Wedgewood Polls admitió que había inventado datos de encuestas electorales que llegaron a medios y agregadores de Estados Unidos. La revelación obligó a retirar sus resultados de los registros públicos y abrió una discusión sobre cómo comprobar que las entrevistas detrás de un sondeo realmente existieron.
FiftyPlusOne informó que la admisión llegó el 20 de octubre de 2026, después de que el equipo de análisis electoral pidiera explicaciones sobre su investigación de las supuestas encuestas.
Wedgewood presentó la operación como un experimento para exhibir las debilidades del sector. Según The National News Desk, sostuvo que solo una encuesta financiada colectivamente en Nebraska era legítima. Esa es la versión de la firma sobre el alcance y la intención de sus publicaciones.
Los controles que no detectaron la fabricación
FiftyPlusOne rechazó que hubiera incorporado a Wedgewood sin hacer comprobaciones. Explicó que solicitó información sobre sus responsables, corroboró que uno tenía experiencia previa en encuestas y revisó su metodología.
El 15 de octubre, Wedgewood entregó a FiftyPlusOne una base de respuestas individuales que el equipo posteriormente identificó como fraudulenta, según su investigación.
Las comprobaciones de antecedentes y metodología dejaron pasar datos inventados, incluso en la base de respuestas. Esa secuencia permite distinguir entre revisar cómo una firma dice que trabaja y comprobar que sus entrevistas existieron.
La American Association for Public Opinion Research (AAPOR) abordó esa diferencia en un comunicado del 21 de octubre. Explicó que una encuesta legítima parte de respuestas del público y que, en este caso, esas respuestas fueron inventadas. Su condena se refiere a la fabricación de información, distinta de un error al medir preferencias electorales.
Las retiradas y el daño que denuncia una candidata
AFP informó que The New York Times eliminó de su registro 15 encuestas de Wedgewood publicadas entre junio y octubre. Por separado, The National News Desk reportó que Decision Desk HQ retiró 17. Este último aseguró que la eliminación no modificó sus proyecciones de escaños ni las probabilidades de control de la Cámara de Representantes o del Senado.
El perjuicio denunciado por Mallory McMorrow apunta a otra consecuencia. Según AFP, la política sostuvo que, después de que un sondeo de Wedgewood situara su apoyo en un solo dígito a finales de junio, se frenaron las donaciones, sus voluntarios quedaron desmoralizados y recibió presión de periodistas para abandonar la contienda de Michigan.
Ese relato atribuye un daño a la circulación de las cifras; no constituye una medición independiente de cuánto influyeron en su campaña o en los votos.
AAPOR pidió a los periodistas examinar tanto las metodologías como las organizaciones que las presentan. Recordó que las firmas legítimas deben divulgar información sobre su identidad, sus métodos y sus datos.