Casap anunció una ronda serie B de 56 millones de dólares para ampliar su plataforma de inteligencia artificial, que ayuda a instituciones financieras a gestionar disputas por transacciones y casos de fraude. La empresa quiere aplicar esa tecnología también a otras operaciones, como cobranza y reclamaciones.
La ronda, anunciada el 28 de octubre de 2026, fue liderada por Base10 Partners y contó con la participación estratégica de Experian y Synchrony. También participaron inversionistas existentes, entre ellos Emergence Capital y Lightspeed Venture Partners, según el comunicado de Casap.
La compañía afirma que con esta inversión ha recaudado 90 millones de dólares en total, tras una serie A de 25 millones anunciada poco más de un año antes. Casap no divulgó su valuación en la nueva ronda, informó Fortune.
Cómo funciona la plataforma y qué dicen sus cifras
Casap empezó con las disputas por pagos. Según la empresa, sus agentes de IA pueden recopilar pruebas, investigar casos y actuar en los sistemas que ya usan los bancos y otras instituciones. Cada cliente aplica sus propias reglas y los casos que requieren juicio humano se escalan a personas.
Entre los resultados que la compañía atribuye a su tecnología figuran una reducción de hasta el 51 % en las pérdidas por fraude de primera parte y la resolución del 73 % de las disputas mediante automatización, con supervisión humana. La directora ejecutiva y cofundadora de Casap, Shanthi Shanmugam, dijo a Fortune que las disputas tardan ocho días en promedio en resolverse, frente a procesos tradicionales que pueden extenderse hasta 90 días.
El comunicado no precisa la muestra, el periodo ni el método de cálculo de esas cifras. Casap afirma que trabaja con más de 100 bancos, cooperativas de crédito, empresas de tecnología financiera y procesadores.
Las disputas también protegen al consumidor
El fraude de primera parte puede incluir que un cliente reclame deliberadamente una transacción que sabe que autorizó. Pero un reclamo por un cargo válido también puede surgir de una confusión, y no toda disputa es fraudulenta. La Reserva Federal de Estados Unidos advierte que distinguir la intención del cliente puede resultar difícil.
La diferencia importa para quien presenta un reclamo. En Estados Unidos, la Comisión Federal de Comercio explica que existe un proceso para disputar errores de facturación en tarjetas de crédito, incluidos cargos no autorizados. Esa protección atiende una situación distinta de la de una reclamación deliberadamente falsa.
Casap sostiene que sus agentes mantienen un registro de sus decisiones y que las instituciones conservan supervisión humana. Con la nueva financiación, la empresa busca extender su plataforma más allá de las disputas, hacia cobranza, reclamaciones y otras operaciones complejas.