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Capital de Riesgo

Andreessen Horowitz lanza su alternativa a la universidad: 35 millones y Big Tech detrás

Andreessen Horowitz invierte 35 millones de dólares, dentro de una ronda de 42, en The Horowitz Andreessen Academy: una escuela sin acreditación en San Francisco, alternativa a la universidad para aspirantes a fundadores, con Anthropic, Meta, Google y otras tecnológicas detrás.

por Patricia Rodriguez
Young professionals collaborating in a modern office setting, sharing ideas and using technology.
Foto de Vitaly Gariev en Pexels

La firma de capital de riesgo Andreessen Horowitz (a16z) invierte 35 millones de dólares para lanzar The Horowitz Andreessen Academy, una escuela sin acreditación en San Francisco pensada como alternativa a la universidad para jóvenes de 16 a 22 años. El monto forma parte de una ronda total de 42 millones que la propia a16z encabezó. La dirige Gagan Biyani, cofundador de Udemy, y suma a diez socios fundadores, entre ellos Anthropic, Meta, Google, OpenAI y NVIDIA, que aportarán cómputo, hardware y prácticas. Lo que abre ahora es una beca gratuita de un año, con inicio en septiembre de 2027; el programa de dos años con colegiatura, el de los titulares, es un plan para 2028 sujeto a permisos regulatorios. Importa porque el capital de riesgo y las grandes tecnológicas arman su cantera de talento mientras la IA reordena los empleos de entrada.

Lo que arranca en 2027, no lo que dicen los titulares

El lanzamiento concreto es la Founding Class Fellowship, una beca inaugural de un año que empezará en septiembre de 2027 y no cobrará colegiatura, según el anuncio firmado por Biyani. La escuela admitirá alrededor de 50 estudiantes seleccionados por su "prueba de trabajo", es decir, lo que hayan construido, lanzado o ganado, de acuerdo con TechCrunch y la sección de preguntas frecuentes del propio centro. La prioridad es para egresados de preparatoria, aunque también aceptará a jóvenes que ya cursan una universidad de cuatro años y a solicitantes internacionales; algunos podrían tomarla como un año sabático o aplazar su ingreso a la universidad. Cada becario deberá resolver su propia vivienda, con ayuda de la academia para encontrarla y emparejar compañeros de cuarto, y recibirá más de 50,000 dólares en créditos de cómputo y un presupuesto de 5,000 dólares para viajes e investigación.

El programa de dos años con colegiatura, el que aparece en varios titulares, es otra cosa. La academia dice que buscará las aprobaciones regulatorias para ofrecerlo en otoño de 2028, que hoy no está disponible ni admite inscripciones y que, de aprobarse, cobraría una cuota anual parecida a la de una universidad privada de élite. Por ahora la escuela no está acreditada, así que quienes asistan no obtendrán un título ni créditos transferibles a otra institución, precisó TechCrunch. The Wall Street Journal, citado por PYMNTS, la describió directamente como una escuela de dos años para estudiantes de 16 a 22 años, un encuadre que el propio anuncio matiza al detallar primero la beca de un año.

Quién pone el dinero y qué aportan los socios

a16z invierte 35 millones de dólares en la escuela, según reportó The Wall Street Journal y recogió PYMNTS. El anuncio de la academia añade que la ronda total suma 42 millones, encabezada por la firma, con Marc Andreessen y Erik Torenberg en el consejo. Entre los inversionistas ángeles figuran Adam D'Angelo (cofundador de Quora), Tobi Lütke (CEO de Shopify), Tony Xu (CEO de DoorDash), Fidji Simo (hasta hace poco CEO de Aplicaciones en OpenAI), Garry Tan (CEO de Y Combinator), Joe Liemandt (de Alpha School) y Shyam Sankar (CTO de Palantir). Pese a llevar el nombre de la firma, la academia operará como un negocio independiente con fines de lucro a cargo de Biyani, cofundador de la plataforma educativa Udemy.

Los diez socios fundadores son Anduril, Anthropic, Coinbase, Google, Meta, NVIDIA, OpenAI, Palantir, Replit y Stripe. Según la academia, cada uno, dependiendo del caso, ofrecerá acceso a cómputo y hardware, ayudará a diseñar el plan de estudios y abrirá aprendizaje y prácticas en sus oficinas; el WSJ resume que aportarán software y cómputo y prestarán sus sedes para las clases. A ellos se suman más de 40 socios adicionales dispuestos a contratar egresados, y la escuela presume que solo el portafolio de a16z tiene más de 19,000 vacantes abiertas en más de 850 empresas.

Cómo es el modelo: construir en vez de estudiar

No habrá calificaciones, exámenes ni tareas tradicionales. La academia organiza la experiencia en tres piezas: los "Pursuits" (proyectos personales, retos e ideas de empresa que cada estudiante elige y persigue), los "Courses" (programas cortos, de dos días a cuatro semanas, impartidos por fundadores y operadores) y los "Co-Ops" (estancias prácticas en compañías reales). Los estudiantes dedicarán hasta el 80% de su tiempo a proyectos como entrenar un modelo de IA, crear un producto o entrevistar a expertos de la industria, según el WSJ.

A diverse group of professionals working together on laptops in a modern office environment.
El modelo prioriza construir productos y proyectos por encima de las clases tradicionales; imagen ilustrativa. · Foto de Matheus Bertelli en Pexels

Entre profesores y ponentes invitados, el anuncio menciona a Sam Altman, Brian Armstrong, Dylan Field, Amjad Masad, Naval Ravikant y Marc Andreessen, además de otros cientos de líderes del sector. Biyani describe la propuesta como una educación nativa de IA, pensada para que los jóvenes lleguen listos a las grandes tecnológicas o funden su propia empresa; hoy, dijo al WSJ, saber construir y lanzar cosas importa más que nunca.

Escepticismo y el molde que imita

No todos ven claro el modelo. John Friedman, decano de la Watson School of International and Public Affairs de la Universidad de Brown, dijo al WSJ que los estudiantes se beneficiarán de escuchar a figuras de peso de la industria, pero que las escuelas con trayectoria probada aportan ventajas difíciles de replicar: maestros con experiencia y entornos donde se convive con personas de otros campos.

TechCrunch describe el proyecto como una mezcla entre Y Combinator, la célebre aceleradora de startups, y la beca de Peter Thiel, que paga a jóvenes por construir empresas en lugar de ir a la universidad. La diferencia es que aquí los estudiantes pagarían colegiatura en el modelo de dos años, aprenderían habilidades técnicas y tendrían una vía directa a empleos en las empresas socias, con la opción de levantar su propia compañía. El telón de fondo es un mercado laboral de entrada golpeado por la IA: para algunos jóvenes, ese acceso a trabajos podría bastar como motivo para probar esta ruta.

Lo verificable hoy es acotado: una beca gratuita de un año para medio centenar de estudiantes, respaldada por 42 millones de dólares y el acceso a diez de las tecnológicas más influyentes. Lo demás, empezando por el programa de dos años y su colegiatura, sigue sujeto a permisos y a que suficientes jóvenes talentosos acepten cambiar la universidad por San Francisco.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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