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Banca

Dejar que la IA compre por ti podría disparar fraudes y disputas, advierten seis bancos

Bank of America, Capital One, ING, NatWest y otros dos bancos publicaron cinco principios voluntarios para el comercio agéntico. Piden que los agentes de IA se identifiquen, dejen registro de cada orden y no prioricen comisiones sobre el interés del cliente.

por Patricia Rodriguez
A person using a laptop and credit card for online shopping, viewed from above on a wooden table.
Foto de Mikhail Nilov en Pexels

Seis bancos de tres continentes, entre ellos Bank of America y Capital One, advirtieron el martes 22 de septiembre de 2026 que dejar que agentes de inteligencia artificial elijan y paguen compras por los consumidores puede traer más estafas, fraudes y disputas, y que esos riesgos crecen a medida que el agente actúa con menos supervisión humana. La advertencia está en Building Trust in Agentic Commerce, un documento que firman también ING, NatWest Group, Commonwealth Bank of Australia y el neozelandés ASB Bank, y que propone cinco principios voluntarios para ordenar este mercado. Llega en la misma semana en que Amazon exigió a Meta que Muse, su agente personal, dejara de comprar en su tienda, con un reclamo que coincide con la primera exigencia de los bancos: que el agente diga quién es.

Lo que temen los bancos

El comercio agéntico, como lo definen los firmantes, es el uso de agentes de IA para hacer o facilitar pagos entre un consumidor y un comercio. El documento dibuja una escala: en un extremo, el agente solo busca y la persona completa la compra; en el otro, el agente detecta una necesidad y compra por su cuenta, sin que nadie revise.

"Los consumidores no tienen claro si los agentes de IA actuarán en su interés", escriben los bancos.

Según el texto, a los compradores les preocupa que el agente adquiera el producto equivocado, gaste de más o, peor, que pierdan su dinero en estafas. Tampoco saben a quién acudir si algo sale mal. Del otro lado del mostrador, los comercios temen que suban las disputas y los contracargos por causas que no controlan.

Los firmantes sostienen que el comercio agéntico ya pasó de pruebas cerradas a pilotos en vivo y a un primer escalamiento, más rápido que los estándares, las políticas y las protecciones al consumidor. Añaden que algunas transacciones ya corren fuera de los protocolos formales.

Comisiones, tarjetas tecleadas y responsabilidad difusa

El documento señala que un agente puede priorizar productos o métodos de pago que dejen más dinero a su proveedor, por ejemplo por comisiones más altas o menor costo en tokens, aunque exista una opción de mejor valor para el cliente.

También describe prácticas que considera inseguras: pedir al consumidor los datos de su tarjeta para teclearlos directamente en sitios web, favorecer medios de pago con menos protecciones e ignorar las reglas de las redes de pago. Entre las amenazas nuevas menciona la suplantación de agentes y de comercios y formas inéditas de ingeniería social.

El punto más incómodo es la responsabilidad. Cuando algo falla, dicen los bancos, no está claro quién responde si el agente excede la autoridad que se le dio, y los procesos de disputa no incluyen a todas las partes de la cadena. Los bancos emisores y los adquirentes, añaden, pueden no tener acceso en tiempo real a la identidad del agente, al comercio que cobra ni a lo que el cliente realmente pidió.

La tabla resume qué riesgo atiende cada principio y qué piden los firmantes:

Los cinco principios de los bancos para el comercio agéntico (documento del 22 de septiembre de 2026)
Principio Riesgo que señalan Qué proponen
Transparencia Agentes que no se identifican y conflictos de interés, como comisiones más altas Que todas las partes sepan cuándo actúa un agente y en nombre de quién, y cómo prioriza opciones patrocinadas
Seguridad Más estafas, fraudes y disputas, con responsabilidad poco clara Control del cliente sobre lo que delega, credenciales en métodos seguros y auditables, y disputas con todas las partes
Privacidad y datos Uso indebido de conversaciones y registros de decisión, filtraciones y retención excesiva Registros auditables de instrucciones, autenticación, intención y resultado; consentimiento para otros usos
Elección Plataformas que imponen medios de pago o bloquean agentes Elegir servicios sin restricciones injustificadas y saber qué comercio cobra
Interoperabilidad Fragmentación y protecciones desiguales entre sistemas Conexión común en las funciones básicas de protección, con margen para innovar

Muse, el ejemplo que llegó la misma semana

Amazon confirmó a Gizmodo el lunes 21 de septiembre que pidió a Meta dejar de usar Muse para comprar en Amazon.com a nombre de sus usuarios. Según la tienda, Meta no le avisó que su agente entraría al sitio, Muse no se identifica mientras compra y Amazon tiene dudas sobre cómo maneja las credenciales y los datos de las cuentas de sus clientes. Meta no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios de ese medio.

El martes, Meta publicó un parche urgente para una vulnerabilidad en la app de Muse para Mac, descubierta por el investigador Patrick Wardle. De acuerdo con Gizmodo, el fallo permitía a un atacante con código ya instalado en la computadora desviar el dictado del usuario y un token de autenticación hacia su propio servidor, y con ello apropiarse del agente y de los permisos que el usuario le había concedido. David Singleton, de Meta Superintelligence Labs, sostuvo que se trataba de una escalada de privilegios local y no de un ataque remoto, por lo que el riesgo práctico era bajo.

Mientras tanto, el comercio agéntico sigue sumando socios. Shopify integrará su sistema de pago Shop Pay con Muse para que los usuarios pidan recomendaciones, comparen productos y autoricen compras sin salir de la conversación con el agente, según reportó The Wall Street Journal y recogió Pulse 2.0.

Woman holding credit card shopping online on a laptop from a couch.
Imagen ilustrativa de una compra en línea. · Foto de Pavel Danilyuk en Pexels

Principios sin fecha ni obligación

El documento es voluntario y no vinculante: no exige a nadie adoptar sus principios ni fija un método o calendario para aplicarlos. Los firmantes anuncian un segundo documento para convertirlos en protocolos, estándares de la industria y políticas, e invitan a comercios, empresas tecnológicas y otras instituciones financieras a sumarse.

Tampoco rechazan la idea. Los bancos dicen compartir el entusiasmo por el comercio agéntico y creen que puede volverse una forma habitual de comprar y vender. Hans Overeem, responsable global de Pagos y Gestión de Efectivo de ING, lo planteó así en el comunicado del banco:

"A medida que se desarrollan estas nuevas experiencias, generar confianza será esencial. Los clientes necesitan tener la certeza de que sus pagos son seguros, sus datos están protegidos y siguen teniendo el control."

Para quien ya deja que un agente llene el carrito, la pregunta práctica sigue abierta: si la IA compra algo que no pediste, el propio documento reconoce que hoy no hay una regla clara sobre quién paga el error.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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