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Salud

Una revisión plantea que los embarazos muy seguidos podrían acelerar el envejecimiento materno

Concebir antes de completar la recuperación posparto podría acumular cambios biológicos, proponen los autores. Los indicios aún no prueban un daño permanente ni fijan un intervalo para evitarlo.

por Patricia Rodriguez
headshot of Jesse Poganik, PhD
Foto: news.massgeneralbrigham.org, vía news.massgeneralbrigham.org

Una revisión publicada el 22 de octubre de 2026 en Trends in Endocrinology & Metabolism propone que concebir antes de completar la recuperación posparto podría favorecer la acumulación de cambios asociados al envejecimiento biológico. Sus autores, Stephen M. Albright y Jesse R. Poganik, plantean una hipótesis que deberá probarse con seguimientos de largo plazo.

El artículo reúne investigaciones con relojes epigenéticos, análisis de sangre, imágenes cerebrales y datos de wearables. La edad biológica es una estimación del estado del organismo que puede diferir de la edad cronológica, es decir, de los años vividos. Los relojes epigenéticos, por ejemplo, analizan modificaciones químicas del ADN.

Poganik, investigador de Mass General Brigham, explica en el comunicado institucional que la recuperación observada puede llevar de unos meses a un año o más. El peso previo al embarazo y la lactancia se asocian con diferencias en ese proceso; el papel del sueño sigue menos estudiado.

Un seguimiento de 130 mujeres aporta indicios y límites

Un estudio publicado en iScience en julio de 2026 siguió a 130 mujeres, con muestras de saliva durante el embarazo, a los 6-9 meses posparto y a los 36-43 meses. Encontró patrones de recuperación en algunos indicadores y trayectorias alteradas entre quienes reportaron otra gestación.

El grupo que informó un embarazo posterior entre los 30 y 36 meses posparto incluyó a 19 participantes. Los propios autores advierten que su diseño no permite determinar si los intervalos más cortos provocan mayor desgaste biológico que los largos.

También señalan que faltó un grupo de control sin embarazo y que las mediciones de saliva pueden diferir de las obtenidas en sangre, donde se desarrollaron muchos de estos relojes. La revisión toma ese seguimiento como una pista para investigar la recuperación entre gestaciones.

Un cambio en los marcadores puede reflejar adaptación

Yolanda Cabello, directora del Centro Universitario Nebrija Mallorca, explicó a Science Media Centre España que estos indicadores son medidas indirectas. Sus variaciones pueden reflejar cambios fisiológicos, inflamación o diferencias en los tipos de células, sin implicar un daño irreversible.

Cabello advierte que la edad materna, el estado nutricional, el estrés y las condiciones socioeconómicas también pueden afectar la recuperación y los biomarcadores. Para conocer las consecuencias clínicas hace falta comprobar si esos cambios persisten y cómo se relacionan con la salud años después.

Los 24 meses de la OMS tienen otro fundamento

La Organización Mundial de la Salud recomienda esperar al menos 24 meses después de un nacimiento vivo antes de intentar otro embarazo. En una comunicación de diciembre de 2025, la OMS recordó que ese intervalo equivale aproximadamente a 33 meses entre nacimientos.

La recomendación busca reducir riesgos para la madre y el bebé. La nueva revisión no establece que 24 meses sean el umbral necesario para prevenir el envejecimiento biológico: esa relación es precisamente lo que propone investigar.

El equipo de Poganik ya estudia los cambios de edad biológica por órganos y tipos celulares. Su siguiente objetivo es probar la hipótesis con mediciones repetidas antes, durante y después del embarazo. Vincular esas trayectorias con la salud materna posterior exigirá seguimientos durante décadas.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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