TL;DR:
- Srini Gopalan, director ejecutivo de T-Mobile, dijo al Financial Times que la conectividad satelital funciona como complemento de las redes terrestres, no como reemplazo.
- BNP Paribas calcula que igualar a las tres grandes con el espectro de EchoStar exigiría entre 50,000 y 70,000 sitios, que una red nacional en banda C llegaría a 120,000 y que la factura rondaría los 100,000 millones de dólares sin contar el espectro.
- AT&T, T-Mobile y Verizon habían acordado desde el 15 de mayo una empresa conjunta para su propio servicio directo al satélite, y ninguna quiere firmarle un acuerdo mayorista a SpaceX.
Cuatro días después de que SpaceX anunciara que piensa quitarle clientes a las tres grandes operadoras de Estados Unidos, la industria contestó con nombre y con cifras. Srini Gopalan, director ejecutivo de T-Mobile, le dijo al Financial Times que la conectividad satelital funciona como complemento de las redes terrestres y no como sustituto. BNP Paribas puso el número que nadie dio en la llamada de resultados del martes 4 de agosto: una red capaz de pelearle a las tres grandes costaría cerca de 100,000 millones de dólares, sin contar el espectro. Y la casa de análisis MoffettNathanson repartió entre sus clientes una nota que se declara escéptica sin rodeos.
Gopalan habló desde una posición incómoda. T-Mobile es hoy el socio de Starlink en Estados Unidos, la operadora que le presta el espectro con el que funciona el servicio directo al celular. Su objeción no fue técnica sino comercial.
"Hay que preguntarse cuál es el hueco de mercado que buscan atender", dijo Srini Gopalan al Financial Times.
El directivo agregó que prefiere empezar estas conversaciones por el cliente: por qué alguien contrataría un servicio celular nuevo y en qué se distinguiría del que ya tiene. Su lectura es que esa diferencia no está en la amplitud de la red, y que el satélite seguirá cumpliendo un papel de refuerzo en zonas sin cobertura y en emergencias.

Las cuentas que la llamada del martes no dio
Gwynne Shotwell, presidenta y directora de operaciones de SpaceX, confirmó en la llamada que la compañía construirá la parte terrestre y defendió que no hace falta hacerlo todo de golpe, según recogió Semafor.
"No hace falta gastar miles de millones en espectro de banda baja por adelantado", dijo Gwynne Shotwell.
La semana anterior a la llamada, BNP Paribas ya había hecho la aritmética que la empresa no hizo, en un análisis que citó RCR Wireless. Con los 65 MHz comprados a EchoStar, una red con posibilidades reales de emparejarse con las tres grandes necesitaría entre 50,000 y 70,000 sitios. Si SpaceX comprara además espectro de banda C el año próximo, la cuenta subiría a 120,000 sitios, o más. El costo, dejando el espectro fuera: unos 100,000 millones de dólares. La conclusión del banco fue que la única ruta practicable pasa por una compra, y que el objetivo natural sería T-Mobile.
Después de la llamada, el analista Sam McHugh volvió sobre el tema. Musk había dicho que en menos de diez años Starlink podría entregar la mayor parte del internet del mundo. McHugh respondió que le parece muy improbable que llegue siquiera a la mayoría del tráfico estadounidense en la próxima década.
"Seguimos creyendo que tienen una mano débil para generar ingresos en el negocio móvil", escribió Sam McHugh, de BNP Paribas.
Su lectura del plan de femtoceldas es más filosa: se parece demasiado a la descarga de tráfico por wifi que SpaceX habría discutido con Charter, y el giro hacia hacerlo por su cuenta sugiere que esas conversaciones no prosperaron. McHugh no espera que la discusión se cierre antes de la subasta de banda C alta de 2027, salvo que alguna operadora firme antes un acuerdo mayorista.
MoffettNathanson fue más seca en su nota de la semana: "Somos escépticos". La firma escribió que no ve un camino para que Starlink sustituya a la red terrestre sin un MVNO, y recordó el detalle que ordena todo lo demás: las tres operadoras nacionales ya dijeron que no piensan dárselo.

El alcance de una antena de techo se queda en dos kilómetros
Aquí la discusión deja de ser financiera y se vuelve física. Una celda pequeña cubre alrededor de medio kilómetro desde la estación base, mientras que una macroestación rural alcanza hasta 20 kilómetros, según las cifras que una fuente del lado operador compartió con Light Reading. En ciudad, donde entran frecuencias más altas, el radio de una macro baja a unos 2 kilómetros y la comparación se vuelve menos desigual. El problema es que en las ciudades Starlink casi no tiene clientes.
William Webb, académico y analista que trabajó en el regulador británico Ofcom, calculó que una antena montada sobre el techo daría entre 1 y 2 kilómetros de radio, siempre que la antena celular vaya bien integrada en la terminal y correctamente orientada. Por debajo del nivel del techo, menos de un kilómetro.
"El mayor problema será que la cobertura resulte irregular", escribió William Webb.
Webb explica por qué: la señal se concentraría justo donde vive la base de Starlink, es decir, en zonas rurales mal atendidas por la banda ancha fija. Burbujas superpuestas dentro de esas comunidades y poco más allá. También estimó que integrar antenas capaces de sostener 4G y 5G de alta capacidad encarecería cada terminal entre 1,000 y 3,000 dólares.
Peter Claydon, fundador de RANsemi y especialista en celdas pequeñas, discrepa en el costo: con integración completa y precios de memoria normalizados, calcula unos 200 dólares adicionales por equipo. Y cree que a una casa rural le puede bastar una burbuja de 50 metros. El límite que él señala es otro: al tratarse de un aparato que instala el propio usuario, la potencia tendría que respetar las guías de radiación ICNIRP.
El tamaño de la base explica el resto del escepticismo. Starlink cerró junio con 12 millones de suscriptores en el mundo y en mayo se le estimaban entre 3 y 4 millones en Estados Unidos, casi todos en el campo.
Las tres grandes ya se habían juntado para hacer lo mismo
El dato que casi nadie puso junto al anuncio de SpaceX tiene fecha del 15 de mayo de 2026. Ese día, AT&T, T-Mobile y Verizon anunciaron un acuerdo de principio para crear una empresa conjunta que reúna espectro de las tres y amplíe el alcance del servicio directo al satélite en Estados Unidos, con el objetivo de reducir las zonas sin señal y dar respaldo en emergencias. John Stankey, presidente y director ejecutivo de AT&T, lo presentó como una forma de acelerar el acceso de sus clientes a cobertura continua. El acuerdo sigue sujeto a la negociación de contratos definitivos.
Que el apetito existe lo sugiere una encuesta de GSMA Intelligence entre más de 12,000 usuarios de telefonía móvil, publicada a finales del año pasado: 56% dijo que pagaría un extra por conectar su equipo directamente a un satélite.
En ese tablero, SpaceX tampoco es el único proveedor disponible. AT&T trabaja con AST SpaceMobile, la empresa que subió en bolsa por su mensajería satelital aunque movió a 2027 su constelación de 45 satélites.

El contrapeso europeo se firma con capital español
Mientras en Estados Unidos se discute quién le vende cobertura a quién, la Comisión Europea cerró el viernes 7 de agosto el acuerdo de implementación de IRIS2, su constelación soberana, con el consorcio SpaceRISE: Eutelsat, SES y la española Hispasat. El sistema ampliado suma 66 satélites de órbita baja dedicados a defensa, seguridad y emergencias, hasta un total de 348 satélites, con servicios a partir de 2029. Eutelsat invertirá 2,230 millones de euros en la infraestructura compartida y 1,160 millones en la comercial, con el gasto repartido entre 2027 y 2034, y espera facturar más de 10,000 millones de euros por IRIS2 entre 2032 y 2040.
Jean-François Fallacher, director ejecutivo de Eutelsat, explicó que el sistema usará el estándar 5G NTN en vez de tecnología propietaria, y que normalizar la tecnología sirve para dos cosas a la vez: pelearle a los gigantes estadounidenses y abaratar antenas más pequeñas.
La escala, en cambio, no está cerca. Luke Pearce, analista principal de la consultora CCS Insight, recordó que IRIS2 se anunció en noviembre de 2022, que sus primeros servicios estaban previstos para 2024 y que el sistema completo llegará en 2030 o más tarde. Eutelsat opera hoy unos 650 satélites en órbita baja, heredados de la compra de OneWeb en 2023, frente a los más de 10,000 de Starlink. Para Pearce, el estándar abierto ayuda con el costo y la interoperabilidad, pero no compensa la ventaja estadounidense en fabricación, lanzamientos y terminales.
Preguntas rápidas sobre la red móvil de Starlink
¿Qué es un MVNO y por qué Starlink necesita uno?
Un MVNO es un operador que vende servicio móvil usando la red de otra compañía en lugar de construir la suya. Analistas como MoffettNathanson y BNP Paribas sostienen que sin un acuerdo así Starlink no tendría cobertura de base para competir. AT&T, T-Mobile y Verizon han dicho que no se lo darán.
¿Cuántas antenas necesitaría Starlink para competir en Estados Unidos?
BNP Paribas estima entre 50,000 y 70,000 sitios con el espectro que SpaceX compró a EchoStar, y hasta 120,000 si construyera una red nacional sobre banda C. El banco calcula unos 100,000 millones de dólares sin contar el espectro. SpaceX no ha dado ninguna cifra propia.
¿Qué es IRIS2 y qué papel tiene España?
IRIS2 es la constelación de satélites propia de la Unión Europea para comunicaciones seguras de gobierno y defensa. La construye el consorcio SpaceRISE, formado por Eutelsat, SES y la española Hispasat. Tendrá 348 satélites y sus servicios arrancan en 2029, con el sistema comercial operativo hacia mediados de 2032.
El calendario juega a favor de los escépticos. SpaceX no promete servicio antes de finales de 2027, el traspaso de las licencias de EchoStar está previsto para el 30 de noviembre de ese año y la subasta de banda C alta cae en el mismo periodo. Hasta entonces, la única cifra capaz de zanjar la discusión es la que ninguna de las dos partes tiene todavía: cuántas femtoceldas quedan instaladas y en qué códigos postales.