Una manga con fibras electrónicas puede mostrar imágenes, reproducir video y responder al tacto. Es el prototipo desarrollado por investigadores de la Universidad Nacional de Singapur (NUS), quienes informaron que la pantalla conservó casi intactas su emisión de luz y su respuesta táctil después de 50 lavados con detergente en una lavadora.
El equipo, dirigido por el profesor adjunto Tural Khudiyev, publicó el trabajo en la revista Nature el 21 de octubre de 2026. La pantalla está integrada en la zona del antebrazo y forma parte de una investigación sobre cómo incorporar funciones electrónicas a la ropa.
Una pantalla hecha con fibras que detectan el tacto
La pantalla mide 16.8 por 10.5 centímetros y tiene una resolución de 96 por 54 píxeles. Para construirla, los investigadores colocaron 54 fibras en la manga, cada una con 96 luces LED. En conjunto forman una cuadrícula de 5,184 píxeles.
Una capa situada debajo de los LED detecta la presión e identifica dónde se tocó la fibra. El sistema puede registrar varios contactos a la vez. También cuenta con fibras adicionales que incorporan un micrófono, un altavoz y sensores de movimiento, temperatura, luz ambiental y campo magnético, según la universidad.
El equipo demostró una calculadora, una brújula y una galería de imágenes. La manga también recibió imágenes mediante Bluetooth y reprodujo video a 30 fotogramas por segundo, o a 25 con audio sincronizado.
Para fabricar las fibras, los investigadores desarrollaron un método de conexión que permitió integrar más de 5,000 microchips mediante más de 20,000 conexiones eléctricas. Después incorporaron la tira de componentes a una fibra multicapa de aproximadamente un milímetro de grosor.
Las pantallas textiles tienen antecedentes. En 2022, otro equipo describió un sistema que combinaba LED de fibra con dispositivos textiles capaces de detectar el tacto y otros estímulos. En el prototipo de Singapur, cada fibra de pantalla reúne píxeles y detección táctil, y esas fibras se integraron en una manga.
Qué demostraron las pruebas de lavado
La NUS informó que la emisión de luz y la respuesta al tacto cambiaron muy poco después de 50 lavados con detergente. También reportó resultados similares tras 1,000 dobleces alrededor de un radio de 5 milímetros.
Esos resultados corresponden a las pruebas descritas por el equipo. Por sí solos no establecen cuánto duraría una prenda comercial completa con todos sus componentes durante años de uso cotidiano.
El prototipo puede medir y mostrar la temperatura corporal cuando la fibra correspondiente se coloca bajo el brazo. Khudiyev considera que "la atención sanitaria es una aplicación particularmente prometedora". El equipo plantea que futuras prendas podrían recopilar y mostrar información fisiológica, una posibilidad que va más allá de las funciones demostradas en esta manga.
Para mejorar la resolución y ampliar la pantalla, los investigadores apuntan a utilizar microchips y fibras más pequeños. La universidad no anunció en su comunicado una fecha de venta ni un precio para prendas basadas en esta tecnología.