Coco Robotics y Serve Robotics enfrentan dos demandas en Chicago que las acusan de recopilar datos biométricos de clientes mediante sus robots de reparto sin aviso ni consentimiento. Los escritos, presentados el 9 de octubre de 2026 ante el Tribunal de Circuito del condado de Cook, invocan la ley de privacidad biométrica de Illinois. Ambas empresas rechazan las acusaciones.
La demanda contra Coco identifica como demandada a Cyan Robotics, que opera con esa marca, y describe una entrega de DoorDash del 29 de septiembre de 2025. La acción contra Serve parte de tres entregas de Uber Eats, la última del 4 de octubre de 2026. Los clientes buscan representar a otros destinatarios de pedidos en Illinois.
Qué alegan que captan los robots
Según los demandantes, las cámaras y los sensores láser LiDAR miden la geometría del rostro y las manos cuando el cliente se acerca, desbloquea el compartimento y retira su pedido. Los escritos sostienen que esas mediciones pueden vincularse con los datos del destinatario que las empresas reciben para completar la entrega.
También alegan que las compañías conservan información obtenida por los robots para entrenar sistemas de inteligencia artificial y compartirla con terceros.
Los demandantes solicitan indemnizaciones de 1,000 dólares por infracciones negligentes o 5,000 dólares por infracciones intencionales o temerarias, además de órdenes para cumplir la ley. La cifra reclamada depende del tipo de infracción que se acredite.
La ley distingue fotografías y escaneos biométricos
La Biometric Information Privacy Act, conocida como BIPA, incluye los escaneos de geometría facial o de manos entre los identificadores biométricos y excluye las fotografías de esa definición, según el texto de la ley reproducido por Justia. La disputa consiste en establecer si los robots obtienen y procesan esos identificadores protegidos.
Para recopilar esos identificadores, BIPA exige informar por escrito sobre la captura, explicar su propósito y duración y obtener consentimiento escrito. También requiere una política pública de conservación y destrucción: los datos deben borrarse cuando se cumpla la finalidad inicial o dentro de los tres años posteriores a la última interacción, lo que ocurra primero.
Para calcular indemnizaciones por recolección, la ley trata como una sola infracción las capturas repetidas del mismo identificador de la misma persona mediante el mismo método.
Coco niega haber usado LiDAR en Chicago
Carl Hansen, responsable de relaciones gubernamentales de Coco, dijo a ABC7 Chicago que la empresa no ha recopilado datos biométricos en la ciudad y que nunca ha usado LiDAR allí. Afirmó que comparte datos anónimos de navegación para detectar riesgos en las calles y que no comparte videos del inicio o del final de los recorridos.
Serve también comunicó a ABC7 que sus cámaras y sensores permiten circular por las aceras. Sostuvo que no utiliza esos datos para identificar personas, que sus sistemas no están diseñados para crear perfiles biométricos y que se defenderá de la demanda.
Según CBS Chicago, el piloto municipal de robots de reparto tiene previsto vencer en mayo de 2027.
En los tribunales, los demandantes piden detener la recolección de identificadores biométricos hasta cumplir BIPA y establecer reglas públicas para conservarlos y destruirlos.