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Anthropic queda sola en Silicon Valley: el reclamo ya no es solo por los pesos abiertos

Founders, inversores y el Pentágono critican a Anthropic; Amodei niega haber pedido prohibir los pesos abiertos.

por Dilis Salazar
Anthropic queda sola en Silicon Valley: el reclamo ya no es solo por los pesos abiertos
Photo by Brecht Corbeel / Unsplash

TL;DR:

  • The Wall Street Journal reportó el 29 de julio una desconfianza creciente hacia Anthropic entre fundadores, investigadores y socios de la industria.
  • La carta a favor de los pesos abiertos pasó de 25 firmantes el viernes a incluir a OpenAI, Google y SpaceX el fin de semana. Anthropic sigue sin firmarla.
  • Amodei niega haber pedido una prohibición y propone pruebas obligatorias de seguridad; analistas consultados por Computerworld advierten que ese requisito encarecería la publicación de modelos abiertos.

Anthropic pasó de ser el laboratorio consentido del auge de la inteligencia artificial a quedarse sin aliados en cuestión de días. Este miércoles 29 de julio, The Wall Street Journal publicó un reporte titulado "Se está gestando una reacción contra Anthropic en Silicon Valley", que describe una desconfianza en aumento entre fundadores de startups e investigadores por tres motivos: sus tácticas competitivas, los guardarraíles que impone en Claude y su falta de respaldo a los modelos de pesos abiertos. Axios lo contó el mismo día con otra imagen: la empresa privada más valiosa del mundo es también la más aislada del sector. El detonante inmediato es una firma que falta en una carta de la industria. El fondo es más viejo y llega hasta el Pentágono.

Una carta con 25 firmas el viernes y un ausente el lunes

La carta se llama "Open Weights and American AI Leadership" y la impulsó Nvidia con su director ejecutivo, Jensen Huang, al frente. El viernes 24 de julio la firmaron 25 empresas, entre ellas Nvidia, Microsoft, Meta, IBM, Mistral y Hugging Face, según el recuento de Computerworld. Durante el fin de semana se sumaron OpenAI, Google y SpaceX, de acuerdo con Business Insider. Para el lunes 27 de julio, Anthropic era el único laboratorio de frontera que seguía fuera.

El reclamo salió de nombres con peso propio. David Sacks, inversor de capital de riesgo y exasesor de inteligencia artificial de la administración Trump, lo escribió en X:

"Toda la industria tecnológica (salvo Anthropic) se ha pronunciado a favor de la IA de código abierto. No van a parar hasta dejar cojo al código abierto. El resto de la industria necesita vigilar a estos tipos como un halcón."

Bill Gurley, socio general de Benchmark, le dio una lectura comercial: para él, la resistencia de Anthropic refleja que los pesos abiertos compiten con su estrategia económica. Kai-Fu Lee, fundador del laboratorio chino 01.AI, fue más seco y escribió que quién no firmó la carta resulta bastante más interesante que quién sí lo hizo. Anthropic no respondió a la solicitud de comentarios de Business Insider.

Ese mismo lunes, Dario Amodei publicó su postura por escrito. Negó haber pedido nunca un veto, llamó bien público a los modelos abiertos sin capacidades peligrosas y planteó tres medidas: no vender chips avanzados a China, perseguir la destilación industrial y someter a pruebas obligatorias de seguridad a todos los modelos suficientemente capaces, abiertos o cerrados.

Pesos abiertos: Amodei niega un veto
Amodei niega un veto a los pesos abiertos y pide controles sobre chips, destilación y seguridad.

Donde sí hay desacuerdo real es en un punto mucho más estrecho de lo que sugiere el pleito público:

"Pero no estoy de acuerdo con las afirmaciones de la carta de que los modelos de pesos abiertos necesariamente facilitan el desarrollo de salvaguardas o de que el acceso amplio a las capacidades necesariamente ayuda más a los defensores que a los atacantes. Me parece al menos igual de probable que ocurra lo contrario."

El Pentágono, el apagón de junio y una factura de 1,500 millones

La carta es apenas el capítulo más reciente. El repaso que hizo Axios enumera varios frentes abiertos al mismo tiempo. El Pentágono metió a Anthropic en su lista negra en febrero, después de un pleito sobre si Claude podía usarse para vigilancia masiva o armas autónomas, y el funcionario Emil Michael volvió a la carga el viernes con una frase que se difundió sola:

"no hay ninguna empresa de IA más hostil hacia el combatiente."

En junio vino el segundo golpe. La Casa Blanca señaló una vulnerabilidad de seguridad, Anthropic discrepó de la gravedad que se le atribuía y el desenlace fueron controles de exportación que dejaron a Fable y Mythos apagados casi tres semanas, según Axios. También pesa la acusación de la propia Anthropic contra laboratorios chinos por campañas de destilación a escala industrial: sus críticos responden que la destilación es una práctica común en el desarrollo de modelos y que la empresa es un mensajero incómodo después de cerrar por 1,500 millones de dólares una demanda de derechos de autor por libros pirateados.

The Next Web le encontró a esa secuencia una ironía que casi nadie levantó: cuando Washington apagó sus modelos en junio, Anthropic argumentó que restringir un modelo capaz no elimina la capacidad, solo se la quita a quien cumple las reglas, y advirtió que el precedente podía frenar el despliegue de modelos nuevos en toda la industria. Cerca de cien responsables de ciberseguridad firmaron entonces una carta pidiendo revertir la medida. Ese argumento de junio es, palabra por palabra, el de la carta de julio que ahora no firma.

Pantalla de computadora con líneas de código y una consola de análisis de seguridad
Imagen ilustrativa: las pruebas previas a la publicación son el punto central de la propuesta de Anthropic · Foto de Tima Miroshnichenko en Pexels

Del otro lado del tablero, el aislamiento tiene matices. Anthropic sí se sumó, junto con más de mil empleados de OpenAI, Google DeepMind y Meta, a la petición para que Washington ayude a marcar deliberadamente el ritmo de la IA de frontera. Y el castigo reputacional no se ha traducido en castigo comercial: sus modelos siguen arriba en los benchmarks independientes, los clientes empresariales siguen pagando precios premium y en mayo alcanzó una valuación de 965,000 millones de dólares, por delante de OpenAI, camino a una salida a bolsa.

Lo que se juega quien desarrolla desde México, España o América Latina

La prohibición que se discute en Washington apunta al uso de modelos chinos de pesos abiertos por parte de empresas estadounidenses. Una compañía de Guadalajara, Madrid o Bogotá no quedaría alcanzada de forma directa, aunque buena parte de las nubes, marketplaces y herramientas de las que depende sí lo estén. La medida que sí llegaría a todos es la otra: si las pruebas previas a la publicación se vuelven estándar global, aplican por igual a un laboratorio chino, a uno estadounidense y a un equipo universitario en Bogotá.

Ahí es donde los analistas consultados por Computerworld levantan la mano. Pareekh Jain, director de Pareekh Consulting, leyó el mensaje de Amodei como un gesto conciliador y sostiene que la discusión ya no es si se publican los pesos, sino dónde se traza la raya. Su reparo es de dinero:

"Las pruebas son caras y toman tiempo, así que las compañías gigantes y bien financiadas como Anthropic, Google y OpenAI pueden pagarlas."

Los equipos chicos que quieran liberar un modelo de punta, agregó, difícilmente cumplirían el mismo requisito. Lian Jye Su, analista jefe de Omdia, apunta en la misma dirección: menos modelos abiertos disponibles significa perder justo lo que los hace atractivos para una empresa mediana, es decir, costos bajos, menos dependencia de un solo proveedor y desarrollo comunitario. Su también observa que la postura de Anthropic le conviene como proveedor de modelos propietarios centrado en cumplimiento.

No todos los reparos van por el mismo lado. Anand Joshi, director de la firma de investigación JP Data, duda de que limitar el acceso chino a chips avanzados frene de verdad su desarrollo, porque los laboratorios chinos ya demostraron que pueden construir modelos capaces con menos cómputo. Y Deepika Giri, responsable de investigación de IA, analítica y datos en IDC, recomienda a los responsables de tecnología evaluar cada modelo por sus capacidades y no por si es abierto o cerrado, y exigir pruebas independientes, licencias claras, documentación y responsables definidos ante incidentes.

⚠️
Ningún gobierno ha adoptado la propuesta de pruebas obligatorias ni ha prohibido los modelos chinos de pesos abiertos: las restricciones siguen en discusión en Washington. Tampoco está definido quién fijaría el umbral de capacidad, quién realizaría las pruebas ni quién las pagaría.

Preguntas rápidas sobre el pleito de los pesos abiertos

¿Anthropic pidió prohibir los modelos de pesos abiertos?

No. En una publicación del 27 de julio de 2026, Dario Amodei escribió que Anthropic nunca ha defendido una prohibición de los modelos de pesos abiertos y describió a los modelos abiertos sin capacidades peligrosas como un bien público. Lo que sí propone son controles de chips, medidas contra la destilación industrial y pruebas de seguridad obligatorias.

¿Qué es la carta Open Weights and American AI Leadership?

Es una carta abierta impulsada por Nvidia que pide a Washington no imponer restricciones amplias a los modelos cuyos parámetros entrenados se publican. La firmaron 25 empresas el viernes 24 de julio de 2026, entre ellas Microsoft, Meta, IBM, Mistral y Hugging Face, y durante el fin de semana se sumaron OpenAI, Google y SpaceX.

¿Una prohibición de EE. UU. afectaría a empresas de México o España?

La restricción que se discute en Washington apuntaría al uso de modelos chinos de pesos abiertos por parte de empresas estadounidenses, así que no alcanzaría de forma directa a compañías de México o España. La propuesta que sí tendría alcance global es la de pruebas obligatorias previas a la publicación, según planteó Amodei.

El pleito se ve como una pelea de reputaciones entre laboratorios, pero el punto que decidirá el asunto es empírico y todavía no tiene respuesta: si publicar los pesos de un modelo capaz ayuda más a quien defiende sistemas o a quien los ataca. Mientras esa pregunta siga abierta, cada bando puede citar el mismo hecho para sostener lo contrario, y quien construye software con estos modelos, en San Francisco o en Monterrey, tendrá que decidir sin ese dato.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Dilis Salazar

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