Ha sido una primera jornada de mucha disparidad para ambos conjuntos. Por el lado tunecino, sufriendo una goleada escandalosa frente a Suecia, 5-1, que curiosamente ha sido el mismo marcador por el que los suecos cayeron derrotados hoy día frente a Países Bajos.

Por el lado nipón, un empate con sabor a victoria 2-2 frente a Países Bajos, lo que indica bastante acerca del progreso y del proyecto japonés de cara a uno de sus objetivos más ambiciosos: ser protagonistas en un mundial. Hoy, la clasificación de ambos depende y mucho de este encuentro.
Túnez: Lamouchi Out, Renard In

El despido de Sabri Lamouchi tras la primera jornada se venía anticipando:
- No era un técnico muy querido en la federación, por su poca experiencia y “por no ser europeo”.
- Los jugadores no estaban muy a gusto con su forma de ordenar tácticamente.
- La goleada 5-1 vs Suecia fue la excusa perfecta para sacárselo de encima.
Curiosamente, sólo 3 veces en la historia de los mundiales un técnico ha sido reemplazado durante un mundial (todas en Francia 1998). Más curioso aún, una de esas 3 veces, fue en la selección de Túnez.
Spoiler alert: Nunca ha salido bien.

Hervé Renard, que viene de una participación más que digna con Arabia Saudita durante el mundial anterior, con victoria frente a Argentina (1-2) que le valió un reconocimiento sin precedentes en el país, toma las riendas de una selección muy golpeada y con pocas expectativas.

La pregunta es: ¿podrá sumar una victoria frente a Japón que le permita soñar con al menos una derrota digna frente a Países Bajos y clasificar como segundo o tercero?
Japón, la solidez de un proyecto a futuro
La federación japonesa nunca ha ocultado el plan a largo plazo de lograr ganar un mundial de fútbol. El país, con tanta o más tradición futbolística como su rival de turno, cuenta con un proyecto muy sólido liderado por Hajime Moriyasu.

El técnico nipón, cuya trayectoria en selecciones viene desde la sub-23 del país en el año 2017, y que ha sabido construir la base de la selección actual, es uno de los técnicos más respetados a nivel global por su filosofía de trabajo y por la gran cantidad de variantes tácticas que puede desarrollar durante un mismo partido.
Japón, bajo su mando, es un matagigantes serial y, sobre todo, un ganador categórico frente a rivales que están por debajo o en igual nivel. Hoy Túnez se enfrenta a una selección que desde el proyecto, la ambición y hasta la coherencia directiva, les saca demasiadas ventajas.

Sin embargo, esto es fútbol. Y las sorpresas, los cambios de estado de ánimo tras un agresivo golpe de timón, y hasta la absoluta lógica, pueden tener iguales probabilidades de darse.