica completamente distinta: hay que diseñar juntos el microchip, la óptica y la guía de onda. Ahí es donde más hemos invertido."
Con ese enfoque, Even desarrolló una tecnología óptica propia a la que llama Even HAO (Holistic Adaptive Optics), un diseño de extremo a extremo que integra desde el arranque el microchip, la guía de onda y el soporte para graduación, en vez de juntar piezas diseñadas por separado. Entre sus funciones, los usuarios más intensivos se apoyan en Conversate, un copiloto que lee una conversación en tiempo real, explica jerga desconocida o sugiere preguntas de seguimiento, y luego sincroniza un resumen al teléfono.
Una empresa china que no vende en China
Aquí está una de las rarezas de Even. La compañía tiene su sede en Shenzhen, corre con capital chino y fabrica en varias plantas dentro del país, pero todavía no vende ahí. Sus mercados principales son Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Medio Oriente y Europa. Wang explicó que la demanda en esos lugares es fuerte y que la empresa prefiere asegurarse de estar lista antes de abrir su propio país.
Meta domina, pero carga una crisis de privacidad
El telón de fondo ayuda a entender por qué el mensaje "sin cámara" pega justo ahora. Meta sigue mandando en el mercado, con la enorme mayoría de los envíos de lentes inteligentes, y su línea Ray-Ban no deja de crecer. Pero la acompaña una crisis de privacidad. Según The Next Web, una demanda acusa que contratistas en el extranjero revisaron grabaciones de usuarios, y hay legisladores redactando reglas para frenar la grabación encubierta. El argumento de Even es directo: una cámara que puedes apagar es más débil que una cámara que nunca estuvo ahí.
El terreno, además, se llena rápido. XREAL y Viture han levantado capital con fuerza y los envíos de lentes de solo pantalla van en aumento, de acuerdo con The Next Web. El riesgo es el de siempre en los gadgets: que la novedad se enfríe.
Preguntas rápidas sobre Even Realities
¿Los lentes de Even Realities tienen cámara?
No. Even Realities diseñó sus lentes sin cámara a propósito: una pantalla integrada muestra notificaciones, traducciones y direcciones, y se controla con un anillo llamado Even R1. La empresa lo plantea como una decisión de privacidad frente a los modelos con cámara.
¿Cuánto cuestan los lentes de Even Realities?
Las monturas parten de 599 dólares antes de impuestos. Los lentes graduados o el anillo Even R1 suman entre 200 y 300 dólares más, lo que lleva el pedido promedio a cerca de 1,000 dólares, según datos de la compañía compartidos con TechCrunch.
¿Dónde se venden los lentes de Even Realities?
Sus mercados principales son Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Medio Oriente y Europa. Aunque fabrica en China y tiene su sede en Shenzhen, la empresa todavía no vende en ese país. Más de la mitad de sus usuarios están en Estados Unidos.
La cifra de 1,000 millones le pone precio a una idea sencilla: que en los lentes inteligentes el mejor argumento puede ser lo que el aparato decide no hacer. Con Meituan y Tencent detrás y un negocio que ya vende, Even llega a la pelea con recursos frescos justo cuando la privacidad se volvió el flanco más incómodo de sus rivales.