Mave anunció el 22 de octubre de 2026 una ronda serie A de 28 millones de dólares para ampliar su plataforma de IA aplicada a investigaciones de ciberseguridad. La startup israelí busca automatizar el trabajo de reunir evidencia entre las herramientas que una empresa ya utiliza.
Según CTech, Red Dot Capital Partners lideró la operación, con participación de Lumir Growth Partners. El total captado asciende a 34 millones de dólares, incluidos 6 millones de una ronda semilla liderada por Dell Technologies Capital y Emerge Ventures.
La compañía fue fundada en 2025 por Raziel Oren, CEO, y Guy Eshel, CTO. Su propuesta se dirige a equipos que deben reconstruir un incidente consultando varios sistemas mientras investigan una posible intrusión.
La integración es el problema que Mave busca resolver
El informe SOC 2026 del SANS Institute aporta contexto sobre esa oportunidad. Entre los centros de operaciones de seguridad encuestados, 79 % usa IA o aprendizaje automático, mientras que 36 % ha integrado esas herramientas en un flujo de trabajo definido. La investigación reunió respuestas de 444 profesionales y, en una consulta paralela, de 69 responsables de seguridad y altos ejecutivos.
La comparación ayuda a situar la apuesta de Mave: llevar la IA a los pasos concretos de una investigación. Según la descripción técnica de su plataforma, sus agentes consultan los sistemas conectados y reúnen los resultados, sin exigir que la organización migre primero toda su información a otra base de datos centralizada.
CTech detalla que la tecnología combina procesos especializados, modelos de lenguaje pequeños ajustados para tareas concretas y modelos más grandes para razonamientos complejos. La empresa plantea así repartir el trabajo de una investigación entre distintas herramientas de IA.
Los permisos determinan qué puede hacer el agente
En su documentación, Mave indica que las integraciones se conectan mediante APIs, las interfaces que permiten comunicarse entre aplicaciones, y comienzan con acceso de solo lectura. Ese acceso sirve para consultar evidencia; ejecutar respuestas depende de los permisos concedidos por la organización.
Según el comunicado, los equipos deciden qué acciones se automatizan y cuáles requieren aprobación humana. La plataforma registra consultas, evidencia y decisiones para que un analista pueda revisar cada investigación.
Estos controles forman parte del diseño que describe Mave. Sus promesas de investigar alertas en minutos siguen siendo afirmaciones de la empresa: el anuncio no presenta una evaluación comparativa independiente de ese rendimiento.
Mave prevé aumentar su plantilla a más del doble y destinar el capital a investigación en IA, desarrollo de producto y expansión internacional, según CTech.