El Pentágono publicó el 23 de octubre de 2026 dos expedientes sobre un objeto triangular negro que agentes federales dijeron haber observado en junio cerca de una instalación de seguridad nacional en el oeste de Estados Unidos. El caso permanece sin resolver, y el memorando de AARO precisa que no se obtuvo una medición instrumental de su velocidad.
Los documentos forman parte de la séptima entrega del programa PURSUE, que reúne archivos gubernamentales sobre fenómenos anómalos no identificados, conocidos como UAP por sus siglas en inglés. El catálogo oficial enumera 28 PDF y ningún video en esta entrega.
Un objeto silencioso que sí emitía calor
El informe del FBI recoge una declaración escrita de dos agentes. Tras recibir el aviso de un tercero, se desplazaron para observar un objeto oscuro con una forma parecida a la de un dron de ala delta. Describieron un ascenso vertical sobre una cresta y una salida rápida hacia un cañón, sin percibir ruido.
Uno de los testigos utilizó un dispositivo térmico portátil. Según su declaración, el objeto aparecía más caliente que el ambiente, con una temperatura aparente uniforme y sin gases de escape visibles. Por tanto, el relato recoge una señal térmica, aunque los observadores no identificaron focos de calor asociados a un sistema de propulsión.
El memorando de la All-domain Anomaly Resolution Office (AARO), la oficina del Pentágono que investiga estos fenómenos, recoge las entrevistas y advierte que las características descritas reflejan las interpretaciones de los testigos.
Las 1.5 millas eran distancia al observador
India Today publicó una velocidad de 1,800 millas por hora. El original del FBI, sin embargo, sitúa al objeto a una distancia estimada de unas 1.5 millas de los agentes, aproximadamente 2.4 kilómetros, cuando perdieron contacto visual.
Ese mismo texto cifra en unos tres segundos la duración total del avistamiento. Dividir 1.5 millas entre tres segundos arroja 1,800 millas por hora, unos 2,900 km/h, pero ese cálculo requeriría que las 1.5 millas fueran un recorrido completado durante ese intervalo. El documento las presenta como distancia respecto de la posición de los observadores.
AARO deja explícito el límite de la información: "No se obtuvo una medición instrumental de velocidad". La comparación con un caza militar procede de la apreciación de los agentes.
También hay una discrepancia temporal. Mientras el FBI habla de unos tres segundos para todo el avistamiento, AARO describe unos diez segundos de ascenso, veinte de vuelo estacionario y entre dos y tres para la maniobra final. Los textos publicados no explican esa diferencia.
Qué evidencia falta para resolver el caso
El informe independiente para la NASA de 2023 recomendó estudiar estos fenómenos con sensores calibrados, varias mediciones y datos sobre las condiciones de cada registro. Ese documento ofrece un criterio metodológico general; es anterior al episodio de junio de 2026.
En este caso, la inspección del terreno a la mañana siguiente, consignada por AARO, no encontró restos, marcas de impacto ni daños en la vegetación. La oficina considera que el episodio merece más investigación por sus similitudes con otros reportes del oeste de Estados Unidos. La naturaleza y el origen del objeto siguen sin determinarse.