TL;DR:
- Óscar Casas volvió a trabajar bajo la dirección de Mario en el drama A puño descubierto.
- La preparación incluyó tres meses de entrenamiento y hasta seis horas diarias de trabajo físico.
- La película ya aparece en postproducción y mantiene su estreno en cines previsto para 2027.
Óscar Casas volvió a ponerse bajo las órdenes de su hermano Mario para A puño descubierto, un drama sobre dos hermanos atrapados entre las peleas clandestinas, la lealtad y la necesidad de sobrevivir. En la entrevista publicada por Vanitatis el 18 de julio, el actor resumió el reencuentro con una frase tajante: “Volver a rodar a las órdenes de mi hermano Mario ha sido intenso, doloroso y brutal”. La descripción encaja con un rodaje que exigió meses de preparación física, escenas de combate sin guantes y una dinámica de trabajo poco convencional. Mario dirige y actúa en su segundo largometraje, que Nostromo Pictures ya sitúa en postproducción y que llegará a los cines en 2027. (efe.com)
“Volver a rodar a las órdenes de mi hermano Mario ha sido intenso, doloroso y brutal”, dijo Óscar Casas en la entrevista publicada por Vanitatis.


El segundo rodaje juntos elevó la exigencia física
No es la primera vez que los hermanos Casas comparten una película con Mario detrás de la cámara. El director debutó con Mi soledad tiene alas, también protagonizada por Óscar, y ahora regresa a ese vínculo familiar con una historia mucho más exigente en lo físico y en lo emocional. EFE describió el nuevo rodaje como más duro que el anterior, mientras que Óscar reconoció a MeriStation que la película le estaba exigiendo más por la historia, la edad de los personajes y la preparación previa. (efe.com)
“Para mí está siendo más dura que la anterior, sin duda”, reconoció Óscar Casas. (as.com)
La preparación no fue un detalle secundario. Mario explicó que Óscar entrenó durante tres meses, con sesiones de tres horas por la mañana y tres por la tarde, además de sparrings con luchadores reales. El objetivo era que no pareciera un actor imitando a un peleador, sino alguien capaz de moverse dentro de ese ambiente con credibilidad. (as.com)
El trabajo físico se concentró en varios puntos concretos:
- Entrenamiento intensivo: Óscar combinó sesiones diarias y sparrings para preparar el cuerpo y la técnica.
- Combates sin guantes: la película toma como referencia el bare-knuckle, una modalidad de boxeo a puño descubierto que deja muy poco margen para proteger las manos o suavizar el impacto.
- Contacto controlado: Mario ha señalado que las peleas están coreografiadas, pero busca conservar la sensación de contacto real y de golpes poco elegantes, lejos de una acción limpia o estilizada. (efe.com)
La frase de Óscar sobre un rodaje “doloroso” no convierte automáticamente cada escena en un accidente ni confirma lesiones concretas. Lo que sí está documentado es la dureza del entrenamiento y la decisión de trabajar con peleadores profesionales para que el conflicto físico tuviera peso dramático.
Las peleas son el marco, no el tema principal
A puño descubierto se mueve dentro del mundo de las peleas clandestinas y las artes marciales mixtas, pero Mario Casas ha insistido en que la película no busca contar simplemente quién golpea mejor. La historia sigue a dos hermanos con una relación marcada por la dependencia, los problemas familiares y un entorno del que uno intenta escapar mientras el otro permanece atrapado. (efe.com)
“No es una película de peleas, sino que tiene que ver sobre cómo dos hermanos se relacionan con la violencia”, explicó Mario Casas. (efe.com)
Ese matiz cambia el centro de la historia. El combate funciona como la expresión visible de un conflicto que ya existe fuera del gimnasio: la lealtad entre dos hermanos, la rabia acumulada y las decisiones que aparecen cuando la salida parece cada vez más estrecha. Según la sinopsis difundida del proyecto, uno de ellos busca romper con ese ambiente y el otro sigue ligado a él, una tensión que empuja a ambos hacia decisiones extremas. (as.com)
La relación real entre los protagonistas también forma parte de la apuesta. Mario ha dicho que hay lugares emocionales a los que solo podía llegar con Óscar porque ambos son hermanos fuera de la pantalla. No se trata de presentar su parentesco como una curiosidad promocional, sino de usar una confianza previa para sostener escenas de convivencia, discusiones y violencia que necesitan una cercanía difícil de fabricar entre dos intérpretes que apenas se conocen.
Mario dirige con dos cámaras para no salir de la escena
El método de Mario Casas añade otra capa a la experiencia. Como también interpreta a uno de los protagonistas, decidió rodar con dos cámaras y recurrir a tomas de 20 o 30 minutos. Así puede permanecer dentro de la escena sin detener constantemente la acción para revisar el material. EFE describió esa elección como una forma de mantener vivo el rodaje y capturar reacciones menos calculadas. (efe.com)
No es un recurso menor. En una película construida alrededor de dos hermanos que se enfrentan y dependen el uno del otro, cortar cada pocos segundos podría enfriar justo aquello que Mario intenta preservar: la incomodidad, el cansancio y los silencios que aparecen cuando los personajes ya no pueden esconder lo que les pasa.
El calendario de producción también está definido en sus líneas principales:
- Rodaje: comenzó el 17 de abril de 2026 y se repartió entre Barcelona y Gran Canaria, con una planificación de seis semanas y media.
- Producción actual: Nostromo Pictures ya incluye A puño descubierto entre sus proyectos en postproducción.
- Estreno: la película mantiene una llegada prevista exclusivamente a cines en 2027, con Warner Bros. vinculada a su distribución. (efe.com)
La fecha exacta todavía no se ha anunciado. El siguiente paso será comprobar si el desgaste físico, la relación entre los hermanos y el tono crudo de los combates consiguen trasladarse de un rodaje exigente a una película capaz de sostenerse más allá del apellido Casas.