TL;DR:
- Amtrak devolvió al servicio el 17 de agosto de 2026 la Línea 2 del túnel East River, cerrada desde mayo de 2025 y reconstruida por dentro hasta el revestimiento de hormigón.
- Es la primera de dos fases. La Línea 1, el otro tubo que inundó Sandy en 2012, entra en obras en el otoño boreal y el proyecto de US$1,600 millones apunta a terminar a finales de 2027.
- El cierre de la Línea 2 recortó 20% la capacidad de Long Island Rail Road, y el corredor volverá a operar con tres de sus cuatro tubos cuando arranque la segunda fase.
Amtrak devolvió al servicio el lunes 17 de agosto la Línea 2 del túnel East River, uno de los cuatro tubos ferroviarios que unen Penn Station con Queens y que estaba cerrada desde mayo de 2025. Con eso terminó la primera de las dos fases del proyecto de rehabilitación, de US$1,600 millones, con el que la empresa repara los daños que la supertormenta Sandy dejó en 2012. La otra mitad sigue pendiente. La Línea 1, el segundo tubo inundado entonces, entra en obras en el otoño boreal con el mismo alcance de trabajos, y Amtrak sitúa el término del proyecto completo a finales de 2027. Por ese túnel, abierto en 1910, circulan más de 450 trenes diarios de Amtrak, Long Island Rail Road y NJ Transit.
Amtrak vuelve a cerrar un tubo en unas semanas
La reapertura del lunes se celebró en Penn Station con un viaje ceremonial por el tubo reconstruido, al que asistieron el administrador de la Federal Railroad Administration, David Fink, el presidente de la MTA, Janno Lieber, el presidente de Long Island Rail Road, Rob Free, y directivos de NJ Transit. En el mismo comunicado, Amtrak fijó el siguiente paso: la segunda y última fase empieza en otoño sobre la Línea 1, con el mismo alcance de trabajos que acaba de aplicarse. Antes de cerrarla hará tareas adicionales de refuerzo, como hizo con la Línea 2.
Las líneas 3 y 4 no requieren rehabilitación, así que el proyecto se agota en los dos tubos que inundó Sandy. Este es el estado de cada uno y lo que Amtrak tiene previsto:
| Tubo | Situación al 17 de agosto de 2026 | Plan de Amtrak |
|---|---|---|
| Línea 1 | Dañada por Sandy y todavía sin rehabilitar | Cierra en otoño; misma obra que la Línea 2 |
| Línea 2 | Rehabilitada y de vuelta en servicio | Fase terminada |
| Líneas 3 y 4 | En servicio, sin daños que exijan obra | Sin rehabilitación prevista |
Durante los trabajos, tres de los cuatro tubos siguieron disponibles para Amtrak, LIRR y NJ Transit. La empresa atribuye a sus inversiones de refuerzo y a medidas de mitigación, entre ellas cobertura de ingeniería las 24 horas, inspecciones más frecuentes y equipos de rescate colocados en puntos estratégicos, haber limitado los retrasos mientras la Línea 2 estuvo fuera. Aun así, el cierre le costó a Long Island Rail Road 20% de su capacidad.

Vaciaron el tubo hasta dejar el hormigón a la vista
Amtrak demolió los sistemas interiores hasta los revestimientos de hormigón y volvió a montarlos: reparación del revestimiento, reconstrucción de los muros de banqueta, que alojan los ductos de cables, en una configuración alta y baja; cambio de vía sobre balasto a vía de fijación directa; detección de fuego y humo; y reemplazo de señales, energía de tracción, red de agua contra incendios y drenajes. En superficie hubo trabajo en Queens, con mejoras en los accesos al túnel y nuevas casetas de señales, y en dos instalaciones de ventilación en Manhattan y Queens.
El inventario de lo retirado y repuesto da la escala: más de 24,000 pies de riel, unos 7,300 metros; 8,000 toneladas de balasto; 8,000 durmientes de madera; y 20,000 yardas cúbicas de hormigón de muro de banqueta, cerca de 15,000 metros cúbicos. El contratista principal es la unión de Skanska y EJ Electric.
El presidente interino de Amtrak, Byl Herrmann, dijo que la reapertura deja la Línea 2 "en condiciones de servir a los pasajeros otros 100 años". El dinero salió sobre todo de una subvención federal que administra la Federal Railroad Administration, con aportaciones de la propia Amtrak, la MTA y NJ Transit. El senador Chuck Schumer, que empujó ese financiamiento, recordó que Sandy metió 14 millones de galones de agua salada corrosiva en los tubos.
Nueva York pidió trabajar de noche y los ingenieros dijeron que no
La forma de hacer la obra fue el punto de fricción. A la MTA le preocupaba tanto el impacto del cierre que la gobernadora Kathy Hochul pidió a Amtrak ejecutar los trabajos de noche y en fines de semana. Los ingenieros se negaron. Consultado sobre cuánto se habría alargado el proyecto con ese esquema, Warren LeBeau, de Amtrak, respondió que habría tardado años más.
Lieber presentó el resultado como una colaboración que la MTA quiere sostener en todos los proyectos de infraestructura compartida, y adelantó que buscará para cada obra de la zona el mismo nivel de planeación y reducción de riesgo que hubo en esta. El método discutido, por lo demás, es el que vuelve en unas semanas: para la Línea 1, Amtrak repetirá el cierre total en lugar de repartir el trabajo en ventanas nocturnas.
Cuando esa segunda fase arranque, el corredor volverá a moverse con tres de sus cuatro tubos, la misma configuración que durante el cierre anterior le costó a Long Island Rail Road una quinta parte de su capacidad. Amtrak sostiene que el proyecto sigue dentro de presupuesto y con término a finales de 2027.