TL;DR:
- El ESO anunció el 19 de agosto de 2026 el hallazgo de S301, la estrella más rápida conocida de la Vía Láctea: 25,000 kilómetros por segundo y una órbita de 8.7 años alrededor de Sagitario A*.
- El giro del agujero negro no está medido. Las cifras de precisión que publica el equipo provienen de un ejercicio con datos simulados hasta 2035, y el próximo paso cercano de la estrella ocurre en 2031.
- En la lista de autores aparecen el Instituto de Astronomía de la UNAM, la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile y la Universitat Politècnica de València; el telescopio que la detectó está en Paranal, Chile.
El Observatorio Europeo Austral (ESO) anunció el 19 de agosto de 2026 el descubrimiento de S301, la estrella más rápida conocida de la Vía Láctea. En el punto más cercano de su órbita alrededor de Sagitario A*, el agujero negro de 4.3 millones de masas solares que ocupa el centro de la galaxia, alcanza unos 25,000 kilómetros por segundo, más del 8% de la velocidad de la luz. La detectó el instrumento GRAVITY del interferómetro del Very Large Telescope, en Paranal, Chile, y la colaboración GRAVITY+ publicó el estudio ese mismo día en Nature. El récord de velocidad es la parte fácil de contar. La distancia mínima es lo que vuelve único al hallazgo, porque mete a S301 en la región donde la rotación del agujero negro arrastra el espacio-tiempo, algo que ninguna estrella conocida permitía perseguir.
S301 pasa diez veces más cerca de Sagitario A* que la estrella S2
La estrella de referencia en el centro galáctico ha sido S2, con la que se detectó el corrimiento al rojo gravitacional en su paso de 2018 y la precesión de Schwarzschild en 2020. S301 la supera justo en el parámetro que decide cuánto siente una estrella los efectos relativistas, la distancia mínima al agujero negro, que depende del semieje mayor y de la excentricidad. Su periodo orbital es de 8.69 años, el más corto registrado alrededor de Sagitario A*; el récord anterior lo tenía S55, con 12 años.
La excentricidad de su órbita es de 0.98, casi una recta de ida y vuelta. En el perihelio, la estrella pasa a unos 1,780 millones de kilómetros del agujero negro, alrededor de 12 veces la distancia entre la Tierra y el Sol, o un 20% más que la distancia que separa al Sol de Saturno. Medido en radios de Schwarzschild, la unidad que usa el estudio, son unos 140, diez veces menos que S2.
| Parámetro | S301 | S2 |
|---|---|---|
| Periodo orbital | 8.7 años | 16.1 años |
| Distancia mínima al agujero negro | unos 140 radios de Schwarzschild | unos 1,400 radios de Schwarzschild |
| Masa estimada de la estrella | cerca de 1.5 masas solares | cerca de 15 masas solares |
Encontrarla no fue trivial. S301 brilla dos mil millones de veces menos que Betelgeuse y solo apareció cuando el equipo aplicó técnicas de reconstrucción de imagen a los datos de GRAVITY, en la primavera boreal de 2023. Con la órbita preliminar en la mano, los investigadores volvieron sobre observaciones antiguas y la ubicaron también en registros de 2021 y de 2017. En total reunieron 19 posiciones a lo largo de más de ocho años.

El giro del agujero negro todavía no está medido
Lo confirmado es la estrella y su órbita. Lo pendiente es el espín, el parámetro que describe qué tan rápido rota el agujero negro y que la relatividad general asocia con la torsión del espacio-tiempo a su alrededor, el llamado efecto Lense-Thirring.
Ese efecto no aparece en los datos publicados. El propio artículo construye un conjunto de observaciones simuladas entre 2026 y 2035, suponiendo un agujero negro que rota al máximo y una precisión astrométrica de 100 microsegundos de arco, y concluye que con ese material sí se podría acotar el espín. Es un ejercicio de viabilidad, no una medición. El comunicado del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (MPE) llega a describir el efecto como ya medido en S301; el artículo en Nature lo plantea como una detección posible dentro de aproximadamente una década, y su título describe una estrella sensible al espín.
Al equipo le falta además un dato básico. No consiguió detectar a S301 en los datos espectroscópicos del instrumento ERIS, así que todavía no tiene su velocidad radial. Sin ese componente, la órbita admite dos soluciones igual de válidas, correspondientes a las dos orientaciones posibles en el espacio. Resolverlo depende de MICADO, el instrumento en desarrollo para el Extremely Large Telescope de ESO, que aún no entra en operación.
Hasta ahora, el giro de un agujero negro se estimaba por vías indirectas: espectros de rayos X de discos de acreción, teoría de acreción en agujeros negros de masa estelar y ondas gravitacionales de fusiones. En 2011, el experimento Gravity Probe B detectó esa torsión alrededor de la Tierra con una significancia de 5 sigma, en un régimen muchísimo más suave. Y en el laboratorio ya se reprodujo la física de un objeto en rotación extrema sin usar un agujero negro real.

Reinhard Genzel, director del MPE y Nobel de Física 2020, resumió el atractivo del hallazgo diciendo que S301 "abre una nueva ventana a las propiedades fundamentales del espacio-tiempo" en ese entorno extremo. Felix Mang, doctorando del MPE y autor del estudio, dijo a través del comunicado del ESO que el equipo espera medir el espín en los próximos diez años.
Una binaria rota explica cómo llegó S301 hasta ahí
Tan cerca del agujero negro no se forman estrellas: las fuerzas de marea lo impiden. El estudio propone el mecanismo de Hills, planteado en 1988. S301 habría sido parte de un par de estrellas que se acercó demasiado a Sagitario A*; el agujero negro rompió el sistema, capturó a una de las dos y expulsó a la otra a una velocidad tan alta que probablemente abandonó la galaxia.
Los números encajan con ese origen. La estrella es de secuencia principal, de tipo F, con una masa de entre 1.1 y 1.5 masas solares, y su compañera perdida habría formado con ella un sistema muy compacto, con un periodo de entre 5 y 20 días. El equipo estima que en el centro galáctico podría haber alrededor de un centenar de estrellas en órbitas parecidas, la mayoría demasiado tenues para detectarlas hoy.
Hay firmas de México, Chile y España en el estudio
La lista de autores que publicó el ESO incluye a J. Sánchez Bermúdez, del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México; a J. Cuadra, de la Universidad Adolfo Ibáñez de Viña del Mar y del Núcleo Milenio TITANS de Chile; y a P. Amaro-Seoane, de la Universitat Politècnica de València. El MPE, que lideró el consorcio que construyó GRAVITY, enumera a México entre los siete países cuyas instituciones participaron en el instrumento, junto con Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda, Portugal y Reino Unido.
El componente latinoamericano no termina en las firmas. El interferómetro que hizo la detección combina la luz de los cuatro telescopios de 8 metros del observatorio Paranal, en el desierto de Atacama, y el ELT que debe completar la medición se construye a unos kilómetros de ahí, en Cerro Armazones.
La próxima cita comprobable ya tiene fecha: S301 vuelve a pasar cerca del agujero negro en 2031, y el equipo necesita seguir al menos dos órbitas completas para acotar la trayectoria con la precisión que exige el espín. Hasta entonces, lo que hay es una estrella récord y un experimento pendiente.