TL;DR:
- El 19 de julio, con un video en sus redes, Héctor Díaz-Polanco anunció su renuncia a la presidencia del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en la Ciudad de México, cargo que ocupaba desde noviembre de 2024.
- No deja el partido: se mantiene en el Consejo Nacional y en el Consejo Consultivo, y dice que seguirá con tareas del movimiento y la edición de un par de libros.
- Su salida deja vacante el control del aparato guinda en la capital a unas semanas del arranque formal del proceso electoral de 2027, cuando Morena empezará a definir candidaturas para las alcaldías y el Congreso local.
Héctor Díaz-Polanco renunció el 19 de julio a la presidencia del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en la Ciudad de México, el puesto que ocupaba desde noviembre de 2024. Lo comunicó con un video en sus redes sociales, donde calificó la decisión como oportuna y dejó claro que no se va del partido: sigue como integrante del Consejo Nacional y del Consejo Consultivo. El movimiento importa por el calendario. Cae a unas semanas de que arranque de manera formal el proceso electoral de 2027 y abre la vacante en el control de la estructura morenista en la capital, justo cuando el partido empieza a acomodar a sus candidatos para las alcaldías y el Congreso de la Ciudad.
En el mensaje, el ahora exdirigente agradeció a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, con quien conversó un día antes, el 18 de julio, y a la presidenta Claudia Sheinbaum. Enmarcó su salida como el cierre de una etapa, no como un pleito.
"Es un momento oportuno para hacerlo. Ha sido un honor." Héctor Díaz-Polanco, dirigente saliente de Morena en la CDMX
Díaz-Polanco insistió en que su compromiso con la Cuarta Transformación se mantiene intacto y que seguirá con labores dentro del movimiento, además de sus actividades académicas, entre ellas la edición de un par de libros. Su permanencia en los órganos nacionales del partido deja la puerta abierta a que siga pesando en la vida interna de Morena, aunque ya sin el mando de la estructura capitalina.
El académico que llegó al cargo como candidato único en 2024
Díaz-Polanco no es un recién llegado. Nacido en República Dominicana en 1944 y nacionalizado mexicano, estudió Antropología en la UNAM y Sociología en El Colegio de México, y es profesor e investigador del CIESAS. Según la semblanza del CIESAS que citan varios medios, acumula más de 250 trabajos publicados, entre ellos 23 libros, sobre pueblos indígenas, autonomía y diversidad cultural en América Latina.
Su historia con el movimiento viene de lejos. Estos son los puestos que marcan su trayectoria:
- Integró en 2008 el Comité de Intelectuales en Defensa del Petróleo, junto a Elena Poniatowska y Carlos Monsiváis.
- Fue el primer presidente de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena, de 2012 a 2020.
- Ocupó una diputación local en la Ciudad de México y presidió la Mesa Directiva del Congreso capitalino entre 2021 y 2022.
- En noviembre de 2024, los consejeros estatales lo eligieron dirigente capitalino por unanimidad, como candidato único, luego de que Sebastián Ramírez dejara el puesto para irse de subsecretario de Turismo del gobierno federal.
Por qué la salida pesa rumbo a 2027
El calendario es lo que vuelve relevante una renuncia que, en el discurso, suena amistosa. La dimisión llega a unas semanas de que arranque de manera formal el proceso electoral de 2027, en el que a nivel nacional se renovarán gubernaturas, la Cámara de Diputados federal y cientos de cargos locales. En la Ciudad de México, ese proceso pone en juego las alcaldías y el Congreso local, y ahí la dirigencia estatal tiene mucho que decir sobre quién compite y bajo qué reglas.
Hoy anuncio el cierre de mi etapa al frente de Morena en la Ciudad de México.
— Héctor Díaz-Polanco (@diazpol) July 19, 2026
Quiero agradecer a todas y todos quienes me acompañaron en este proceso y reconocer el trabajo colectivo que hizo posible avanzar en la organización de nuestro movimiento.
Una etapa concluye, pero mi… pic.twitter.com/ebs0IhaTev
Con Díaz-Polanco fuera, el control del comité capitalino queda en disputa en un momento incómodo para dejarlo vacío. Morena gobierna la Ciudad de México y la trata como territorio propio, así que la pelea por esa dirigencia es, en los hechos, una pelea por el reparto de candidaturas del año que viene. La salida tampoco ocurre en el vacío: coincide con semanas de tensiones internas y de aspirantes que ya se mueven por todo el país de cara a 2027.
Por ahora, el relevo en la dirigencia capitalina sigue sin definirse. Y ese nombre no es menor: quien tome el timón del partido en la capital ayudará a decidir qué perfiles llegan a las boletas de las alcaldías y el Congreso de la Ciudad en 2027. La renuncia de Díaz-Polanco es la primera ficha que se mueve en ese tablero.