TL;DR:
- Cinco componentes del ejército de Estados Unidos desactivaron el identificador publicitario en los teléfonos y computadoras que entregan a su personal, según cartas divulgadas el 4 de septiembre de 2026 por el senador Ron Wyden.
- Las fechas no coinciden entre ramas: la Fuerza Aérea lo hizo en julio de 2026, el Ejército bloqueó Windows antes de 2021 pero los móviles apenas desde febrero de 2026, y la Armada y el Comando de Operaciones Especiales no dieron fecha.
- Wyden y el representante Pat Harrigan pidieron al inspector general del Departamento de Defensa que audite la medida con los conjuntos de datos de ubicación que el propio gobierno ya compró.
Cinco componentes del ejército de Estados Unidos apagaron el identificador publicitario de los teléfonos y las computadoras que entregan a su personal, según cartas que el senador Ron Wyden divulgó el viernes 4 de septiembre de 2026 y que Reuters adelantó. La medida llega después de que adversarios extranjeros usaran datos comerciales de ubicación para localizar a tropas estadounidenses en Medio Oriente, algo que el Comando Central confirmó por escrito al Congreso en abril. Ese identificador, o MAID, es el número único que iOS y Android asignan a cada aparato para la industria de anuncios y que después circula entre corredores de datos. El mismo viernes, Wyden y el representante republicano Pat Harrigan pidieron al inspector general del Departamento de Defensa que investigue si el apagón cerró la fuga: sostienen que siguen a la venta datos de ubicación originados en instalaciones militares.
Cada rama apagó el identificador en una fecha distinta
El reporte de Reuters, firmado por Raphael Satter, recogió cuatro respuestas y ninguna coincide con otra. La Fuerza Aérea situó su cambio dos meses antes de la divulgación; TechCrunch lo fecha en julio de 2026. El Comando de Operaciones Especiales contestó en una carta aparte que lo hizo hace poco, sin dar fecha, y solo en sus equipos Windows. La Armada respondió que desactiva el MAID dentro de su entorno seguro de aplicaciones, en configuraciones de equipo oficial, sin precisar desde cuándo; no contestó los mensajes que le envió Reuters.
El Ejército dio la respuesta más detallada y también la más incómoda. Dijo que los identificadores están bloqueados en sus computadoras con Windows desde antes de 2021, pero que en los teléfonos Android y de Apple quedaron desactivados por defecto "desde al menos febrero de 2026". Son al menos cinco años de diferencia entre la computadora de escritorio y el aparato que viaja con la persona, del que salen los datos de ubicación que las apps comparten con terceros.

Cada componente desactivó algo distinto y en un momento distinto, según sus propias respuestas. TechCrunch suma a la Infantería de Marina a la lista de quienes apagaron el rastreo, aunque de esa rama no hay fecha pública.
| Rama o mando | Qué dijo que apagó | Desde cuándo, según sus propias respuestas |
|---|---|---|
| Fuerza Aérea | Los identificadores en computadoras y teléfonos | Julio de 2026 |
| Comando de Operaciones Especiales | Los identificadores en sus dispositivos Windows | Sin fecha en su carta |
| Ejército | Los identificadores en computadoras y en móviles | Antes de 2021 en Windows; al menos desde febrero de 2026 en Android y Apple |
| Armada | El MAID dentro de su entorno seguro de aplicaciones | Sin fecha en su carta |
En abril, el Comando Central dijo que un segundo ajuste seguía encendido
La palabra "desactivado" cubre más de un interruptor, y eso quedó documentado antes del anuncio. En el pliego de respuestas que el Comando Central entregó al Congreso el 14 de abril de 2026, adjunto a la carta que Wyden y Harrigan enviaron el 28 de mayo, la pregunta era si todos los teléfonos oficiales en el teatro de operaciones tenían desactivado el MAID. La respuesta empezó con un sí: el ajuste de publicidad personalizada está deshabilitado por directiva de grupo en el servidor que administra los dispositivos móviles. La misma respuesta añadió que la información de segmentación publicitaria no está desactivada y que el usuario puede editarla, y que la Agencia de Sistemas de Información de Defensa apenas estaba probando cómo apagar ese ajuste en los celulares oficiales.
Ese documento también describía una migración a un servidor nuevo de administración de dispositivos que permitiría deshabilitar por completo los servicios de ubicación, con fecha estimada de conclusión el 6 de mayo de 2026. Y dejaba por escrito una advertencia que casi nunca llega a los titulares: desactivar las funciones de geolocalización "no siempre las desactiva por completo en productos comerciales".
En ese mismo pliego, el Comando Central reconoció haber recibido múltiples reportes de amenaza sobre la explotación de datos comerciales de ubicación para localizar o vigilar a personal estadounidense en el teatro, durante la Operación Epic Fury. Fue la primera vez que el Departamento de Defensa confirmó al Congreso ese uso en una zona de guerra activa. El comandante del Comando Central había ordenado el 28 de febrero de 2026 el nivel máximo de protección de la fuerza en toda su área de responsabilidad, que impone los controles de geolocalización más restrictivos del teatro.
El Congreso pide auditar la fuga con los datos que el gobierno ya compró
La carta que los dos legisladores enviaron al inspector general el 4 de septiembre no celebra el apagón. Según los pasajes que cita International Business Times, Wyden y Harrigan escriben que los reportes recientes sobre la disponibilidad continua de datos comerciales de ubicación originados en instalaciones del Departamento de Defensa plantean preguntas inquietantes, y ofrecen tres explicaciones posibles: que algunos componentes no hayan desactivado del todo los identificadores o los hayan implementado apenas ahora; que desactivar el identificador ya no baste por sí solo, porque los corredores pueden capturar, correlacionar y monetizar la ubicación con otra información recogida de los teléfonos; y una tercera que ellos mismos califican de especialmente alarmante, que los datos hoy a la venta provengan por completo de los teléfonos personales que militares y contratistas meten a instalaciones y áreas de operación.
El método que proponen cierra el círculo. Piden al inspector general que examine los conjuntos de datos de ubicación que el propio Departamento de Defensa y otras agencias federales ya compraron, y que los use para consultar sus bases e identificar dónde las políticas no impidieron la venta. Es auditar la fuga con el mismo mercado que la produce. TechCrunch recuerda que la comunidad de inteligencia estadounidense y el FBI han confirmado que compran esos datos para vigilancia sin orden judicial.
Zach Edwards, cofundador de la firma de tecnología publicitaria Decryptads, dijo a Reuters que apagar el MAID en equipos oficiales es un avance real, porque evita que esas ubicaciones entren en las ventas masivas de datos de numerosos proveedores. Advirtió, eso sí, que todavía es posible rastrear al personal por vías más complicadas, como triangular detalles técnicos del dispositivo con información de red o de ubicación.
El Pentágono dijo por correo que responderá directamente a los legisladores. Wyden, por su parte, sostiene en un comunicado que lo conocido hasta ahora deja claro que los esfuerzos militares no han sido eficaces para neutralizar la amenaza, y su reserva no apunta a los aparatos que el ejército administra sino a los que nadie administra: los teléfonos personales que tropas y contratistas cruzan a diario por la puerta de las bases. En julio, Reuters ya había reportado que algunos militares desplegados en Medio Oriente podrían tener que entregar sus celulares.