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Defensa

Irán planea atacar cables submarinos del Golfo si vuelve la guerra, según Reuters

Las rutas alternativas y el acceso a reparaciones determinarían el alcance de una interrupción. Los datos del sector sitúan el mayor riesgo en la conectividad regional.

por Gerardo Pavez
Cable Ship "Global Sentinal" laying a submarine cable system.
Imagen de archivo (2008) · Foto: Nc tech3, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

Dos altos funcionarios de seguridad iraníes dijeron a Reuters que Teherán tiene planes detallados para atacar cables submarinos del Golfo si Estados Unidos e Israel lanzan nuevos ataques contra Irán. La agencia publicó el reporte el 23 de octubre de 2026. Esos cables sostienen servicios financieros y conexiones a la nube.

Ambos hablaron bajo anonimato. Uno afirmó que también buscarían impedir las reparaciones.

Los reportes del 22 de octubre sobre posibles nuevos ataques de Estados Unidos e Israel describían preparativos sujetos a una decisión final.

El peso de Ormuz en la red mundial

La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) estima que los cables submarinos transportan más del 99 % del intercambio internacional de datos. Es una cifra sobre el conjunto de la red mundial, que permite operar servicios financieros, comunicaciones y aplicaciones en la nube entre países.

El Comité Internacional de Protección de Cables (ICPC) delimitó el peso de Ormuz en un comunicado del 20 de mayo de 2026. Con base en análisis de TeleGeography, situó el ancho de banda que atraviesa el estrecho en menos del 1 % del total internacional y caracterizó el riesgo para esos cables como principalmente regional.

Las dos cifras describen ámbitos y medidas distintos: el intercambio internacional de datos por toda la red submarina y el ancho de banda que pasa por un estrecho. Para estimar el efecto sobre los servicios de la región hay que considerar qué conexiones perdería cada operador.

Las rutas de respaldo y las reparaciones condicionan el impacto

En su análisis de la infraestructura regional, Alan Mauldin, director de investigación de TeleGeography, explica que el efecto de un corte depende de las conexiones de cada operador. Disponer de capacidad en varios cables y enlaces terrestres permite desviar tráfico hacia otras rutas.

Ese respaldo tiene límites. TeleGeography advierte que los enlaces terrestres podrían carecer de capacidad para absorber todo el tráfico desplazado y que también están expuestos a daños durante las hostilidades.

La recuperación también requiere buques especializados, permisos y condiciones de seguridad para trabajar. Mauldin identifica la imposibilidad de reparar los cables a tiempo como el riesgo más inmediato en un conflicto. El ICPC pide a los gobiernos facilitar los permisos de mantenimiento y reparación para acelerar la recuperación de las conexiones.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Gerardo Pavez

Redactor y creador de contenido especializado en deportes y tecnología. Apasionado por todo lo que ocurre dentro y fuera de la cancha.

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