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Irán y Estados Unidos intercambian ataques en el Estrecho de Ormuz y tambalea el alto el fuego de junio

Irán y EE. UU. se atacan en el Estrecho de Ormuz y el frágil alto el fuego de junio queda en riesgo

por Patricia Rodriguez
Irán y Estados Unidos intercambian ataques en el Estrecho de Ormuz y tambalea el alto el fuego de junio

TL;DR:

  • La Guardia Revolucionaria iraní lanzó drones y misiles contra bases de EE. UU. en Kuwait y Baréin, en represalia por nuevos bombardeos estadounidenses sobre la costa sur de Irán.
  • El choque gira en torno al control del Estrecho de Ormuz —por donde pasaba una quinta parte del petróleo mundial— y al memorando firmado el 17 de junio, que abrió un plazo de 60 días para un pacto definitivo.
  • Irán canceló su participación en las pláticas técnicas del domingo; según Axios, ambas partes acordaron luego frenar los ataques y reunirse el martes en Doha para tratar el pulso por Ormuz.

El intercambio de ataques entre Irán y Estados Unidos por el control del Estrecho de Ormuz llevó este domingo 28 de junio al borde del quiebre el frágil alto el fuego que ambos países firmaron a mediados de mes. La Guardia Revolucionaria iraní se atribuyó el lanzamiento de drones y misiles contra bases estadounidenses en Kuwait y Baréin, en represalia por los bombardeos que Washington ejecutó la noche anterior sobre objetivos en la costa sur iraní. Los choques —los primeros desde que entró en vigor el memorando de entendimiento el 17 de junio— pusieron en riesgo las negociaciones para un acuerdo definitivo. Irán canceló su participación en las pláticas técnicas previstas para este domingo y amenazó con una "paralización total" del diálogo si los ataques continuaban. Aun así, según reportó Axios, las dos partes acordaron después frenar las hostilidades y reprogramar las conversaciones para el martes en Doha.

Cómo escaló: de los buques en Ormuz a las bases del Golfo

La espiral arrancó a finales de la semana pasada con ataques contra embarcaciones en el estrecho y se aceleró en cuestión de horas:

  • Viernes 26 de junio: un dron alcanzó al carguero Ever Lovely, de bandera de Singapur, mientras cruzaba el estrecho. Estados Unidos respondió con su primera tanda de bombardeos sobre posiciones iraníes.
  • Sábado 27 de junio: fue atacado el petrolero Kiku, de bandera panameña y cargado con crudo para la energética estatal de Catar —uno de los principales mediadores entre Teherán y Washington—. El Mando Central estadounidense (CENTCOM) replicó golpeando blancos militares iraníes: infraestructura de vigilancia, sistemas de comunicación, defensas aéreas, almacenes de drones y capacidad para sembrar minas.
  • Domingo 28 de junio: la Guardia Revolucionaria disparó drones y misiles contra bases de EE. UU. en Kuwait y Baréin.

Aquí conviene separar la versión iraní de lo que de verdad ocurrió sobre el terreno. La Guardia Revolucionaria aseguró haber golpeado ocho instalaciones militares estadounidenses, entre ellas la base aérea Ali Al Salem, en Kuwait, y el cuartel de la Quinta Flota de EE. UU., en Baréin. En los hechos, Kuwait interceptó dos misiles balísticos sin que se reportaran daños, y en Baréin un proyectil destrozó el último piso de un edificio residencial de ocho niveles cerca del aeropuerto, sin víctimas mortales. Las autoridades bareiníes precisaron que ese inmueble no estaba cerca de la sede de la flota.

El Artículo 5 del acuerdo es el nudo de la disputa por Ormuz

El memorando de entendimiento (MOU) es el acuerdo provisional que Estados Unidos e Irán firmaron el 17 de junio para cerrar la guerra que estalló el 28 de febrero y abrir una ventana de 60 días para negociar un pacto permanente. Su Artículo 5 es justo el que hoy incendia el estrecho: regula la reapertura del paso y el regreso del tráfico comercial.

Según el texto que recogió Al Jazeera, esa cláusula compromete a Irán a garantizar el paso seguro de buques mercantes sin cobro durante 60 días entre el Golfo Pérsico y el mar de Omán, a retirar "obstáculos técnicos y militares" y a desminar la zona en un plazo de 30 días, y a dialogar con Omán sobre la futura administración de la vía. El problema es la letra chica: Teherán insiste en que solo Irán puede gobernar el estrecho —e incluso ha planteado cobrar peajes, algo que EE. UU. y los países del Golfo rechazan—, mientras que un organismo marítimo multinacional supervisado por la Marina estadounidense anunció el sábado que ampliaría una ruta cerca de Omán. La Guardia Revolucionaria respondió que el único corredor autorizado es el del norte, en aguas iraníes, y obligó a varios petroleros que iban por el lado omaní a dar media vuelta.

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Photo by Etienne Girardet / Unsplash

Por ese cuello de botella circulaba una quinta parte del petróleo y el gas del mundo antes de la guerra. Cada cierre o amago encarece el crudo y termina sintiéndose, tarde o temprano, en el precio de los combustibles y en la inflación de buena parte del planeta.

Trump amenaza con la fuerza; Teherán denuncia una violación del acuerdo

En su red Truth Social, Donald Trump acusó a Irán de romper el alto el fuego y subió el tono:

"Puede llegar un momento en que ya no podamos ser razonables y nos veamos obligados a completar militarmente el trabajo que comenzamos con tanto éxito. Si eso ocurre, ¡la República Islámica de Irán dejará de existir!"

Su vicepresidente, JD Vance, lo resumió en una frase: "Irán firmó un alto el fuego. Nosotros lo hemos respetado… pero la violencia se responderá con violencia". Del otro lado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán calificó los bombardeos de "una clara violación" del párrafo uno del memorando y de la Carta de la ONU, y sostuvo que demuestran que Washington "otorga el menor valor y credibilidad a sus compromisos".

Araghchi pide un nuevo marco de seguridad y las pláticas se mudan a Doha

En una conferencia de prensa en Bagdad, el canciller iraní Abbas Araghchi abrió otro frente: propuso construir un esquema de seguridad regional sin tutela externa.

"Debemos alcanzar un nuevo marco que incluya a todos los países de la región y sin la presencia ni la injerencia de ningún país ajeno a ella."

Araghchi celebró el llamado de Irak a sentar en una misma mesa a los países del Golfo, a Irán y al propio Irak, y pidió a todas las partes "adherirse al memorando de entendimiento y no permitir que se desvíe de su curso". Sobre Ormuz, advirtió que cualquier intento de imponer rutas distintas a las que opera Irán solo complicaría la situación y retrasaría la reapertura del paso.

El giro más relevante llegó horas después de la escalada. Según reportó Axios —citando a un alto funcionario estadounidense— Irán canceló su participación en las conversaciones técnicas de este domingo, pero ambos gobiernos acordaron frenar los ataques y reunirse el martes en Doha. Esa cita, prevista en un inicio para Suiza, se trasladó a la capital catarí y cambió de tema para concentrarse en el pulso por el Estrecho de Ormuz. Ninguna de las dos partes lo ha confirmado oficialmente.

El reloj de los 60 días sigue corriendo y el encuentro del martes en Doha será la próxima prueba de si el acuerdo aguanta. Mientras tanto, el paso por el que cruza buena parte del crudo del mundo permanece como ficha de presión sobre la mesa —y como riesgo latente para los precios de la energía mucho más allá del Golfo.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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