TL;DR:
- El Tesoro británico propone darle al Banco de Inglaterra un objetivo secundario para apoyar la innovación en los sistemas de pago y en el dinero digital, stablecoins incluidas.
- La estabilidad financiera seguiría como mandato primario y el banco no tendría que respaldar una innovación que la ponga en riesgo.
- El cambio viaja como enmienda al Financial Services and Markets Bill, que la Cámara de los Lores retoma el 7 y el 9 de septiembre de 2026.
El Tesoro británico anunció el 27 de agosto de 2026 que quiere darle al Banco de Inglaterra un objetivo legal nuevo para apoyar la innovación en los sistemas de pago y en las formas emergentes de dinero digital, entre ellas las que liquidan con stablecoins. El encargo sería secundario y quedaría por debajo del mandato de estabilidad financiera, que conserva la prioridad. La medida no es ley todavía. El gobierno planea introducirla como enmienda al Financial Services and Markets Bill, que vuelve a debatirse en la Cámara de los Lores el 7 y el 9 de septiembre. Si prospera, el banco central deberá rendir cuentas al Parlamento cada año sobre cómo avanza ese objetivo. La ministra para la City, Lucy Rigby, presentó el cambio como parte del esfuerzo por mantener a Reino Unido como plaza de referencia en servicios financieros.
Un objetivo secundario, con la estabilidad todavía al mando
El Banco de Inglaterra ya tiene un objetivo secundario de innovación, pero solo para regular a las contrapartes centrales y a los depositarios centrales de valores. Esa figura llegó con la Financial Services and Markets Act de 2023 y ahora el gobierno quiere extender el mismo enfoque a los sistemas de pago sistémicos, incluidos los que liquidan con activos digitales como las stablecoins.
El Tesoro puso el límite por escrito. El nuevo objetivo no obligaría al banco a apoyar una innovación cuando hacerlo socave la estabilidad financiera. El banco, por su parte, tendría que reportar cada año al Parlamento cómo avanza en ese frente.
Rigby citó la tokenización y la tecnología de registro distribuido entre los desarrollos de pagos digitales con potencial para transformar los mercados financieros de todo el mundo, y sostuvo que la estabilidad financiera "siempre será el objetivo primario del Banco". Sarah Breeden, vicegobernadora de Estabilidad Financiera del Banco de Inglaterra, dijo que la institución recibe bien el anuncio y que el objetivo secundario reforzará su trabajo para apoyar la innovación sin ceder terreno en estabilidad.
El proyecto de ley también propone eliminar al regulador de pagos
El vehículo del cambio es el Financial Services and Markets Bill, un proyecto del gobierno que arrancó su recorrido en la Cámara de los Lores. La Biblioteca de esa cámara lo describe como una reforma amplia de la regulación financiera: propone eliminar al Payment Systems Regulator y traspasar sus funciones a la Financial Conduct Authority, cambiar el funcionamiento del Financial Ombudsman Service, crear un esquema de licencias provisionales y ajustar el régimen de ring-fencing bancario.
El proyecto que le pediría al banco central empujar la innovación en pagos redibuja también quién vigila esos pagos. Regresa a los Lores el 7 y el 9 de septiembre, y hasta que no complete su trámite parlamentario el objetivo de innovación no existe.

El reglamento de stablecoins del propio banco sigue en consulta
El anuncio del Tesoro llega con el reglamento británico de stablecoins a medio camino. El 22 de junio de 2026 el Banco de Inglaterra publicó su declaración de política y el borrador del Código de Conducta para emisores de stablecoins sistémicas denominadas en libras, y en ese documento ya había revisado dos puntos tras la respuesta de la industria.
El más visible fue retirar los límites de tenencia. En la consulta de noviembre de 2025 el banco había propuesto topes por moneda de 20,000 libras para personas y de 10 millones de libras para empresas. En su lugar puso un tope temporal de emisión de 40,000 millones de libras por cada stablecoin sistémica, que revisará con regularidad y retirará cuando dé por resueltos los riesgos para la provisión de crédito. El segundo cambio fue elevar del 60% al 70% la parte de los activos de respaldo que un emisor puede mantener en deuda pública británica de corto plazo, con el resto en depósitos en el banco central.
La consulta sobre ese borrador cierra el 22 de septiembre de 2026 y el banco quiere dejar listo el Código antes de que termine el año, para que las stablecoins reguladas puedan operar en Reino Unido desde 2027. El régimen del banco central solo alcanza a las stablecoins que el Tesoro reconozca como sistémicas. Las que se usan para comprar y vender criptoactivos, que hoy son su uso predominante, quedan bajo supervisión exclusiva de la FCA.
Las dos fechas que importan están en septiembre. El 7 los Lores retoman el proyecto de ley y el 22 cierra la consulta del Código de Conducta. De ese calendario depende que Reino Unido llegue a 2027 con stablecoins reguladas y con un banco central obligado a explicarle cada año al Parlamento qué hizo para que existan.