El dólar alcanza su nivel más alto en 40 años frente al yen en medio de las dudas sobre el pacto de Ormuz
El dólar toca un máximo de 40 años ante el yen mientras las dudas sobre Ormuz dividen a los mercados asiáticos.
TL;DR:
- El dólar estadounidense alcanzó los 162.68 yenes, una cifra récord en cuatro décadas, ante el temor de una intervención cambiaria de Tokio.
- Los ataques del pasado fin de semana entre EE. UU. e Irán frenaron la reactivación del estrecho de Ormuz, reduciendo los tránsitos diarios.
- Las bolsas de la región de Asia-Pacífico cerraron con resultados mixtos, con una caída de 2.0% en el Kospi de Seúl por toma de ganancias.
El dólar estadounidense registró un hito histórico frente a la divisa japonesa al cotizarse en 162.68 yenes, su nivel más alto en 40 años. Este movimiento coincidió con una jornada de resultados mixtos en las bolsas de Asia-Pacífico. Los inversionistas muestran cautela ante las dificultades para normalizar el tráfico de mercancías en el estrecho de Ormuz, a pesar del acuerdo firmado entre Estados Unidos e Irán en Suiza el pasado 18 de junio. Las tensiones geopolíticas persistentes y los recientes ataques militares ensombrecen las expectativas de una resolución rápida del conflicto, lo que mantiene bajo presión a las principales divisas de la región.


El fantasma de la intervención en Tokio ante un yen débil
El avance del billete verde hasta las 162.68 unidades por yen encendió las alarmas en el Ministerio de Finanzas de Japón. Los operadores del mercado cambiario vigilan de cerca los movimientos de las autoridades de Tokio, que podrían intervenir directamente en el mercado para apuntalar su moneda si el declive continúa. Por su parte, el euro también experimentó un retroceso frente a la divisa estadounidense, situándose en 1.1406 dólares.
Esta depreciación del yen ocurre en un contexto de incertidumbre global donde el dólar actúa como refugio, mientras que la economía japonesa sigue lidiando con la brecha de tasas de interés respecto a la Reserva Federal de Estados Unidos, un factor que sigue presionando a la baja a la moneda nipona.
La parálisis de Ormuz frena la reactivación económica
El acuerdo de paz firmado el 18 de junio en Suiza estableció una ventana de negociación de 60 días en la que Irán se comprometió a permitir el libre tránsito sin cargos por el estrecho de Ormuz. A cambio, Estados Unidos aceptó levantar su bloqueo naval en un plazo de 30 días.
Sin embargo, la realidad operativa en el canal es muy distinta a lo acordado en los despachos diplomáticos. Los ataques mutuos registrados el fin de semana del 28 y 29 de junio provocaron una nueva contracción en el flujo de embarcaciones. De acuerdo con datos recopilados por la firma de inteligencia naviera Kpler, los cruces verificados por el estrecho cayeron de 38 a 22 tránsitos en solo 24 horas durante el domingo.
Antes de que el conflicto estallara el 28 de febrero, unos 100 barcos diarios cruzaban esta vía estratégica. Los analistas estiman un panorama complejo para la recuperación total del canal:
- El plan de evacuación de la Organización Marítima Internacional para unos 600 barcos varados tuvo que suspenderse tras rescatar únicamente a 115 naves.
- Kpler proyecta que, bajo las mejores condiciones posibles, el tráfico apenas llegará a unos 40 barcos diarios en el próximo mes, lo que representa solo el 40% de la capacidad registrada antes de las hostilidades.
- Los analistas de S&P Global advierten que el proceso de normalización total de los flujos de crudo y mercancías podría prolongarse incluso hasta el año 2027.
Esta brecha entre las promesas diplomáticas y la seguridad real del canal mantiene en vilo a los analistas energéticos.
"Mientras los mercados de crudo asumen un retorno gradual a la normalización del suministro, el tráfico por el estrecho de Ormuz todavía tiene que recuperarse a los niveles previos a la guerra", advirtió Tim Waterer, analista principal de mercados en KCM Trade.
Resultados mixtos en Asia tras las ganancias en Wall Street
La incertidumbre geopolítica se tradujo en un comportamiento dispar en las principales plazas financieras de la región. El índice japonés Nikkei 225 subió un 0.6%, impulsado en parte por la debilidad del yen que favorece a los exportadores locales, mientras que el Shanghai Composite de China avanzó un discreto 0.4%. En Hong Kong, las operaciones permanecieron suspendidas por feriado.
En contraste, el índice Kospi de Corea del Sur sufrió un retroceso del 2.0%. Esta caída responde principalmente a la toma de ganancias por parte de los inversionistas, luego de que el indicador registrara un histórico repunte del 70% durante el trimestre anterior, su mejor desempeño desde 1998. Por su parte, el S&P/ASX 200 de Australia perdió un 0.6%.
Este desempeño dispar en el continente asiático contrasta con el optimismo vivido un día antes en Wall Street, donde el Promedio Industrial Dow Jones avanzó 136 puntos para fijar un nuevo récord histórico, el S&P 500 subió un 0.8% y el Nasdaq escaló un 1.5%. A pesar de estos avances de última hora, el S&P 500 cerró su primer mes con saldo negativo tras dos periodos consecutivos de fuertes ganancias.
Con los futuros de las acciones estadounidenses a la baja y el crudo Brent registrando ligeras subidas, el mercado global asume que la paz diplomática en Medio Oriente tardará en reflejarse en la economía real. La presión sobre las cadenas de suministro globales y la extrema debilidad del yen obligarán a los bancos centrales a vigilar con lupa sus próximos pasos cambiarios y de tasas de interés durante las semanas por venir.