La expedición que busca el avión de Amelia Earhart ampliará su estancia en Nikumaroro, Kiribati, tras los retrasos por el oleaje. Purdue University informó el 16 de octubre de 2026 que el equipo necesita al menos dos días más de trabajo de campo para identificar el objeto Taraia.
El grupo de 17 personas, integrado por el Archaeological Legacy Institute, Purdue Research Foundation y Purdue University, investiga una forma detectada en imágenes de la laguna. Como contamos al informar de su llegada al atolón, los investigadores intentan comprobar si corresponde al Lockheed Electra 10-E.
El calendario depende del regreso a la laguna
El 15 de octubre, Purdue esperaba ofrecer más información en las siguientes 48 horas. La actualización del 16 vincula la identificación a terminar las jornadas pendientes, después de que el mal tiempo obligara a prolongar el viaje.
Para desembarcar, los investigadores dependen de botes que deben cruzar el arrecife desde el Marin Mainiku. El barco cuenta con víveres y combustible para la espera, según Purdue.
La inspección bajo el sedimento sigue pendiente
El 14 de octubre, los arqueólogos marinos comenzaron a explorar la laguna con un magnetómetro y sonar de barrido lateral, de acuerdo con Purdue. El magnetómetro busca metales ferrosos, como los presentes en cables de acero y otros componentes de un Electra construido principalmente con aluminio.

La misión sigue la hipótesis de que Earhart y su navegante, Fred Noonan, aterrizaron en Nikumaroro tras desaparecer en julio de 1937. La interpretación de las imágenes está discutida: Ric Gillespie, cofundador de TIGHAR, sostiene que la forma corresponde a un árbol caído, según explicó a Reuters.
El plan descrito por Purdue contempla ahora entrar en contacto con los objetos mediante una sonda y retirar sedimentos con una draga de agua. Ese trabajo permitirá examinarlos visualmente y evaluar qué hay en el fondo de la laguna.