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Apple dice que su circuito secreto pasó por un agente de IA en OpenAI y que podría ser irreversible

El análisis forense preliminar del MacBook de Chang Liu, según Apple, muestra que el exingeniero usó un esquema de circuito confidencial dentro de OpenAI y que un agente de IA aprendió a correr la simulación. El juez Davila resuelve el descubrimiento acelerado el 1 de octubre de 2026.

por Alejandro Castillo Leone
A software developer writing code on a laptop at a cluttered workbench with electronic tools.
Foto de ThisIsEngineering en Pexels

TL;DR:

  • Apple entregó a la corte un análisis forense preliminar del MacBook de Chang Liu y sostiene que el exingeniero usó un esquema de circuito confidencial mientras trabajaba en OpenAI.
  • En el mismo escrito afirma que Liu corrió una simulación con ese archivo en marzo de 2026 y que un agente de IA aprendió a ejecutar la herramienta y a revisar los resultados.
  • Apple pide descubrimiento acelerado: el juez Edward J. Davila tiene audiencia el 1 de octubre de 2026 y OpenAI mantiene que la demanda no tiene fundamento.

Apple presentó este lunes 31 de agosto de 2026 un escrito complementario ante la corte federal del Distrito Norte de California en el que asegura tener "pruebas impactantes" contra Chang Liu, el exingeniero eléctrico que dejó la compañía en enero para irse a OpenAI. El documento describe los resultados preliminares del análisis forense del MacBook que Liu usó después de su salida y que sus abogados entregaron este mes. Según Apple, el equipo demuestra que Liu descargó un esquema de circuito confidencial y que después lo usó en su trabajo dentro de OpenAI. La compañía alega además que, al enterarse de la investigación interna en su contra, Liu mandó a una colega de OpenAI instrucciones para destruir pruebas. Nada de eso está probado: es la versión de una de las partes en un litigio abierto, y OpenAI niega las acusaciones.

El escrito, firmado por los despachos Weil, Gotshal & Manges y Desmarais, refuerza la moción de descubrimiento acelerado que Apple presentó semanas atrás. Sus abogados resumen en cuatro puntos lo que dicen haber encontrado en la máquina:

  • Liu descargó un esquema de circuito confidencial de Apple y lo usó en su trabajo en OpenAI.
  • Su acceso no autorizado al almacenamiento en la nube que Apple contrata con un tercero no le pasó inadvertido: Liu y otras personas dentro de OpenAI lo conocían.
  • Las instrucciones para destruir pruebas llegaron a una colega de OpenAI que confirmó que las seguiría.
  • Liu trabajó en OpenAI con una herramienta que lleva el mismo nombre que una aplicación interna de ingeniería de Apple.

La evidencia concreta detrás de cada punto va tachada en la versión pública. Apple presentó el escrito también bajo sello, así que el expediente abierto trae la conclusión de los abogados y no el material que la sostiene.

El argumento nuevo apunta al agente de IA, no al archivo

Lo que separa este escrito de los anteriores cabe en un párrafo. Apple sostiene que Liu corrió en marzo una simulación con el archivo del circuito en LTspice, un programa de simulación de circuitos electrónicos, y que en mensajes de esas fechas contó que su agente de IA había aprendido a ejecutar LTspice y a revisar los resultados.

De ahí sale la tesis legal. Cuando información secreta se alimenta a un agente o a un modelo que aprende de ella, escriben los abogados, ese aprendizaje "puede crear usos irreversibles y que se propagan continuamente" del secreto industrial. La frase se apoya en dos declaraciones periciales incorporadas al expediente y describe un daño que, según Apple, es difícil de deshacer aunque el archivo original se borre.

Es un argumento de parte y el tribunal todavía no lo evalúa. Su efecto práctico es mover el reclamo desde el archivo copiado hacia el sistema que lo procesó, al que Apple no tiene acceso.

Front view of the iconic US Supreme Court building showcasing its grand columns and classic architecture.
El caso se ventila en la corte federal del Distrito Norte de California, división de San José. Imagen ilustrativa. · Foto de Guohua Song en Pexels

Apple dice que las pruebas se están borrando

El segundo eje del documento es la conservación de la evidencia. Los rastros en los que se apoya cualquier peritaje (registros de actividad, metadatos e historiales de uso) son frágiles y se sobrescriben con el uso normal de un equipo. Sobre esa base, Apple cita lo que dice haber recuperado del MacBook: después de que Liu y su colega supieron en junio de la investigación, hablaron de restaurar los equipos de Apple que tenían en su poder y de ponerlos a funcionar de nuevo. Para los abogados, eso es hablar de destruir justo los datos que Apple necesita.

Hay un detalle procesal que el escrito remarca: la defensa tuvo el MacBook y no revisó sus datos, y al parecer tampoco ha revisado un Mac mini que sigue en poder de Liu. Apple quiere inspeccionar ese equipo y los demás dispositivos que el exingeniero conserva, y usa el retraso como argumento para que el juez apure los plazos.

OpenAI mantiene que la demanda no tiene fundamento

OpenAI no respondió públicamente a este escrito. TechCrunch pidió comentarios a la empresa y no los había recibido al publicar su nota.

Su posición previa está en un texto publicado en su propio sitio y en la moción con la que pidió desestimar la demanda: dice que Liu entró a archivos de Apple después de salir solo para ayudar a excompañeros que se lo pidieron, y que el acceso residual es un problema recurrente provocado por la propia Apple al no cerrar permisos cuando alguien se va. Apple replica que Liu explotó un fallo de autenticación poco común para conservar ese acceso. OpenAI ha descrito los señalamientos de la compañía como "descuidados, agresivos y extrañamente personales".

El pleito empezó el 10 de julio de 2026, cuando Apple demandó a Liu, a Tang Yew Tan (su exvicepresidente de diseño de producto de iPhone y Apple Watch, hoy director de hardware de OpenAI), a OpenAI Foundation, a OpenAI Group PBC y a io Products. La demanda original apunta que más de 400 exempleados de Apple trabajan en la empresa de inteligencia artificial. En agosto, Apple pidió además una medida cautelar para frenar el uso de los supuestos secretos mientras avanza el caso y amplió sus señalamientos a 11 exempleados.

La audiencia del 1 de octubre decide el calendario

El destinatario de este escrito es el juez Edward J. Davila, en la división de San José, que fijó audiencia para el 1 de octubre de 2026 a las 9:00 de la mañana. Lo que se resuelve ese día no es el fondo del caso sino el reloj: el descubrimiento acelerado adelanta la entrega de documentos y las declaraciones de testigos antes de los plazos ordinarios, y Apple lo pide con el argumento de que cada semana de espera deja menos rastro forense que peritar.

Lo verificable hoy es corto: el peritaje del MacBook sigue abierto, la evidencia central está tachada en el expediente público y la defensa no ha respondido a este escrito. El 1 de octubre el juez decide si Apple puede adelantar la recolección de pruebas, no si hubo robo.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Alejandro Castillo Leone

Alejandro Castillo Leone es redactor de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, negocios, finanzas y política internacional. Desde 2021 dirige un proyecto digital dedicado a la historia y la cultura.

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