TL;DR:
- El Puente Internacional III reanuda operaciones comerciales el lunes 20 de julio, tras cerca de un día cerrado por la creciente del Río Bravo.
- Durante la suspensión, la totalidad de la carga se atendió en la aduana Colombia-Laredo, con cambio de la clave 240 a la 800.
- Nuevo León volvió a pedir a la ANAM un mecanismo fiscal que le reconozca la recaudación cuando absorbe estos cierres, que se repiten cada temporada de lluvias.
El Puente Internacional del Comercio Mundial, conocido como Puente III, reanuda sus operaciones comerciales este lunes 20 de julio en Nuevo Laredo, luego de permanecer cerrado alrededor de un día por la creciente del Río Bravo. El gobierno de la ciudad de Laredo, Texas, levantó la suspensión tras retirar unas 50 boyas y otros escombros flotantes que la corriente arrastró hasta la zona. Mientras el cruce estuvo fuera de servicio, autoridades de México y Estados Unidos desviaron la totalidad de la carga de importación y exportación hacia la aduana Colombia-Laredo, en la frontera de Nuevo León con Texas. El paro golpeó, aunque fuera por horas, al principal punto de cruce terrestre de mercancías entre ambos países.
El cierre no respondió a un accidente ni a una falla estructural. La Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo confirmó la suspensión desde las 7:00 de la mañana del domingo 19 de julio, mediante el Aviso de Operación Aduanera 013/2026. La causa estaba río arriba: las lluvias de los días previos elevaron el nivel del Bravo por encima de los cuatro metros y desprendieron cerca de un centenar de boyas de la barrera flotante que Texas instaló entre Eagle Pass y Piedras Negras. Esos dispositivos, mezclados con troncos y escombros, bajaron con la corriente hasta Nuevo Laredo y Laredo, donde amenazaban con impactar la estructura de los puentes internacionales. Desde el viernes, Laredo ya había activado su centro de emergencias y emitido una declaratoria de desastre local.


El alcalde de Laredo, Victor D. Treviño, presentó el cierre como una medida de seguridad para transportistas, personal del puente y viajeros. Al anunciar la reapertura, agradeció la coordinación binacional:
"La seguridad de nuestra comunidad siempre será nuestra máxima prioridad. Agradezco la colaboración de nuestros socios locales, estatales, federales y mexicanos, así como la paciencia de la comunidad comercial, mientras trabajamos juntos para proteger este cruce internacional tan crítico"
Cómo se movió la carga mientras el puente estuvo cerrado
Con el Puente III fuera de servicio, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), la ciudad de Laredo y el gobierno de Texas acordaron en una reunión en territorio texano canalizar toda la operación por el puerto fronterizo de Colombia, que administra el organismo estatal CODEFRONT. Marco González, secretario de Desarrollo Regional y Agropecuario de Nuevo León y director general honorario de CODEFRONT, señaló que las instalaciones operaban con normalidad y tenían capacidad para absorber el flujo adicional. El cambio de ruta implicó ajustes concretos para exportadores e importadores:
- Las operaciones que normalmente se registran con la clave 240, correspondiente a Nuevo Laredo, debían tramitarse con la clave 800, asignada al puerto Colombia-Laredo.
- La mayoría de los agentes aduanales autorizados en Nuevo Laredo también pueden operar en Colombia, así que el traslado no exigía rehacer la logística.
- El puerto de Colombia mantuvo sus operaciones habituales mientras recibía la carga que dejó de pasar por Tamaulipas.
Por qué Nuevo León vuelve a pelear la recaudación
El episodio dejó, otra vez, un reclamo de fondo. El gobierno estatal planteó ante la ANAM revisar el esquema de timbraje fiscal que aplica en estas contingencias. El punto es simple: cuando Nuevo León absorbe la carga que no puede cruzar por Nuevo Laredo, la recaudación federal de esas operaciones no queda registrada en la entidad. González lo describió como una pérdida en la captación asociada a los movimientos que se atienden desde Colombia, y adelantó que el estado pedirá de manera formal un mecanismo para que esas operaciones se le reconozcan cuando el Puente III esté cerrado.
No es un problema aislado. Las autoridades estatales recordaron que estos cierres por la creciente del Bravo se repiten temporada tras temporada, y por eso buscan una regla permanente en lugar de resolver cada contingencia por su cuenta.
El peso del cruce explica la urgencia. Por Nuevo Laredo pasa cerca de la mitad del transporte de carga terrestre entre México y Estados Unidos, según cifras del gobierno de Tamaulipas, que este año autorizó ampliar el Puente del Comercio Mundial de ocho a 18 carriles para descongestionar el paso. Cada hora con el puente cerrado se traduce en costos logísticos para las empresas que dependen de ese corredor.
Esta vez el paro duró horas y la carga encontró salida por Colombia. Lo que Nuevo León quiere resolver es qué ocurrirá la próxima vez que el río vuelva a crecer, y quién se queda con la cuenta fiscal de esos días.