El obispo emérito de Saltillo, Raúl Vera López, hizo pública el lunes 14 de septiembre su renuncia como presidente e integrante del Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios, organización que fundó en Coahuila. La salida se formalizó el 5 de septiembre mediante una carta dirigida a la directora Alma García, según reportes de La Jornada y El Heraldo de Saltillo. Vera atribuyó su decisión a desacuerdos acumulados y afirmó que durante aproximadamente una década dejó de ser consultado, informado o convocado a las reuniones del organismo. La renuncia corresponde al Centro, no a su condición de obispo emérito.
La salida se formalizó el 5 de septiembre
Vera explicó que entregó su carta de renuncia el sábado 5 de septiembre. En ella comunicó su decisión de abandonar tanto la presidencia como su pertenencia al Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios.
La Jornada reportó que, al presentar inicialmente su carta, Vera calculó en unos cinco años el periodo durante el cual dejó de ser convocado a las reuniones del Consejo Directivo. Al hacer pública su salida, corrigió el dato y situó el distanciamiento en aproximadamente 10 años.
Según su versión, durante ese tiempo no fue consultado ni informado sobre decisiones internas, tampoco invitado a participar en los trabajos del organismo. También sostuvo que en algunas ocasiones únicamente se le solicitó firmar documentos y que después no recibió copias para revisarlos o integrarlos a sus propios archivos.
Los señalamientos describen la versión de Vera sobre la dinámica interna del Centro y no constituyen, por sí mismos, una conclusión independiente sobre el funcionamiento de su Consejo Directivo.
El Heraldo de Saltillo también reportó que, dos días después de entregar la carta, Vera recibió una llamada de Alma García que describió como tensa. Según su relato, la directora intentó que reconsiderara su decisión y le advirtió que otros integrantes podrían abandonar el organismo.
El Centro acompaña a familias de personas desaparecidas
La ruptura ocurre con una organización estrechamente vinculada a la trayectoria de Vera en la defensa de los derechos humanos. La Fundación MacArthur identifica al Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios como una organización fundada en 2001, cuyo trabajo ha incluido el acompañamiento a familias de personas desaparecidas y la búsqueda de mejores investigaciones sobre estos casos en Coahuila.
Vera reconoció en su pronunciamiento el trabajo realizado por el Centro y sostuvo que su salida no debe detener la defensa de las víctimas. También afirmó que quienes actualmente forman parte de la organización conocen la importancia de mantener a las familias y a las personas afectadas como prioridad.
El exobispo de Saltillo señaló que su presencia o ausencia no debería modificar la lucha por la justicia que impulsó desde el organismo. Su mensaje, según los reportes publicados, fue que el Centro debe continuar sus actividades pese a las diferencias que provocaron su salida.
Falta conocer la respuesta del Centro
Hasta el cierre de esta nota, los reportes consultados no incluían una respuesta pública de Alma García ni del Consejo Directivo frente a los señalamientos de Vera. Tampoco se había informado quién asumirá la presidencia o cuál será el procedimiento interno después de su renuncia.
Lo confirmado es la separación formal de Raúl Vera de la presidencia y de la membresía del Centro que fundó. La explicación sobre las razones de la ruptura corresponde, por ahora, a su versión pública, mientras la organización no difunda una postura propia.